{"id":137,"date":"2004-04-26T12:25:42","date_gmt":"2004-04-26T12:25:42","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"la-sociedad-de-la-defensa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/blog\/2004\/04\/26\/la-sociedad-de-la-defensa\/","title":{"rendered":"La Sociedad de la Defensa"},"content":{"rendered":"<div class=\"picderecha\"><img src=\"http:\/\/www.cartasjeroglificas.org\/b2evo\/archives\/trenchico01.jpg\" border=\"0\" \/><\/div>\n<p>Y apenas es Lunes. Fue lo \u00faltimo que pens\u00e9 antes de pasar a ese estado de animaci\u00f3n suspendida, en el cual solemos entrar cuando volvemos a casa, despu\u00e9s de todo un d\u00eda luchando contra las hienas. El vag\u00f3n estaba casi vac\u00edo y el tren en marcha, y recuerdo tambi\u00e9n haber o\u00eddo que alguien entraba por la puerta que comunica los vagones, pero me result\u00f3 un sonido familiar. Gente en busca de mejores puestos, o que simplemente huye de alg\u00fan ex novio que acaba de subir. Ni abr\u00ed los ojos. Cuando comenzaba con las embestidas del verdadero sue\u00f1o, una en\u00e9rgica voz me despert\u00f3. Era un soldado de raza negra, de las fuerzas armadas espa\u00f1olas, con cara de misi\u00f3n que me pregunt\u00f3, apunt\u00e1ndole con la boca. <em>\u00bfEs suya esa mochila?<\/em><\/p>\n<p>Si que era m\u00eda, aunque hubiese sido f\u00e1cil deducirlo, porque la llevaba sentada en el asiento de al lado. Pero ese es el problema con las sospechas, no te dejan tranquilo hasta que las descartas. Esta es una escena que se ha de estar produciendo cientos de veces todos los d\u00edas, desde que los militares custodian todo el servicio ferroviario espa\u00f1ol, chicos y chicas soldados y armados, dentro de los vagones o a la intemperie de los railes en busca de &#8220;algo sospechoso&#8221;.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, mi amigo cyberf publicaba <a href=\"http:\/\/www.cyberf.org\/blog\/archives\/2004\/04\/07\/sociedad_del_conocimiento_no_more.php\" target=\"_blank\">una nota<\/a> en la cual se preguntaba sobre lo que vendr\u00eda luego de la Sociedad del Conocimiento, y terminaba apostando por la sociedad de la creatividad. Me result\u00f3 coherente en el \u00e1mbito empresarial, aunque coment\u00e9 ir\u00f3nicamente, empujado por la confianza y como buscando camorra dial\u00e9ctica, que me parec\u00eda que se quedaba corto. Aunque es una actividad que se le debe dejar a otros, esa de denominar a las sociedades, yo apostar\u00eda por un calificativo que refleje un aspecto dominante en nuestra cotidianidad. As\u00ed creo mas bien, que estamos entrando en la Sociedad de la Defensa.<\/p>\n<p>Desde aquella ma\u00f1ana en la cual las estaciones de tren amanecieron custodiadas por el ej\u00e9rcito y las del metro por la polic\u00eda, la gente ha tratado de mantener la compostura. Hacer como que no est\u00e1n all\u00ed. Las ancianas con sus conversaciones habituales, los enamorados con sus &#8220;primaverales&#8221; muestras de amor o los ejecutivos al tel\u00e9fono, increpando en p\u00fablico a sus esclavos. Pero la ola de silencio que se produce al paso de estos muchachos &#8220;camuflados&#8221; de verde, delata la intranquilidad colectiva.<\/p>\n<p>Estamos en una sociedad que se defiende de un enemigo diluido. En la que ya la precauci\u00f3n ancestral de evitar pasear solos por calles vac\u00edas, y mirar de vez en cuando hacia atr\u00e1s por encima del hombro, no es suficiente. Creo que hay cosas que no deben durar para siempre y esta es una de ellas. Me entristece pensar que vivir\u00e9 el resto de mis d\u00edas, con la mano de visera, descartando sospechas.<\/p>\n<p><em>Nota del Cartero: Por razones log\u00edsticas, escribo las notas algunos d\u00edas antes de su publicaci\u00f3n. As\u00ed que a modo de actualizaci\u00f3n les comento que, esta ma\u00f1ana por primera vez desde que resido aqu\u00ed, me han llamado ciudadano. Fue otro soldado, al pasar el torno que me llava a la v\u00eda del tren. Me salud\u00f3 con un \u00abbuenos d\u00edas ciudadano\u00bb, con la mano abierta a la altura de la sien derecha. <strong>\u00bfMe permite su documentaci\u00f3n? <\/strong> Vamos, como que la sospechosa no es mi mochila :-\/ probar\u00e9 con otra corbata, porque no creo que sean mis ojos verdes cotoper\u00ed. :>> <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y apenas es Lunes. Fue lo \u00faltimo que pens\u00e9 antes de pasar a ese estado de animaci\u00f3n suspendida, en el cual solemos entrar cuando volvemos a casa, despu\u00e9s de todo un d\u00eda luchando contra las hienas. 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