Logística cotidiana
28.11.04 16:42:10 5850.0 m.
Bienestar
28.11.04 16:42:10 5850.0 m.
Bienestar
La logística que da soporte a la vida cotidiana del humano occidental, no parece una consecuencia natural que haya surgido a medida que progresaba la sociedad, sino un invento premeditado de sometimiento. Para la mayoría, esta logística pasa inadvertida; sobre todo ante los hombres que se la han impuesto a las mujeres. Está compuesta por una ingente cantidad de actividades, simultáneas y continuas que sólo notamos cuando surge un desajuste de coordinación. A ver: lavar la ropa, ponerla a secar, recogerla y plancharla, cocinar al menos tres veces por día, lavar los platos, limpiar el domicilio (soft y hard), ordenar, hacer las camas, limpiar el baño, reponer el papel higiénico, pagar los servicios, cuidar las plantas, limpiar la nevera y el horno, clasificar y botar la basura y bueno...paro ya porque me agobio.
Tareas como éstas, en mayor o menor medida dan soporte al humano medio para que este pueda permanecer en la tierra dignamente, y si dejan de hacerse pueden consolidarse verdaderas catástrofes. Todas ellas crean una cantidad considerable de empleos directos e indirectos. Desde los que se dan en el sector industrial, que fabrica desde desinfectantes a trapitos de cocina, hasta los del sector servicios, a través de las desindicalizadas auxiliares del hogar: Las señoras que planchan, lavan o cocinan por horas.
Una de las cosas que llama la atención de estas actividades, es el alto consumo energético asociado. El equivalente moderno a aquel noventa por ciento de tiempo que invertían nuestros antepasados sólo en buscar comida. Otra cosa interesantes es que allá donde haya un humano, bien cultivando la tierra o explorando el espacio, siempre habrá un subconjunto de esta logística, pero que por ser cotidiana pasa inadvertida. Por ejemplo en las guerras: Todo el mundo alaba las hazañas bélicas de los belicosos, sus triunfos y su estrategia militar, pero nadie se acuerda de quien les cocinaba y les lavaba la ropa. Y esto, en el caso de las guerras de independencia caribeñas, alcanza un grado de injusticia mayor, especialmente con las mujeres, que a diferencia de las Europeas, no se quedaban en casa cuidando de los muchachos mientras sus maridos iban a guerrear, sino que les seguían, les lavaban, cocinaba, e incluso les parían: O’Leary narra en su diario, a propósito de la Campaña Admirable, cuando un menguado ejército Libertador intentaba cruzar los Andes, lo siguiente: La mujer de un soldado dio a luz un niño en pleno ascenso, pero ello no le impidió continuar la marcha con la criatura en brazos.
En gran medida, esta logística es un mecanismo de sometimiento que se ha ido aplicando con múltiples propósitos: Desde los más palpables e innobles, como someter primero a la mujer, luego a los esclavos y más adelante a los pobres, hasta los intangibles y más orientados a la catarsis, como es el hacer oficios para someter los pensamientos; principalmente los derivados del estrés y el desazón de las frustraciones. Puede que suene a disparate, pero se me ocurre que este tipo de sometimiento se pondrá de moda poco a poco en occidente, principalmente a partir del importante incremento de los hogares de un sólo (y solo) miembro, que por ejemplo en España, un país que valora tanto a la familia, ya representa el veinte por ciento de la población.
Tareas como éstas, en mayor o menor medida dan soporte al humano medio para que este pueda permanecer en la tierra dignamente, y si dejan de hacerse pueden consolidarse verdaderas catástrofes. Todas ellas crean una cantidad considerable de empleos directos e indirectos. Desde los que se dan en el sector industrial, que fabrica desde desinfectantes a trapitos de cocina, hasta los del sector servicios, a través de las desindicalizadas auxiliares del hogar: Las señoras que planchan, lavan o cocinan por horas.
