My English

Mi inglés mejora a pasos de gigante. Esa es la ventaja de vivir en una ciudad que recibe la visita masiva de anglófonos turistas, que se extravían frecuentemente en los hipo-señalizados servicios de transporte. De entre tantos Japoneses topógrafos, británicos envarados o alemanes etílicos, la probabilidad de mantener una agradable charla con alguno de ellos es, sencillamente, enorme.

Esta mañana en la estación de Chamartín, sube al tren un señor británico, con un clon, que parecía ser su hijo. Ambos provistos de una curiosa cara de boyescauts. El Padre se acerca reverencialmente e interrumpe mi lectura con un educado excuse me. Yo le respondo adoptando una pose de sincera atención, añadiendo una leve inclinación del torso. Susan – my teacher bostoniana- dice que el ochenta por ciento de la comunicación es corporal y no verbal, y a mi esa se me da muy bien, porque con ella no tengo problemas de pronunciación ni comprehension. (con la comunicación, que no la teacher, quiero decir) Bueno, seguidamente, y mientras realiza una movimiento de norte a sur con su brazo de avestruz, indicando el sentido de la marcha del tren, el señor británico me pregunta: ¿Atocha? Que aunque me lo dijo en inglés, con esa Ch floja, le entendí perfectamente.

Relajé mi espalda y me concentré en que la respuesta me saliera natural. Tuve la intención de facilitarle alguna que otra información adicional, que le transmitiera confianza, como cuantas paradas faltaban y cosas así. Pero desistí de la idea al observar que llevaba un mapa de la línea férrea en la mano, y no fuera a interpretar que estaba dudando de su capacidad para leer los mapas. Eso a los hombres nos afecta sobremanera.

Así que apunté mi dedo en la dirección de la marcha, sonreí con conocimiento de causa y agregué, yuxtaponiendo un efecto gutural desenfadado, un claro y limpiamente pronunciado: Yes!

Eso es lo que yo llamaría una experiencia de inmersión idiomática. 😉

7 pensamientos en “My English

  1. Pues te salió bien la cosa. Congrats!

    Leyendo esta curiosidad, recordé algo anecdótico que narraba mi profe de Francés allá en mi Olimpo natal, (supongo que todos los profe de francés lo hacen, para demostrar las gaffes diplomatiques que se cometen cuando ingenuamente intentamos traducciones literales): El señor español, que va con sus niños a París y en medio de la emoción que le causa ver la Ciudad Luz por primera vez, le dice entusiasmado a su prole, animándolos a bajar del tren: Allez, allez! a piser la France, mes enfants!

    Au revoire dijo Voltaire en una esquina donde no daba el aire.

    Inusualmente chistosa,

    Palas A.

  2. Que ironía. ¿Cómo que bien? Es muy frustrante pagarse el aprendizaje de un idioma que te gusta tanto, pa’ soltar un Yes! Con lo bonito que hubiera sido soltarle un… eh… ummm… egque toy block.

    ******

    A ver. Y quién me dice a mi, que no fue un gaffe de esos. Y que el señor lo dijo con intención. ¿ah?

    ******

    Por cierto, mi profesora también dice que aprenda a pronunciar desde el principio bien una palabra, porque si lo hago mal, luego es muy difícil decirle al cerebro que la desaprenda.

    Eso me pasa mucho, porque leo muchísimo más en inglés de lo que hablo y pues, tengo la tendencia a pronunciar internamente lo que leo. Una maldición, porque me invento cada pronunciación… que no veas. Ahora me he convertido en un fastidio, cada nueva palabra… antes que preguntar que es, pregunto cómo se pronuncia.

    Así me pasa con ¡Volter! a quién siempre lo mal apellido.

    Hablando del mentado. Hay un libro que cuando puedas, lee… Se entitula El Jardín de las Dudas (creo.) Va de un hipotético intercambio epistolar entre una aristócrata aburrida de españa y el señor Voltaire. Es de Fernando Sab(v)ater.

