<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="b2evolution/0.9.1" -->
<rdf:RDF xmlns="http://purl.org/rss/1.0/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"					xmlns:admin="http://webns.net/mvcb/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/">
<channel rdf:about="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php">
	<title>ocatrapse</title>
	<link>http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php</link>
	<description>CARTAS JEROGLIFICAS</description>
	<dc:language>es-ES</dc:language>
	<admin:generatorAgent rdf:resource="http://b2evolution.net/?v=0.9.1"/>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<sy:updateBase>2000-01-01T12:00+00:00</sy:updateBase>
	<items>
		<rdf:Seq>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=el_poder_de_las_conferencias&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=dependencia_y_confianza&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=cuento_de_navidad_1&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=mas_sobre_medidas&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=habrase_visto&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1"/>
				</rdf:Seq>
	</items>
</channel>
<item rdf:about="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=el_poder_de_las_conferencias&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">
	<title>El poder de las conferencias</title>
	<link>http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=el_poder_de_las_conferencias&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1</link>
	<dc:date>2010-07-01T12:47:06Z</dc:date>
	<dc:creator>Ocatrapse</dc:creator>
	<dc:subject>Comeflores</dc:subject>
	<description>Habr&#233; asistido a unas cien conferencias en el transcurso de mi vida. La gran mayor&#237;a de ellas antes de cumplir los veinticinco a&#241;os. (Puede parar aqu&#237; querido lector, porque todo lo dem&#225;s tiene un repelente tufo a ni&#241;o egoc&#233;ntrico con pantalones cortos a rayas). Tuve mucha suerte. Crec&#237; en un ambiente rural con pretensiones. Durante el bachillerato disfrut&#233; de los &#250;ltimos coletazos de las iniciativas de una vieja guardia de profesores que estaban convencidos de que la instrucci&#243;n era insuficiente y que hab&#237;a que educar.

El truco de la asistencia obligatoria funcion&#243; perfectamente. Hab&#237;a que hacerlo as&#237;, de hecho, todo el ciclo formativo es intr&#237;nsicamente obligatorio por algo. Pero luego, poco a poco, le fuimos cogiendo el gusto como una actividad m&#225;s en la que los invitados intentaban mantener atentos a gente cuya atenci&#243;n ten&#237;a un alto precio.

Mucha m&#225;s suerte tuve en la universidad, porque logr&#233; estudiar en una que no pod&#237;a pagar. Mi universidad contaba con un amplio programa de conferencias anuales que comenzaban el primer d&#237;a de clases y trataban un amplio abanico de temas.

Gran parte de mi cosmovisi&#243;n actual se form&#243; a lo largo de esas conferencias. La gran ventaja que ten&#237;an sobre el resto de los mecanismos de ense&#241;anza-aprendizaje es que no ten&#237;an como finalidad una evaluaci&#243;n de conocimientos, sino simplemente la estimulaci&#243;n de la curiosidad y esa sensaci&#243;n fant&#225;sticas de realizar cruces entre temas que, a priori, no tienen nada que ver con otros.

Algunas conferencias tuvieron aplicaci&#243;n pr&#225;ctica directa, otros ayudaban a conformar los intangibles, como mi esquema de valores. 

A medida que he envejecido, me he quedado sin tiempo y facilidades para poder mantener un ritmo de asistencia similar a la de mi juventud. Afortunadamente, la curiosidad y necesidad de escuchar a otros hablar de lo que saben se ha mantenido intacto. Para saciarlos, recurro a m&#250;ltiples sitios que fungen de archivos medi&#225;ticos de conocimiento. Hoy os dejo dos:

Todas las conferencias de la Fundaci&#243;n Juan March desde 1975.
El estupendo sitio de las conferencias de la organizaci&#243;n TED.


----
Nota del Cartero: 
En la mayor&#237;a de los pa&#237;ses no anglosajones, las conferencias son gratuitas. Si tiene tiempo, a alguna.