Una de las cosas que llama la atención de estas actividades, es el alto consumo energético asociado. El equivalente moderno a aquel noventa por ciento de tiempo que invertían nuestros antepasados sólo en buscar comida. Otra cosa interesantes es que allá donde haya un humano, bien cultivando la tierra o explorando el espacio, siempre habrá un subconjunto de esta logística, pero que por ser cotidiana pasa inadvertida. Por ejemplo en las guerras: Todo el mundo alaba las hazañas bélicas de los belicosos, sus triunfos y su estrategia militar, pero nadie se acuerda de quien les cocinaba y les lavaba la ropa. Y esto, en el caso de las guerras de independencia caribeñas, alcanza un grado de injusticia mayor, especialmente con las mujeres, que a diferencia de las Europeas, no se quedaban en casa cuidando de los muchachos mientras sus maridos iban a guerrear, sino que les seguían, les lavaban, cocinaba, e incluso les parían: O’Leary narra en su diario, a propósito de la Campaña Admirable, cuando un menguado ejército Libertador intentaba cruzar los Andes, lo siguiente: La mujer de un soldado dio a luz un niño en pleno ascenso, pero ello no le impidió continuar la marcha con la criatura en brazos.
En gran medida, esta logística es un mecanismo de sometimiento que se ha ido aplicando con múltiples propósitos: Desde los más palpables e innobles, como someter primero a la mujer, luego a los esclavos y más adelante a los pobres, hasta los intangibles y más orientados a la catarsis, como es el hacer oficios para someter los pensamientos; principalmente los derivados del estrés y el desazón de las frustraciones. Puede que suene a disparate, pero se me ocurre que este tipo de sometimiento se pondrá de moda poco a poco en occidente, principalmente a partir del importante incremento de los hogares de un sólo (y solo) miembro, que por ejemplo en España, un país que valora tanto a la familia, ya representa el veinte por ciento de la población.
Papel Permanente
24.11.04 11:26:17 5500.0 m.
Reflexiones, Curiosidades
Del lomo le salían unas cuantas canas resecas, y las tapas mostraban un desgaste resistido con estoicismo. Las tripas padecían las ondulaciones propias de un cuaderno de escolar, pasado y repasado mil veces, aunque aquí con rastros de café y nicotina. Me sorprendió verlo con vida, nunca imaginé que recurrirían a los originales escritos a mano para obtener copias mecanografiadas de las partidas de nacimiento. ¡Que papel tan bueno!, pensé. Llevaba montones de años sometido a las inclemencias de la dejadez administrativa, y aún lucía enterote. Que tinta tan pertinaz, aún se leen perfectamente los nombres de mis padres y del finado prefecto que dio fe de mi nacimiento.
A pesar de la colaboración típica y necesaria que tuve que donar para obtener mi copia el mismo día, me vi obligado a esperar cerca de tres horas en el sopor de los treinta y cinco grados a la sombra de un pueblo en pleno caribe, lo que me dio para concluir que el papel es el mejor medio de almacenamiento, al menos para las cosas que importan. Vi ancianos solicitar copias de partidas de nacimiento de sus bisabuelos, y esos libros de actas rozaban lo inmortal. Sobre todo si consideramos que el CD que compré hace unos días, para respaldar mis documentos, decía: "...con una capa especial que le provee una durabilidad extra, garantizándole el perfecto estado de sus datos por hasta ocho años."
Curioseado, me he puesto a averiguar y me he enterado que en efecto, existe incluso una norma ISO, la 9706, que define las características del denominado Papel Permanente y que es utilizado en los países del primer mundo para almacenar documentos e incluso exigido en las administraciones públicas.
La idea detrás del papel permanente es la durabilidad, que se define en la estabilidad química de los componentes utilizados para su fabricación, de manera que no se deteriore o degrade tan rápidamente con el tiempo. Algunas combinaciones para este tipo de papel han logrado durabilidad estimada de quinientos años, en condiciones mínimas de conservación. Así, cuando veo en algún museo, manuscritos originales encerrados en cristal, que tienen más de ochocientos años, plasmados en papel sin normas ISO ni ná, (como mi partida de nacimiento) pues es sensato confiar en estas estimaciones.
Aunque las especificaciones de los Discos Compactos fijan la durabilidad entre dos y ochos años, indican también un máximo de doscientos diez y siete años en condiciones especiales de humedad y temperatura, que obviamente, no son las más frecuentes en el hogar promedio.
Si me permiten un arranque retro, le sugiero a los que aspiren a perpetuar su paso por la tierra más allá de sus genes, que escriban de vez en cuando una carta de amor, odio, agradecimiento o perdón en papel, porque además es tangible, y así la cosa se siente. El email, probablemente terminará respaldado en un medio óptico apilado entre chistes malos y montañas de spam.
