La Inopinión

Hoy en día, el ejercicio de formarse una opinión, es como un deporte de alto riesgo. La complejidad que a veces alcanza la realidad, hace que sea difícil fijar posición sobre determinados temas.

Siempre han existido mecanismos para dificultar la opinión, pero hoy el proceso está rodeado de un aura de desconfianza. Solía basarme en la confiabilidad de las fuentes para luego hacerme una idea de las cosas, pero dicha confiabilidad varía de fuente en fuente, dependiendo del tema. Además la confianza es otro tipo de esperanza y ésta a su vez es un estado de ánimo… como se complican las cosas ¿no?

No es solamente que se manipule la información – que es la materia prima para la opinión razonada – es que además se omita alguna cara de la “realidad” a fin de favorecer cierta postura. Si, esto siempre ha existido, pero la escala actual hace que comparativamente con otras épocas de la historia, las consecuencias sean más drásticas, sobre todo por su velocidad.

Todo esto provoca que surjan, a mi juicio, varios efectos colaterales: i) que se facilite la formación de posturas extremas, por lo simples que son. No hay posiciones intermedias. Es el estilo de los buenos contra los malos. Este es el más extendido, ii) que se asuma la opinión que se espera que tengas, por tu contexto social, y iii) que se asuma una posición de indeferencia, de las del tipo incapacitante. Creo que ésta última es la peor de todas, porque imposibilita la utilización del dialogo interior como herramienta de ajuste. Sencillamente no me importa.

Yo esperaría que la libertad de expresión y la multiplicidad de medios de información regule, por contraste, el desequilibrio, pero eso no siempre sucede. Obviamente la libertad de expresión es esencial para lograr el equilibrio, pero no siempre se logra.

Por último, está el punto del diferencial de velocidad: Tarde o temprano, podría llegar a formarme una opinión sobre algún tema, porque para eso tiene uno el cerebro. La catástrofe ocurre cuando la realidad se desarrolla a una velocidad tal, que hace que para cuando te haz formado una opinión, ya es demasiado tarde y ésta no sirve para nada.

Es en ese punto cuando sigo el consejo-jedi  que dice que me deje guiar por el instinto… uf… el problema es que lo hago con la sospecha de que el instinto no sea más que un reflejo de nuestras opiniones más profundas…