{"id":162,"date":"2004-08-20T01:48:02","date_gmt":"2004-08-20T01:48:02","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"echame-un-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/2004\/08\/20\/echame-un-cuento\/","title":{"rendered":"\u00c9chame un cuento"},"content":{"rendered":"<div class=\"picderecha\"><img src=\"http:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/b2evo\/archives\/tresceditos.jpg\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>Mi madre quer\u00eda un hijo pelotero, como se llama en el Caribe a los jugadores de b\u00e9isbol. Pero pronto la realidad le pudo y en lugar de bates y guantines me compr\u00f3 una colecci\u00f3n de cuentos infantiles. La pag\u00f3 a plazos eternos y fue el \u00faltimo lujo que nos permitimos antes del dieciocho de febrero del ochenta y tres, d\u00eda en el que todos los habitantes de mi pa\u00eds pasamos a ser oficialmente pobres.<\/p>\n<p>Junto a los cuentos ven\u00eda otra colecci\u00f3n. Se llamaba el Nuevo Tesoro de la Juventud, la cual no toqu\u00e9 cuando peque\u00f1o, porque no ten\u00eda dibujitos. Adem\u00e1s dec\u00eda de la juventud y no de los ni\u00f1ez, y esas cosas hab\u00eda que respetarlas. Los cuentos eran delgaditos, de tapas amarillas y ol\u00edan a libro infantil: De papel de oblea, rebosante de chocolate, migas de amarillo n\u00famero cinco y con marcas de sucio de u\u00f1as, por esa man\u00eda de subrayar con el dedo el rengl\u00f3n, t\u00edpica de quien comienza a leer.<\/p>\n<p>Pasaba unas tardes de agujero negro releyendo los cuentos, ya me los sab\u00eda de memoria y era tan riguroso en su reproducci\u00f3n, que siempre comet\u00eda los mismos errores juntando las s\u00edlabas y cantando los acentos. Tambi\u00e9n me imaginaba los personajes y los cotejaba con los que el ilustrador pon\u00eda en el cuento. Casi siempre me hac\u00eda mi propia idea, modificaba en mi imaginaci\u00f3n las caras y recreaba las voces y los detalles de los protagonistas. En resumen, ejercitaba mi imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En condiciones normales, eso har\u00eda de forma natural cualquier ni\u00f1o. Los he visto ejercitarse con los cuentos y aproximarse a las cosas del mundo. El bien y el mal (Caperucita Roja), los distintos tipos de personalidad (Los Siete enanitos, Los Tres Cerditos), la envidia (La Cenicienta), la soberbia (La gallinita de los huevos de oro), la estupidez (El traje nuevo del emperador) y as\u00ed, pues. Eran conceptos complejos explicados muchas veces con recursos que, probablemente, no pasar\u00edan adecuadamente la clasificaci\u00f3n por edades de hoy. Y que sin embargo, facilitaban el aprendizaje de valores a trav\u00e9s del esfuerzo imaginativo.<\/p>\n<p>Pero hoy los ni\u00f1os <em>ven<\/em> los cuentos, no (se) los <em>leen.<\/em> Y en eso hay una diferencia: Los ejercicios de la imaginaci\u00f3n dejan de ser tutelados por la exigencia mental de los cuentos. Se entregan decapitados de esfuerzo, con menor variedad aleccionadora y faltos de heterogeneidad imaginativa. Tal vez lo \u00fanico bueno, es que llevan canciones.<\/p>\n<p>&#8211; &#8211; &#8211;<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.rinconcastellano.com\/cuentos\/\" target=\"_blank\">Para hacer memoria<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi madre quer\u00eda un hijo pelotero, como se llama en el Caribe a los jugadores de b\u00e9isbol. Pero pronto la realidad le pudo y en lugar de bates y guantines me compr\u00f3 una colecci\u00f3n de cuentos infantiles. La pag\u00f3 a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/2004\/08\/20\/echame-un-cuento\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}