Aunque viéndolo bien, lo que nos haría falta es un papel meteorológico, porque el problema real, es que las palabras, escritas o no, se las lleva el viento.
24.11.04 11:26:17 5500.0 m.
Reflexiones, Curiosidades
A pesar de la colaboración típica y necesaria que tuve que donar para obtener mi copia el mismo día, me vi obligado a esperar cerca de tres horas en el sopor de los treinta y cinco grados a la sombra de un pueblo en pleno caribe, lo que me dio para concluir que el papel es el mejor medio de almacenamiento, al menos para las cosas que importan. Vi ancianos solicitar copias de partidas de nacimiento de sus bisabuelos, y esos libros de actas rozaban lo inmortal. Sobre todo si consideramos que el CD que compré hace unos días, para respaldar mis documentos, decía: "...con una capa especial que le provee una durabilidad extra, garantizándole el perfecto estado de sus datos por hasta ocho años."
Curioseado, me he puesto a averiguar y me he enterado que en efecto, existe incluso una norma ISO, la 9706, que define las características del denominado Papel Permanente y que es utilizado en los países del primer mundo para almacenar documentos e incluso exigido en las administraciones públicas.
La idea detrás del papel permanente es la durabilidad, que se define en la estabilidad química de los componentes utilizados para su fabricación, de manera que no se deteriore o degrade tan rápidamente con el tiempo. Algunas combinaciones para este tipo de papel han logrado durabilidad estimada de quinientos años, en condiciones mínimas de conservación. Así, cuando veo en algún museo, manuscritos originales encerrados en cristal, que tienen más de ochocientos años, plasmados en papel sin normas ISO ni ná, (como mi partida de nacimiento) pues es sensato confiar en estas estimaciones.
Aunque las especificaciones de los Discos Compactos fijan la durabilidad entre dos y ochos años, indican también un máximo de doscientos diez y siete años en condiciones especiales de humedad y temperatura, que obviamente, no son las más frecuentes en el hogar promedio.
Si me permiten un arranque retro, le sugiero a los que aspiren a perpetuar su paso por la tierra más allá de sus genes, que escriban de vez en cuando una carta de amor, odio, agradecimiento o perdón en papel, porque además es tangible, y así la cosa se siente. El email, probablemente terminará respaldado en un medio óptico apilado entre chistes malos y montañas de spam.
Aunque viéndolo bien, lo que nos haría falta es un papel meteorológico, porque el problema real, es que las palabras, escritas o no, se las lleva el viento.
Semos Europeos.
21.11.04 15:49:23 5980.0 m.
Bienestar
Puso cara de gallina_mirando_sal cuando le aseguré que tal cosa no existía. ¿Y cómo es posible que lo digas tu? Me dijo. Pues por eso lo puedo decir con propiedad: La idiosincrasia Latinoamericana no existe. Llevábamos un rato conversando al respecto; el tema iba sobre si era correcta o no la generalización que se hace sobre los Latinoamericanos, más allá de una descripción meramente geográfica. Sobre el poco riguroso tratamiento con el que los medios de comunicación, por ejemplo, se refieren a los inmigrantes de Suramérica y el Caribe para noticiar nimiedades como que el asesino es un varón latinoamericano de treinta y tres años, o que la prostituta detenida tenía aspecto latino.
Los argumentos fueron y volvieron. Le causó especial asombro el que afirmara que entre nosotros, somos unos perfectos desconocidos y que probablemente a un bachiller de cualquier país de la región, le sería imposible atinar al esbozar un mapa político-territorial del continente; o decirte cómo es la forma de ser de los bolivianos, los peruanos o los uruguayos, o por fabricar qué, son conocidos los argentinos. En definitiva, que aparte del idioma y la pobreza, pocas cosas más nos homologaban. Y en esos casos, lo que nos hacía parecidos no era una idiosincrasia común, sino la idiosincrasia normal del pobre.
Pero el momento cumbre fue cuando le dije: Vamos, es lo mismo que pasa en Europa. Allí se estancó todo y no le pude convencer del símil. Pero antier me encontré con este aviso, que se lo tengo guardado para una nueva oportunidad, y que les adelanto a ustedes. Apareció publicado en un diario de la Capital del Reino, y si bien es cierto que Europa posee una disciplina con solera (a la par que pragmática) en lo que respecta a la homologación de casi todo, no sabía yo que existiese un aspecto europeo homologado, y menos el de las chicas.