    Ahora si…
    Un beso.

  3. Oh dear! eso de pronunciar bien desde el principio, si eres ya adulto, es meramente una declaración de buenas intenciones.
    El aparato fonador se “endurece” a partir de los 10 añitos de vida (si mal no recuerdo, puede ser a los 7) en todo caso, el punto es que de niño, puedes aprender tooooodos los idiomas del mundo y adquirir la pronunciación “nativa” perfecta: Tus cuerdas vocales son flexibles, todo tu aparato reproductor de sonidos también.

    De adultos, sólo podemos aspirar que cuando queramos decir “sheet” (page, piece) no estemos haciendo declaraciones escatológicas con la mejor de nuestras sonrisas…
    *************

    Gracias por el dato… buscaré a Savater, a ver qué tal se dan mis dudas en su jardín.

    Un beso
    Palas A.

  4. Bueno, mira que he dicho pronunciar bien y no correctamente, que si, que ya uno está un poco mayor. Creo que para entenderme mejor tendrías que oir ciertas pronunciaciones regulares en inglés_de_españa, y porqué la profe da esa recomendación. Por ejemplo: red (rojo) lo pronuncian rez (con la lenguita dejando escapar aire de la d) y shortcut lo pronuncian sorcut, (porque la h es muda) y aquí la gente no cae en shock, sino en sock y así.

    Lo mismo me pasa a mi, pero intentando pronunciarlas como creo que sonarían en inglés. Por ejemplo: First lo pronunciaba antes First, y source como surs, y feactures… con lo cual, vamos… suena feo, muy feo. Poco a poco en el último año, de tanto ver cnn y sitcoms en inglés, he desaprendido un montón, pero con las nuevas tengo siempre la duda, entonces ocurre algo muy curioso en mi cerebro, son como palabras sin sonido, no les doy sonido para evitar aprenderlas a pronuciar de una manera sobre la que no tengo seguridad y simplemente las reconozco, pero suena un pii, cuando intento darle sonido.

    Curioso. Pero vamos, no lucho, divirtiéndome mientras aprendo he mejorado mucho.

    Un besote.

  5. Por los ejemplos de pronunciación que das, me atrevo a decir, que tus inicios (formales o por necesidad) en el inglés, fueron en el área de la informática, el vocablo ‘source’ es tan poco común en el “resto” del inglés 😀

    P.S: Cabe decirle a Topocho que es “el menos común de los sentidos”

  6. Hola egg:

    Fíjate tu. Mis inicios con el inglés siempre fueron formales, lo informal fue siempre la continuación 🙂 De todas maneras, mi inquietud por aprender inglés surgió antes, con el único afan de poder entender las letras de Queen. Con la informática no, porque al ser palabras aisladas, con un sólo significado y supeditadas a un único contexto, no las veía como inglés, sino como lenguaje para tratar con las computadoras, y las pronunciaba como me saliera, o como lo soltaran los profesores: Me acuerdo mucho de save (save) o primary key (praimarikey) o array (arrai) Y las demás cosas malas que trae: Shutdonear, resetear, postear y las malas (raras) traducciones como salvar en lugar de guardar o apuntar en lugar de señalar.

    Así durante mis estudios no tuve inglés, como tampoco computador: Vainas de los pobres.

    Pero de todas formas source, es más común de lo que uno se puede imaginar.
    Oranges are a good source of vitamin C.
    We walked up the river to its source in the hills.
    Money is often a source of tension…

    A estas alturas, a lo único que aspiro es a ese inglés estándar internacional, para uno entenderse con compañeros de trabajo, viajar y como no, ayudar a turitas extraviados… 😉 Si de meta suprema se trata, me conformaré el día en que pueda ver completo un capitulo de Frasier en inglés y entender la totalidad de los chistes.

    Un abrazo.
    Oca.

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