</description>
	<content:encoded><![CDATA[	<div class="picizquierda"><img src="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/media/20100312-conf.jpg" width="250" height="188" alt="" /></div>
Habr&#233; asistido a unas cien conferencias en el transcurso de mi vida. La gran mayor&#237;a de ellas antes de cumplir los veinticinco a&#241;os. (Puede parar aqu&#237; querido lector, porque todo lo dem&#225;s tiene un repelente tufo a ni&#241;o egoc&#233;ntrico con pantalones cortos a rayas). Tuve mucha suerte. Crec&#237; en un ambiente rural con pretensiones. Durante el bachillerato disfrut&#233; de los &#250;ltimos coletazos de las iniciativas de una vieja guardia de profesores que estaban convencidos de que la instrucci&#243;n era insuficiente y que hab&#237;a que educar.</p>
	<p>El truco de la asistencia obligatoria funcion&#243; perfectamente. Hab&#237;a que hacerlo as&#237;, de hecho, todo el ciclo formativo es intr&#237;nsicamente obligatorio por algo. Pero luego, poco a poco, le fuimos cogiendo el gusto como una actividad m&#225;s en la que los invitados intentaban mantener atentos a gente cuya atenci&#243;n ten&#237;a un alto precio.</p>
	<p>Mucha m&#225;s suerte tuve en la universidad, porque logr&#233; estudiar en una que no pod&#237;a pagar. Mi universidad contaba con un amplio programa de conferencias anuales que comenzaban el primer d&#237;a de clases y trataban un amplio abanico de temas.</p>
	<p>Gran parte de mi cosmovisi&#243;n actual se form&#243; a lo largo de esas conferencias. La gran ventaja que ten&#237;an sobre el resto de los mecanismos de ense&#241;anza-aprendizaje es que no ten&#237;an como finalidad una evaluaci&#243;n de conocimientos, sino simplemente la estimulaci&#243;n de la curiosidad y esa sensaci&#243;n fant&#225;sticas de realizar cruces entre temas que, a priori, no tienen nada que ver con otros.</p>
	<p>Algunas conferencias tuvieron aplicaci&#243;n pr&#225;ctica directa, otros ayudaban a conformar los intangibles, como mi esquema de valores. </p>
	<p>A medida que he envejecido, me he quedado sin tiempo y facilidades para poder mantener un ritmo de asistencia similar a la de mi juventud. Afortunadamente, la curiosidad y necesidad de escuchar a otros hablar de lo que saben se ha mantenido intacto. Para saciarlos, recurro a m&#250;ltiples sitios que fungen de archivos medi&#225;ticos de conocimiento. Hoy os dejo dos:</p>
	<p>Todas las <a href="http://www.march.es/conferencias/anteriores/index.asp">conferencias</a> de la Fundaci&#243;n Juan March desde 1975.<br />
El estupendo sitio de las <a href="http://www.ted.com/">conferencias</a> de la organizaci&#243;n TED.</p>
	<p><em><br />
----<br />
Nota del Cartero: <br />
En la mayor&#237;a de los pa&#237;ses no anglosajones, las conferencias son gratuitas. Si tiene tiempo, a alguna.</p>
	<p></em>
</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=dependencia_y_confianza&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">
	<title>Dependencia y confianza.</title>
	<link>http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=dependencia_y_confianza&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1</link>
	<dc:date>2010-01-19T10:29:49Z</dc:date>
	<dc:creator>Ocatrapse</dc:creator>
	<dc:subject>Bienestar</dc:subject>
	<description>El concepto de independencia es impreciso aunque curiosamente tiene connotaciones positivas. Es una de esas palabras en la que su esencia pocas veces se ve reflejada en la realidad a la cual se aplica. La independencia, en casi cualquier &#225;mbito, es una utop&#237;a, un auto-enga&#241;o o, en el mejor de los casos, una sensaci&#243;n. Ser independiente es (para un individuo, una empresa o un pa&#237;s) pr&#225;cticamente imposible. 

Me enter&#233; de ello en el escenario m&#225;s extra&#241;o posible: En un retiro espiritual obligatorio cuando ten&#237;a diez a&#241;os. Como me aburr&#237;a a mares, lo &#250;nico que me atra&#237;a era que se realizaba en un recinto de un silencio inusitado, que aturd&#237;a. Para mitigarlo, pues, pensaba. Una monja dijo, en medio de una actividad, que todos necesitamos de todos, intentado argumentar en contra de un pecado capital, la soberbia.

