Saludos desde Gusev, Marte

Bueno, de tres uno, lo que no pudo hacer el malogrado Beagle 2 lo pudo hacer el Spirit, que ya se encuentra sobre a superficie de marte y envió las primeras hermosas imágenes anoche, desde el cráter llamado Gusev, donde se tenía previsto amartizar. Usó la misma técnica que la nave europea, pero con mayor suerte y más airbags 🙂

El 24 de enero se intentará con la sonda Oportunity, que es una gemela de Spirit, esperemos haya suerte también.

Más imformación aquí: http://marsrovers.nasa.gov/home/index.html

Cuenta progresiva

Esta no es oficialmente la primera nota del año, si no una mera curiosidad cultural. Casi todos los pueblos anglosajones o los que poseen marcada influencia cultural de éstos, suelen celebrar el año nuevo coreando una cuenta regresiva, la de los últimos segundos del año que se va. Así también lo hacen para el inicio de muchas cosas, como el lanzamiento de cohetes, salidas al aire en los programas de television, (cuando dicen cinco y acción es una cuenta mental regresiva de 5 segundos) y hasta la cuenta del tiempo de los hornos micro-ondas.

En España, al menos en lo que respecta al fin de año, no es así, sino al revés, cuentan progresivamente las doce campanadas (desde uno hasta doce) que marcan el inicio del nuevo año. Tradicionalmente las corean en cincronía con el reloj de la Casa de Correos que se encuentra en la Puerta del Sol de Madrid, atragantándose con las uvas (enlatadas, peladas y despepadas) que se comen con cada campanada. El punto, la Puerta del Sol, es además simbólico, porque en él se encuentra también el kilómetro cero, el punto desde el cual se miden todas las distancias terrestres del país.

Comentando ésto con cyberf, me hizo notar que algo parecido pasa al dar la hora, dado que a partir de los treinta minutos, la hora se dá progresivamente sumando una hora. Es decir, cuando preguntas la hora y son las 10:40, te contestan que son las once menos veinte. Creo haber visto ésto también en el francés.

¿Tendrán estas aparentes nimiedades alguna influencia en la manera de pensar de los pueblos o serán inocuas curiosidades?

(Finalmente recuerdo que los cohetes rusos al ser lanzados no tienen ni cuenta regresiva ni progresiva, si no un crudo !ya!, al parecer porque su ventana de lanzamiento es muy pequeña para estar perdiendo tiempo en cuentitas.)

Solidaridad

Escribir hoy es lo más parecido a tener un programa de radio de esos de madrugada, pero no importa. Escribo sólo para cumplir con el ritual de desear algo. Desear – en el sentido de anhelar – que acontezca un incremento de la solidaridad, en general.

Para mi fue una sorpresa encontrar que el DRAE define solidaridad, como una «adhesión circunstancial» a la causa o a la empresa de otros (las comillas son mias) y la sorpresa es por lo de circunstancial. Apostaba a que la solidaridad era un sentimiento de continuo, constante, que podía ser reclamado como la buena educación, pero no es así. Al parecer siempre necesita de algunas descargas mediáticas y ambientes propicios para ser activado, con lo cual, ahora entiendo por qué las campañas de las ONGs, a nivel mundial, se centran en estas fechas y se entremezclan con los anuncios de perfumes.

Nada, que ese es mi deseo, que el adjetivo circunstancial pueda ser flexibilizado en lo posible, y que no sólo las grandes catástrofes despierten ese noble sentimiento. Hay catástrofes anónimas, y menos divulgadas, que se entregan por goteo, con las que se podría ser solidario, sobre todo, esas que hierven dentro de personas de nuestro entorno más próximo.

Hay gente que sólo necesita un abrazo, un oído, o una sonrisa solidaria para quedarse con el mismo efecto liberador, y de descongestión nasal, que sólo se alcanza después de llorar.

Muchas gracias queridos oyentes por su sintonía, y que la pasen bonito.