Obviando lo jocoso del aviso - eso de absternerse acentos no tiene desperdicio - habrán notado además que posee el aire de los casting convocados por algunos pocos estudiantes de cine, escasos de presupuesto y ávidos de chicas guapas y vivaces, obviando eso decía, creo que refleja perfectamente el mapa mental con el que un nacional de cualquier país Europeo se ve a sí mismo.
Y ese es poco más o menos el tratamiento que debería primar en los medios, con respecto a los nacionales de la antigua América Española: Por ejemplo, ningún nacional de un país Europeo antepone su idiosincrasia a una hipotética forma de ser o de comportase Europea. Es cierto que hay factores que los acercan y redefinen, sobre todos los impulsados por la integración económica, pero poco más. Quiero decir, si que es posible una aproximación hacia verse a sí mismos como una unidad, con temperamento y hasta rasgos distintivos, pero es una construcción que tomará tiempo y generaciones, así como una buena dosis de mestizaje.
Por el momento, en Latinoamérica, reacia histórica a la unidad, las cosas seguirán como siempre: Los Españoles serán gallegos, cualquier árabe, turco y todo aquel que no hable castellano, gringo.
- - -
Nota del Cartero: Hablando de gringo, cuando tengan chance, echenlé un vistazo a las acepciones en el drae de esta palabra. Es la generalización perfecta por contraparte usada en los países de Suramérica y el Caribe.
21.11.04 15:49:23 5980.0 m.
Bienestar
Los argumentos fueron y volvieron. Le causó especial asombro el que afirmara que entre nosotros, somos unos perfectos desconocidos y que probablemente a un bachiller de cualquier país de la región, le sería imposible atinar al esbozar un mapa político-territorial del continente; o decirte cómo es la forma de ser de los bolivianos, los peruanos o los uruguayos, o por fabricar qué, son conocidos los argentinos. En definitiva, que aparte del idioma y la pobreza, pocas cosas más nos homologaban. Y en esos casos, lo que nos hacía parecidos no era una idiosincrasia común, sino la idiosincrasia normal del pobre.
Pero el momento cumbre fue cuando le dije: Vamos, es lo mismo que pasa en Europa. Allí se estancó todo y no le pude convencer del símil. Pero antier me encontré con este aviso, que se lo tengo guardado para una nueva oportunidad, y que les adelanto a ustedes. Apareció publicado en un diario de la Capital del Reino, y si bien es cierto que Europa posee una disciplina con solera (a la par que pragmática) en lo que respecta a la homologación de casi todo, no sabía yo que existiese un aspecto europeo homologado, y menos el de las chicas.
Obviando lo jocoso del aviso - eso de absternerse acentos no tiene desperdicio - habrán notado además que posee el aire de los casting convocados por algunos pocos estudiantes de cine, escasos de presupuesto y ávidos de chicas guapas y vivaces, obviando eso decía, creo que refleja perfectamente el mapa mental con el que un nacional de cualquier país Europeo se ve a sí mismo.
Y ese es poco más o menos el tratamiento que debería primar en los medios, con respecto a los nacionales de la antigua América Española: Por ejemplo, ningún nacional de un país Europeo antepone su idiosincrasia a una hipotética forma de ser o de comportase Europea. Es cierto que hay factores que los acercan y redefinen, sobre todos los impulsados por la integración económica, pero poco más. Quiero decir, si que es posible una aproximación hacia verse a sí mismos como una unidad, con temperamento y hasta rasgos distintivos, pero es una construcción que tomará tiempo y generaciones, así como una buena dosis de mestizaje.
Por el momento, en Latinoamérica, reacia histórica a la unidad, las cosas seguirán como siempre: Los Españoles serán gallegos, cualquier árabe, turco y todo aquel que no hable castellano, gringo.
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Nota del Cartero: Hablando de gringo, cuando tengan chance, echenlé un vistazo a las acepciones en el drae de esta palabra. Es la generalización perfecta por contraparte usada en los países de Suramérica y el Caribe.
Necrología sin humos.
16.11.04 12:21:07 5090.0 m.
