{"id":2663,"date":"2020-12-13T08:32:43","date_gmt":"2020-12-13T07:32:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/?p=2663"},"modified":"2020-12-13T08:32:43","modified_gmt":"2020-12-13T07:32:43","slug":"la-perfeccion-ha-vuelto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/2020\/12\/13\/la-perfeccion-ha-vuelto\/","title":{"rendered":"La perfecci\u00f3n ha vuelto"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/perfecccion.jpg\"><img loading=\"lazy\" width=\"640\" height=\"426\" src=\"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/perfecccion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2666\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Hace muchos a\u00f1os \u2014y perd\u00f3n por la autocita\u2014 escrib\u00ed una nota sobre una curiosa caracter\u00edstica de los avisos de b\u00fasqueda de pareja en la secci\u00f3n de clasificados de los peri\u00f3dicos. En aqu\u00e9llos, la gente siempre figuraba tan perfecta que daba grima. Como si fueran incapaces de echarse pedos. Pensaba inicialmente que era una anomal\u00eda, pero realmente no era m\u00e1s que el reflejo del cortejo humano, es decir, el acuerdo t\u00e1cito de mostrar s\u00f3lo lo mejor de ti y dejar que la dopamina haga el resto.<\/p>\n<p>En una proyecci\u00f3n de esta idea, pens\u00e9 que resultaba un poco falso y nocivo que busc\u00e1semos la perfecci\u00f3n siempre como patr\u00f3n de nuestras relaciones. Es decir, buscar en las vidas ajenas el amor ideal, el padre perfecto, el docente perfecto, el empresario modelo, el artista integro, el pol\u00edtico incorruptible, el amigo fiel, y un largo etc\u00e9tera; cuando en realidad, los seres humanos somos esencialmente incompletos, complejos y muy lejos de cualquier patr\u00f3n de perfecci\u00f3n personal que la sociedad (o cada uno en su fuero interno) se haya construido a lo largo de la historia. Y uso aqu\u00ed patr\u00f3n como un estado tipo que la gente busca no s\u00f3lo en su pareja o amigos, sino en cualquier otro ser humano con el que se vea en la necesidad de relacionarse. El t\u00edpico manojo de expectativas que pensamos que nos har\u00e1n feliz.<\/p>\n<p>Por eso, cuando surgieron los programas de telerrealidad conclu\u00ed que por muy extremos y reprochables que pudiera parecer, se acercaban un poco m\u00e1s a c\u00f3mo era el ser humano, porque lo mostraba en todas sus facetas. Todo aquello result\u00f3 igualmente nocivo, porque simplemente se hab\u00eda ido al otro extremo, era una realidad manipulada para potenciar lo peor de nosotros mismos en aras del espect\u00e1culo. Hay muchas vidas miserables, pero no es algo con lo que mucha gente se sienta a gusto, a lo que aspire ser. Aquello era diferente a los avisos clasificados, era simplemente el bote de la basura de unas cuantas vidas privadas.<\/p>\n<p>El a\u00f1ejo aviso clasificado ten\u00eda el poder de la concreci\u00f3n. Al pagarse por palabras, contaba pr\u00e1cticamente nada de la vida privada. La cola del pavo real era la imaginaci\u00f3n y la necesidad particular del lector y todo estaba pr\u00e1cticamente ce\u00f1ido a las relaciones sentimentales.<\/p>\n<p>Sin embargo, en un nuevo giro de nuestras curiosidades como especie, la perfecci\u00f3n ha vuelto. Esta vez a trav\u00e9s de multitud de personas, gente normal y corriente, que, en un alarde de democratizaci\u00f3n de la perfecci\u00f3n, la expone en las redes sociales a cambio de que desdichados como nosotros recibamos pasivamente publicidad. La mayor\u00eda de los reclamos son los de una supuesta privacidad perfecta, una cercana, que piensa como nosotros, que nos permite escuchar lo que buscamos, vernos reflejados o que funge simplemente como una aspiraci\u00f3n, como esa vida perfecta que algunos tienen y la gran mayor\u00eda no, pero que en el fondo es simple ficci\u00f3n. La perfecci\u00f3n es un tipo de ficci\u00f3n que no vende bien en otros formatos, como por ejemplo en la literatura o en el cine, pero que en las redes sociales encuentra su nirvana.<\/p>\n<p>La ficci\u00f3n ha demostrado su utilidad como catalizador de la evoluci\u00f3n. Somos adictos a ella y la propensi\u00f3n a su consumo la llevamos en los genes. No digo nada original aqu\u00ed. Pero es posible que no hayamos experimentado antes su democratizaci\u00f3n, es decir, el efecto masivo de tanta gente a la vez ejerciendo su derecho de construir una ficci\u00f3n de perfecci\u00f3n personal a trav\u00e9s de las redes sociales e implorando \u2014literalmente\u2014 a los dem\u00e1s que le sigan y que les deje saber si su perfecci\u00f3n les gusta. Como escenario imperceptible perm\u00edtaseme a\u00f1adir una perversi\u00f3n: un algoritmo silencioso que elabora sin piedad y a cada segundo un ranking de perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tengo dudas de si seremos capaces de soportar el nivel de escalado al que esto est\u00e1 llegando. Si podremos siquiera soportar lo miserable que pueden resultar nuestras vidas en comparaci\u00f3n con la perfecci\u00f3n que se consume en las redes sociales. Si la gente terminar\u00e1 por aburrirse como hizo de la telerrealidad o si la propia fatiga de los protagonistas (fatiga por perfecci\u00f3n) acabar\u00e1 por colapsar el mercado o simplemente la sobreoferta generar\u00e1 tantas perfecciones mediocres que genere la crisis y todo haga plof.<\/p>\n<p>Entretanto y como siempre, unos pocos se est\u00e1n haciendo de oro (hoy estoy que me salgo con los lugares comunes) especulando fuertemente con los futuros de nuestra adicci\u00f3n en auge por la gente perfecta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img alt=\"\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2663"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2663"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2663\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2671,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2663\/revisions\/2671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2663"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2663"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2663"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}