Entonces me dije, pues vale, no podemos ser independientes jam&#225;s, porque dependemos los unos de los otros (hoy voy de Perogrullo).  Lo que podemos hacer en todo caso, es minimizar la dependencia. 

Para vivir con la falta de independencia, nos hemos creado un concepto m&#225;s d&#233;bil a&#250;n: la confianza. Los individuos y las sociedades confiamos m&#225;s de lo que imaginamos: Nos comemos un yogur confiando en que el fabricante (un desconocido) ha tomado todas las medidas necesarias para que no nos caiga mal; disfrutamos la comida de un restaurante confiados en el buen hacer del cocinero; conducimos nuestro coche confiando en que los dem&#225;s conductores respetar&#225;n las reglas; ingerimos medicamentos, aceptamos las recomendaciones de los m&#233;dicos y hasta ponemos nuestro dinero en el banco basados en algo tan poco concreto, como la confianza.

As&#237; las cosas, sigo sin entender, porqu&#233; sigue foment&#225;ndose el concepto de independencia en estado puro, cuando el gran olvidado subyacente es la confianza, que nadie nos ense&#241;a a cultivar y administrar, sobre todo, la que cada uno debe tener en si mismo.  

Se me antoja pensar que s&#243;lo la confianza (personas, organizaciones y pa&#237;ses) permite acercarse a la sensaci&#243;n de independencia, siendo &#233;sta lo m&#225;s parecido al concepto de l&#237;mite en matem&#225;ticas: (tomar&#233; la definici&#243;n del DRAE por sencilla)
En una secuencia infinita de magnitudes, magnitud fija a la que se aproximan cada vez m&#225;s los t&#233;rminos de la secuencia. As&#237;, la secuencia de los n&#250;meros 2n/(n+1), siendo n la serie de los n&#250;meros naturales, tiene como l&#237;mite el n&#250;mero 2.Ser&#225; por eso que los sistemas educativos de los pa&#237;ses m&#225;s &#8220;independientes&#8221; (principalmente por su capacidad de innovaci&#243;n) se preocupan de formar a individuos capaces de confiar, inicialmente, en sus propias capacidades.


----
Nota del cartero: 
A prop&#243;sito del en&#233;simo intento de reforma educativa espa&#241;ola, centrada una ves m&#225;s en los contenidos en lugar de los objetivos.




