Why not be a freelance Journalist?

Ojeando la edición impresa de The Independent del lunes pasado, me tope con esta sugerente pregunta, en un anuncio en página impar y a tres columnas. El anunciante era el Writers Burau College of Journalism y lo ofrecido, un curso por correspondencia. Ya me extrañaba que no pasara. Creo que esta iniciativa apunta a explotar el nicho servido por Internet, a través de la multitud de reporteros informales diseminados por la red. De lo que se trata ahora es de apuntar al amateur.

Ya algunos blogs muy famosos, son de hecho blogs personales de periodistas profesionales, en los cuales encuentran la libertad que muchas veces las líneas editoriales de sus periódicos limitan. Pero últimamente, muchos de ellos han tenido que renunciar a sus blogs, por incompatibilidad de caractereres, (para que no los renuncien) y otros porque son acusados por sus agencias y periódicos, de competencia desleal.

Existen corrientes de opinión, que consideran que la proliferación de reporteros freelance, podría trastocar las bases del gremio. Echar los sueldos por un despeñadero y generar una crisis en el sector. De alguna forma el cuento de siempre: La polémica de la usurpación profesional, como se ha dado en otros casos, como el de la informática.

Esta gente promete, que periodistas profesionales y escritores, te enseñarán como escribir artículos, reportajes y críticas, en la forma en la cual los editores las requieren y pagan por ellas. También comentan que serás asesorado en estilo, contenido, presentación, copyright, ética y legislación. Y en negritas resaltan, que te enseñarán como vender tus escritos en UK y alrededor del mundo. Vamos, un hágalo usted mismo, sin la incómoda, larga y costosa tortura universitaria.

Incluso, citando los ya tratados aquí estudios recientes, aseguran que podrías llegar a ganar hasta 40.000 pounds al año (¤60.000). Intentaré escanear el anuncio más tarde para que le podáis mirar. De momento la web que ponen en el anuncio es esta: www.wbjournalism.com pero no dejan ver mucho.

Lo que si me resulta curioso, es ver como Internet no hace más que propiciar la masificación y aceleración de prácticas antiguas, de cuando la gente se hacía una profesión explotando un talento particular, enrolándose como aprendiz o aficionado, tirando de cursitos y miles de horas de vuelo. En fin, que mis escritores favoritos no estudiaron literatura. Que los mejores reportajes que he leído, van firmados por autodidactas consagrados y los periodistas que más admiro, no lo son por sus reportajes, sino por sus novelas.

Fill the Blanks

Si bien la cantidad de lectores de este humilde cartero, es tan pequeña como para osar hacer este tipo de juegos, :crazy: creo que, para los que me siguen con benevolencia, esta es la forma más interesante en la que puedo escribir esta nota. El texto ha sido tomado de un libro de reciente publicación. Lo único que tienen que hacer es, pensar en respuestas para llenar los especios en blanco. Si alguien se anima, hasta puede justificar la respuesta.

Allí va:

En la clasificación mundial de las repúblicas bananeras, …………… ocupa ya el puesto número … . En la policía, en la Administración, en las empresas municipales, en los medios o los hospitales, por donde quiera que se lance la mirada: la corrupción se extiende como una metástasis. Se soborna a empleados y funcionarios, los empresarios se meten en los bolsillos sumas gigantescas y a los políticos se les unta la mano.

Saludos.

Solidaridad, inventores y epidural (y próstata)

“…esto tuvo que haberlo inventado un hombre”. Siempre me ha llamado la atención esta expresión, que aflora de casi cualquier mujer cuando quiere referirse a la incomodidad, falta de delicadeza o completa humillación a la que son expuestas por ciertos “inventos” masculinos. Hablo de aquéllos que han sido efectivamente diseñados con la “intención” de mejorar sus vidas, no de las exclavisantes y degradantes imposiciones y vejaciones culturales. Sin malentendidos sexista pues, que además no me van como vasallo matriarcal.

Me resulta curioso, porque en realidad apelan a una Solidaridad de Género por parte del inventor. Quiero decir, que asumen que si lo hubiese inventado una mujer, probablemente se hubiese adaptado mejor a sus necesidades dado que experimentan en carne propia. De hecho, resulta lógico. Sin embargo, creo que en la mente de los inventores, hombres o mujeres, parace no haber consideraciones de género. Y aunque es cierto que podrían entenderse mejor las necesidades, no por ello satisfacerlas más adecuadamente.

A ver. Podríamos generalizar diciendo que casi el cincuenta por ciento de los profesionales de las ginecología y obstetricia son mujeres. Y con una presencia tan representativa, aun quedan algunas reinvidicaciones antiguas sin atención, como la vulnerabilidad física y emocional al parir acostadas, – ¡para comodida del médico! – o los helados instrumentos de oscultaciones preventivas. Lo mismo en el caso de los hombres, para los cuales la palabras examen de próstata producen sudures frios y palidéz cutánea

Hay un caso que viene como anillo al dedo, para ilustrar este tipo de ausencia de solidaridad de género en los inventores. Gertie Marx, fue una obstetra que se fajó en la lucha por popularizar el uso de la anestecia epidural, cuando ésta (la epidural) tenía muy mala fama. Escribió tres libros y casi un centenar de artículos sobre el embarazo, y dedicó toda su vida al estudio del alivio del dolor relacionado con el parto. Inventó la aguja que lleva su nombre, para facilitar la aplicación de la anestecia epidural, y miles de mujeres se benefician diariamente de su invento. Probablemente, si se les contara sobre los esfuerzos de Gertie Marx, dirían aquello de “mujer tenía que ser…” en alusión a que sólo una mujer que sabe lo que es parir, puede solidarizarse con ellas. Lo interesante, es que Gertie murió hace unos días, a los 91 años, sin haber tenido hijos.