</description>
	<content:encoded><![CDATA[	<p>El concepto de independencia es impreciso aunque curiosamente tiene connotaciones positivas. Es una de esas palabras en la que su esencia pocas veces se ve reflejada en la realidad a la cual se aplica. La independencia, en casi cualquier &#225;mbito, es una utop&#237;a, un auto-enga&#241;o o, en el mejor de los casos, una sensaci&#243;n. Ser independiente es (para un individuo, una empresa o un pa&#237;s) pr&#225;cticamente imposible. </p>
	<p>Me enter&#233; de ello en el escenario m&#225;s extra&#241;o posible: En un retiro espiritual obligatorio cuando ten&#237;a diez a&#241;os. Como me aburr&#237;a a mares, lo &#250;nico que me atra&#237;a era que se realizaba en un recinto de un silencio inusitado, que aturd&#237;a. Para mitigarlo, pues, pensaba. Una monja dijo, en medio de una actividad, que todos necesitamos de todos, intentado argumentar en contra de un pecado capital, la soberbia.</p>
	<p>Entonces me dije, pues vale, no podemos ser independientes jam&#225;s, porque dependemos los unos de los otros (hoy voy de Perogrullo).  Lo que podemos hacer en todo caso, es minimizar la dependencia. </p>
	<p>Para vivir con la falta de independencia, nos hemos creado un concepto m&#225;s d&#233;bil a&#250;n: la confianza. Los individuos y las sociedades confiamos m&#225;s de lo que imaginamos: Nos comemos un yogur confiando en que el fabricante (un desconocido) ha tomado todas las medidas necesarias para que no nos caiga mal; disfrutamos la comida de un restaurante confiados en el buen hacer del cocinero; conducimos nuestro coche confiando en que los dem&#225;s conductores respetar&#225;n las reglas; ingerimos medicamentos, aceptamos las recomendaciones de los m&#233;dicos y hasta ponemos nuestro dinero en el banco basados en algo tan poco concreto, como la confianza.</p>
	<p>As&#237; las cosas, sigo sin entender, porqu&#233; sigue foment&#225;ndose el concepto de independencia en estado puro, cuando el gran olvidado subyacente es la confianza, que nadie nos ense&#241;a a cultivar y administrar, sobre todo, la que cada uno debe tener en si mismo.  </p>
	<p>Se me antoja pensar que s&#243;lo la confianza (personas, organizaciones y pa&#237;ses) permite acercarse a la sensaci&#243;n de independencia, siendo &#233;sta lo m&#225;s parecido al concepto de l&#237;mite en matem&#225;ticas: (tomar&#233; la definici&#243;n del DRAE por sencilla)</p>
	<blockquote><p>En una secuencia infinita de magnitudes, magnitud fija a la que se aproximan cada vez m&#225;s los t&#233;rminos de la secuencia. As&#237;, la secuencia de los n&#250;meros 2n/(n+1), siendo n la serie de los n&#250;meros naturales, tiene como l&#237;mite el n&#250;mero 2.</blockquote>
Ser&#225; por eso que los sistemas educativos de los pa&#237;ses m&#225;s &#8220;independientes&#8221; (principalmente por su capacidad de innovaci&#243;n) se preocupan de formar a individuos capaces de confiar, inicialmente, en sus propias capacidades.</p>
	<p><em><br />
----<br />
Nota del cartero: <br />
A prop&#243;sito del en&#233;simo intento de reforma educativa espa&#241;ola, centrada una ves m&#225;s en los contenidos en lugar de los objetivos.</em></p>
	<p></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=cuento_de_navidad_1&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">
	<title>Cuento de Navidad</title>
	<link>http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=cuento_de_navidad_1&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1</link>
	<dc:date>2009-12-25T21:39:56Z</dc:date>
	<dc:creator>Ocatrapse</dc:creator>
	<dc:subject>Bienestar</dc:subject>
	<description>Ram&#243;n llevaba una semana mirando con recelo la foto de ambos que estaba en el sal&#243;n. No le parec&#237;a adecuada para un momento como ese. Despu&#233;s de tanto tiempo de espera, el ni&#241;o se merec&#237;a verlos en mejores condiciones. As&#237; que se arm&#243; de valor para pedirle a Isabel un aparente cambio en la decoraci&#243;n, un dominio  &#8211; como el de la cocina &#8211; en el que nunca, en cuarenta a&#241;os de matrimonio, se hab&#237;a atrevido a entrar:

-	Isabel, busca el retrato que nos hicimos en el crucero de hace un a&#241;o y ponlo en el marco de la mesita del sal&#243;n.
-	-&#191;Y que tiene de malo la que est&#225;?
-	Nada, s&#243;lo que es de cuando &#233;ramos j&#243;venes y no luc&#237;amos suficientemente felices.

No es que no lo fuesen al casarse, despu&#233;s de un corto noviazgo-encinta, sino algo m&#225;s simple: En aquella &#233;poca estaba mal visto ser feliz; y quienes lo eran, procuraban no aparentarlo. As&#237;, el retrato de cuando j&#243;venes del sal&#243;n nunca fue un reflejo de la familia que formaron, sino un faro en el pasado que les recordaba el sacrificio de los comienzos.

Por eso quer&#237;an intentarlo de nuevo y dedicar el tiempo a disfrutar de los detalles que se hab&#237;an perdido. Fue una decisi&#243;n muy meditada que comenz&#243; a rondar en la cabeza de ambos desde la jubilaci&#243;n. Isabel sab&#237;a de los riesgos que corr&#237;a al someterse de nuevo a las exigencias, tanto f&#237;sicas como emocionales, que todo esto acarreaba y, con toda l&#243;gica, dudada de lanzarse a la aventura. Pero Ram&#243;n era un convencido de los avances de la sociedad y termin&#243; por persuadirla para dar el paso.

Se prepararon a conciencia, incluso con un programa de ejercicio para fortalecer sus cuerpos. Tambi&#233;n asistieron a las clases preceptivas, no por falta de experiencia, sino porque lo que supieron en su momento ya no era v&#225;lido en estos tiempos: Ahora es peligroso que los ni&#241;os duerman boca abajo y el an&#237;s estrellado est&#225; prohibido por los m&#233;dicos para aliviar los gases.

El ni&#241;o llegar&#225; por Navidad. Hubieran preferido otras fechas menos se&#241;aladas, pero por razones que la estad&#237;stica no sabe explicar, la mayor demanda de estos servicios ocurre por estas fechas y, antes de dejar que las cosas se dieran solas, era mejor planificarlo.

En v&#237;speras, Isabel se afan&#243; con la preparaci&#243;n de la cena en la medida que la dejaban los nervios, mientras Ram&#243;n dio los &#250;ltimos retoques a la habitaci&#243;n del ni&#241;o, descubriendo con una ternura inusitada de lo que se hab&#237;an perdido cuando, antes, los ni&#241;os ven&#237;a porque si, sin darles tiempo a respirar.

Juan lleg&#243; antes de que finalizara la tarde llen&#225;ndolo todo con un llanto inconsolable, arrastrando problemas de peso y una debilidad com&#250;n en sus circunstancias. En informe m&#233;dico reflejaba instrucciones pormenorizadas (que Ram&#243;n ley&#243; con la avidez con la que nunca ley&#243; los manuales de los cacharros electr&#243;nicos) y un tel&#233;fono de consultas y urgencias por si era menester.

As&#237;, desde aquella noche buena, el de Ram&#243;n e Isabel se convirti&#243; en el hogar de acogida de Juan, un ni&#241;o dejado de la mano de Dios que ya antes de nacer estaba condenado a fingir una vida, y que ahora hab&#237;a sido rescatado para la infancia por orden de un juez. 


Cuento de Navidad 2008
Cuento de Navidad 2006
Cuento de Navidad 2005
Cuento de Navidad 2004
Cuento de Navidad 2003

</description>
	<content:encoded><![CDATA[	<div class="picizquierda"><img src="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/media/bolitas.JPG" width="250" height="188" alt="" /></div>
Ram&#243;n llevaba una semana mirando con recelo la foto de ambos que estaba en el sal&#243;n. No le parec&#237;a adecuada para un momento como ese. Despu&#233;s de tanto tiempo de espera, el ni&#241;o se merec&#237;a verlos en mejores condiciones. As&#237; que se arm&#243; de valor para pedirle a Isabel un aparente cambio en la decoraci&#243;n, un dominio  &#8211; como el de la cocina &#8211; en el que nunca, en cuarenta a&#241;os de matrimonio, se hab&#237;a atrevido a entrar:</p>
	<p>-	Isabel, busca el retrato que nos hicimos en el crucero de hace un a&#241;o y ponlo en el marco de la mesita del sal&#243;n.<br />
-	-&#191;Y que tiene de malo la que est&#225;?<br />
-	Nada, s&#243;lo que es de cuando &#233;ramos j&#243;venes y no luc&#237;amos suficientemente felices.</p>
	<p>No es que no lo fuesen al casarse, despu&#233;s de un corto noviazgo-encinta, sino algo m&#225;s simple: En aquella &#233;poca estaba mal visto ser feliz; y quienes lo eran, procuraban no aparentarlo. As&#237;, el retrato <em>de cuando j&#243;venes</em> del sal&#243;n nunca fue un reflejo de la familia que formaron, sino un faro en el pasado que les recordaba el sacrificio de los comienzos.</p>
	<p>Por eso quer&#237;an intentarlo de nuevo y dedicar el tiempo a disfrutar de los detalles que se hab&#237;an perdido. Fue una decisi&#243;n muy meditada que comenz&#243; a rondar en la cabeza de ambos desde la jubilaci&#243;n. Isabel sab&#237;a de los riesgos que corr&#237;a al someterse de nuevo a las exigencias, tanto f&#237;sicas como emocionales, que todo esto acarreaba y, con toda l&#243;gica, dudada de lanzarse a la aventura. Pero Ram&#243;n era un convencido de los avances de la sociedad y termin&#243; por persuadirla para dar el paso.</p>
	<p>Se prepararon a conciencia, incluso con un programa de ejercicio para fortalecer sus cuerpos. Tambi&#233;n asistieron a las clases preceptivas, no por falta de experiencia, sino porque lo que supieron en su momento ya no era v&#225;lido en estos tiempos: Ahora es peligroso que los ni&#241;os duerman boca abajo y el an&#237;s estrellado est&#225; prohibido por los m&#233;dicos para aliviar los gases.</p>
	<p>El ni&#241;o llegar&#225; por Navidad. Hubieran preferido otras fechas menos se&#241;aladas, pero por razones que la estad&#237;stica no sabe explicar, la mayor demanda de estos servicios ocurre por estas fechas y, antes de dejar que las cosas se dieran solas, era mejor planificarlo.</p>
	<p>En v&#237;speras, Isabel se afan&#243; con la preparaci&#243;n de la cena en la medida que la dejaban los nervios, mientras Ram&#243;n dio los &#250;ltimos retoques a la habitaci&#243;n del ni&#241;o, descubriendo con una ternura inusitada de lo que se hab&#237;an perdido cuando, antes, los ni&#241;os ven&#237;a porque si, sin darles tiempo a respirar.</p>
	<p>Juan lleg&#243; antes de que finalizara la tarde llen&#225;ndolo todo con un llanto inconsolable, arrastrando problemas de peso y una debilidad com&#250;n en sus circunstancias. En informe m&#233;dico reflejaba instrucciones pormenorizadas (que Ram&#243;n ley&#243; con la avidez con la que nunca ley&#243; los manuales de los cacharros electr&#243;nicos) y un tel&#233;fono de consultas y urgencias por si era menester.</p>
	<p>As&#237;, desde aquella noche buena, el de Ram&#243;n e Isabel se convirti&#243; en el hogar de acogida de Juan, un ni&#241;o dejado de la mano de Dios que ya antes de nacer estaba condenado a fingir una vida, y que ahora hab&#237;a sido rescatado para la infancia por orden de un juez. </p>
	<p>
<a href="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?p=310&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">Cuento de Navidad 2008</a><br />
<a href="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?p=292&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">Cuento de Navidad 2006</a><br />
<a href="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?p=257&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">Cuento de Navidad 2005</a><br />
<a href="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?p=198&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">Cuento de Navidad 2004</a><br />
<a href="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?p=83&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">Cuento de Navidad 2003</a></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=mas_sobre_medidas&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">
	<title>M&#225;s sobre medidas.</title>
	<link>http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=mas_sobre_medidas&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1</link>
	<dc:date>2009-10-21T11:15:28Z</dc:date>
	<dc:creator>Ocatrapse</dc:creator>
	<dc:subject>Bienestar</dc:subject>
	<description>Para una cosa tan delicada como la alimentaci&#243;n de un beb&#233;, me he dado de bruces con otros problemas de mesura. Siguiendo las instrucciones de un producto infantil, dise&#241;ando para introducir cereales en la alimentaci&#243;n de los lactantes, se indica que se debe mezclar el preparado hasta conseguir una consistencia de natilla, diferenciando &#233;sta de la papilla y el pur&#233;. 

No contentos con tanta precisi&#243;n, agregan que para la preparaci&#243;n, se debe partir de 200 ml de leche (por fin una medida) y a&#241;adirle ocho cucharadas soperas rasas del preparado; &#161;como si existiese un est&#225;ndar internacional de la capacidad de una cuchara sopera!

Finalmente, indican que el agua debe estar caliente&#8230; as&#237;, sin especificar grados, a gusto del consumidor.

C&#243;mo es posible que puedan decirme el contendido exacto de cada uno de los ingredientes del preparado, fragmentados por partidas tan infinitesimales como vitaminas,  minerales, prote&#237;nas o carbohidratos (incluso el valor energ&#233;tico) y sean incapaces de indicarme cu&#225;ntos gramos de producto hay que agregar a cu&#225;nto de agua o leche para lograr la huidiza consistencia de una natilla.

No nos qued&#243; otra alternativa que olvidarnos de la educaci&#243;n que nos dieron en primaria y aproximarnos por ensayo y error (con la aprobaci&#243;n de la ni&#241;a) y extrapolar las medidas de las instrucciones a otro est&#225;ndar de alimentaci&#243;n infantil que acertadamente viene con la leche de continuaci&#243;n: El cacito.

Indagando un poco, resulta que el cacito es &#161;una unidad de medida!, al menos seg&#250;n el RAE. Pone para cazo:

2. m. Utensilio de cocina que consta de un recipiente semiesf&#233;rico con mango largo y que se destina a transvasar alimentos l&#237;quidos o de poca consistencia de un recipiente a otro.

3. m. Cantidad de alimento que cabe en este utensilio.



</description>
	<content:encoded><![CDATA[	<p>Para una cosa tan delicada como la alimentaci&#243;n de un beb&#233;, me he dado de bruces con otros problemas de mesura. Siguiendo las instrucciones de un producto infantil, dise&#241;ando para introducir cereales en la alimentaci&#243;n de los lactantes, se indica que se debe mezclar el preparado hasta conseguir una consistencia de <em>natilla</em>, diferenciando &#233;sta de la papilla y el pur&#233;. </p>
	<p>No contentos con tanta precisi&#243;n, agregan que para la preparaci&#243;n, se debe partir de 200 ml de leche (por fin una medida) y a&#241;adirle <em>ocho cucharadas soperas rasas</em> del preparado; &#161;como si existiese un est&#225;ndar internacional de la capacidad de una cuchara sopera!</p>
	<p>Finalmente, indican que el agua debe estar <em>caliente</em>&#8230; as&#237;, sin especificar grados, a gusto del consumidor.</p>
	<p>C&#243;mo es posible que puedan decirme el contendido exacto de cada uno de los ingredientes del preparado, fragmentados por partidas tan infinitesimales como vitaminas,  minerales, prote&#237;nas o carbohidratos (incluso el valor energ&#233;tico) y sean incapaces de indicarme cu&#225;ntos gramos de producto hay que agregar a cu&#225;nto de agua o leche para lograr la huidiza consistencia de una natilla.</p>
	<p>No nos qued&#243; otra alternativa que olvidarnos de la educaci&#243;n que nos dieron en primaria y aproximarnos por ensayo y error (con la aprobaci&#243;n de la ni&#241;a) y extrapolar las medidas de las instrucciones a otro est&#225;ndar de alimentaci&#243;n infantil que acertadamente viene con la leche de continuaci&#243;n: El cacito.</p>
	<p>Indagando un poco, resulta que el cacito es &#161;una unidad de medida!, al menos seg&#250;n el RAE. Pone para cazo:</p>
	<blockquote><p>2. m. Utensilio de cocina que consta de un recipiente semiesf&#233;rico con mango largo y que se destina a transvasar alimentos l&#237;quidos o de poca consistencia de un recipiente a otro.</p>
	<p>3. m. <strong>Cantidad de alimento</strong> que cabe en este utensilio.
</p></blockquote>
	<p></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=habrase_visto&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1">
	<title>Habrase visto</title>
	<link>http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/index.php?title=habrase_visto&amp;more=1&amp;c=1&amp;tb=1&amp;pb=1</link>
	<dc:date>2009-10-13T11:21:42Z</dc:date>
	<dc:creator>Ocatrapse</dc:creator>
	<dc:subject>Bienestar</dc:subject>
	<description>Cuando le echo combustible a mi coche, lo hago fij&#225;ndome en los litros y no en los euros. Ahora resulta que me lo tengo que hacer ver por un psiquiatra. Me han informado que es un comportamiento an&#243;malo y que tendr&#237;a que hacer como todo el mundo, es decir, medir la "cantidad" del repostaje en dinero y no en litros.

No lo pod&#237;a creer, me negaba. Hasta que me demostraron que las m&#225;quinas expendedoras ten&#237;an unos botones para prefijar los montos en euros (en lugar de litros) que se quieren repostar redondeados en m&#250;ltiplos de cinco.

Puede que tenga implicaciones hist&#243;ricas, pero a todas luces es il&#243;gico utilizar como unidad de medida el precio cuando lo que el coche consume son litros... y adem&#225;s, &#161;el precio del litro es variable! Es como ir al comprar el pan y decirle al dependiente: Buenas, me da ochenta y siete c&#233;ntimos de pan. A ver con qu&#233; cara te mira.

Los ejemplos sobran: imagine usted si la gente comprarse arroz, carne, queso o leche, pidi&#233;ndolos por una cantidad de dinero en lugar de por las medidas que apliquen a cada caso, que para eso est&#225;n. &#191;Por qu&#233; no hacer lo mismo con el combustible? &#191;En qu&#233; se diferencia?

Existen adem&#225;s otras condicionantes en la estimaci&#243;n. Si va usted a hacer una paella, debe estimar los kilos de arroz que necesitar&#225; para una determinada cantidad de comensales. Es absurdo pensar inicialmente en el precio. Lo mismo pasa con el repostaje de combustible: si necesita realizar un viaje de determinados kil&#243;metros, debe repostar tantos litros como los necesarios dado el consumo medio de su coche  (normalmente medido en litros cada cien kil&#243;metros), no de los litros que pueda repostar con una cantidad de dinero dada.

Finalmente, repostando pensando el litros es m&#225;s f&#225;cil percibir posibles errores o fraudes de las m&#225;quinas expendedoras, porque la capacidad del tanque del coche es finita y permite cotejar entre los litros servidos y los efectivamente detectados por el sensor del tanque.

&#161;Habrase visto!

</description>
	<content:encoded><![CDATA[	<div class="picderecha"><img src="http://www.cartasjeroglificas.org/b2evolution2/blogs/media/gaso.jpg" border="0" /></div>
Cuando le echo combustible a mi coche, lo hago fij&#225;ndome en los litros y no en los euros. Ahora resulta que me lo tengo que hacer ver por un psiquiatra. Me han informado que es un comportamiento an&#243;malo y que tendr&#237;a que hacer como todo el mundo, es decir, medir la "cantidad" del repostaje en dinero y no en litros.</p>
	<p>No lo pod&#237;a creer, me negaba. Hasta que me demostraron que las m&#225;quinas expendedoras ten&#237;an unos botones para prefijar los montos en euros (en lugar de litros) que se quieren repostar redondeados en m&#250;ltiplos de cinco.</p>
	<p>Puede que tenga implicaciones hist&#243;ricas, pero a todas luces es il&#243;gico utilizar como unidad de medida el precio cuando lo que el coche consume son litros... y adem&#225;s, &#161;el precio del litro es variable! Es como ir al comprar el pan y decirle al dependiente: <em>Buenas, me da ochenta y siete c&#233;ntimos de pan.</em> A ver con qu&#233; cara te mira.</p>
	<p>Los ejemplos sobran: imagine usted si la gente comprarse arroz, carne, queso o leche, pidi&#233;ndolos por una cantidad de dinero en lugar de por las medidas que apliquen a cada caso, que para eso est&#225;n. &#191;Por qu&#233; no hacer lo mismo con el combustible? &#191;En qu&#233; se diferencia?</p>
	<p>Existen adem&#225;s otras condicionantes en la estimaci&#243;n. Si va usted a hacer una paella, debe estimar los kilos de arroz que necesitar&#225; para una determinada cantidad de comensales. Es absurdo pensar inicialmente en el precio. Lo mismo pasa con el repostaje de combustible: si necesita realizar un viaje de determinados kil&#243;metros, debe repostar tantos litros como los necesarios dado el consumo medio de su coche  (normalmente medido en litros cada cien kil&#243;metros), no de los litros que pueda repostar con una cantidad de dinero dada.</p>
	<p>Finalmente, repostando pensando el litros es m&#225;s f&#225;cil percibir posibles errores o fraudes de las m&#225;quinas expendedoras, porque la capacidad del tanque del coche es finita y permite cotejar entre los litros servidos y los efectivamente detectados por el sensor del tanque.</p>
	<p>&#161;Habrase visto!</p>
]]></content:encoded>
</item>
</rdf:RDF>