Del Espacio
A principios del mes pasado murió Don Gordon Cooper Jr, pionero de la exploración espacial. Curiosamente el cuatro de octubre, el mismo día en que el equipo del SpaceShipOne se adjudicaba el Ansari X Prize. La gente ya ha olvidado a muchos de aquellos corajudos del programa espacial y, de hecho, sólo los testigos de primera mano y los forofos de la última frontera, podrían acertar algunos nombres e hitos. Y pues, creo que es una lástima.
Estudiando poco o nada el programa espacial se lleva a cabo un doble desperdicio: Por un lado, de conocimiento, ya no científico, sino logístico y organizativo. Desde mi punto de vista, a lo largo de todo el programa espacial se puede observar la confluencia de casi todas las disciplinas con las que el ser humano ha construido la modernidad. Allí se experimentó por primera vez y a gran escala con todo junto: Desde técnicas de dirección de empresas, pasando por la tecnología pura y dura, hasta la logística de limpieza de los baños. En segundo lugar, se desperdicia el know-how, de uno de los más grandes experimentos de clima organizacional(1) jamás realizado: El hombre llegó a la Luna, en mi opinión, más por el altísimo grado de compromiso y motivación de todos los involucrados en la empresa, que por el conocimiento tecnológico.
Pero la anécdota que me vino a la cabeza, cuando me enteré de la muerte de Cooper fue la siguiente: El primero astronauta no fumador fue Gordon Cooper Jr. La atmósfera interna de las primeras cápsulas espaciales estaba compuesta principalmente por oxigeno, -por cuestiones de peso- y para su primer vuelo en el programa Mercury, el dieciséis de mayo de mil novecientos sesenta y tres, a bordo del Faith 7, los científicos colocaron una cantidad de oxigeno basada, como era lógico, en el consumo de las misiones anteriores (todas de fumadores). Al final de la misión, mientras realizaban los análisis, los datos arrojaron un dato bastante revelador: Cooper había consumido sólo un tercio del oxigeno que le habían planificado. ¡Que vaina!, tan bueno que quedaría en una campaña antitabaco.
Cooper dejó de volar pronto. Decisiones políticas surgieron siempre para justificar su no-inclusión dentro de las tripulaciones, pero de seguro hay otras razones que probablemente aclaran mejor el asunto, principalmente su especial opinión sobre el fenómeno Ovni.
Que en paz descanse.
- - -
(1) No sé cuál es el nombre de moda, pero el que recuerdo es este.
16.11.04 12:21:07 5090.0 m.
Del Espacio
Estudiando poco o nada el programa espacial se lleva a cabo un doble desperdicio: Por un lado, de conocimiento, ya no científico, sino logístico y organizativo. Desde mi punto de vista, a lo largo de todo el programa espacial se puede observar la confluencia de casi todas las disciplinas con las que el ser humano ha construido la modernidad. Allí se experimentó por primera vez y a gran escala con todo junto: Desde técnicas de dirección de empresas, pasando por la tecnología pura y dura, hasta la logística de limpieza de los baños. En segundo lugar, se desperdicia el know-how, de uno de los más grandes experimentos de clima organizacional(1) jamás realizado: El hombre llegó a la Luna, en mi opinión, más por el altísimo grado de compromiso y motivación de todos los involucrados en la empresa, que por el conocimiento tecnológico.
Pero la anécdota que me vino a la cabeza, cuando me enteré de la muerte de Cooper fue la siguiente: El primero astronauta no fumador fue Gordon Cooper Jr. La atmósfera interna de las primeras cápsulas espaciales estaba compuesta principalmente por oxigeno, -por cuestiones de peso- y para su primer vuelo en el programa Mercury, el dieciséis de mayo de mil novecientos sesenta y tres, a bordo del Faith 7, los científicos colocaron una cantidad de oxigeno basada, como era lógico, en el consumo de las misiones anteriores (todas de fumadores). Al final de la misión, mientras realizaban los análisis, los datos arrojaron un dato bastante revelador: Cooper había consumido sólo un tercio del oxigeno que le habían planificado. ¡Que vaina!, tan bueno que quedaría en una campaña antitabaco.
Cooper dejó de volar pronto. Decisiones políticas surgieron siempre para justificar su no-inclusión dentro de las tripulaciones, pero de seguro hay otras razones que probablemente aclaran mejor el asunto, principalmente su especial opinión sobre el fenómeno Ovni.
"For many years I have lived with a secret, in a secrecy imposed on all specialists and astronauts. I can now reveal that every day, in the USA, our radar instruments capture objects of form and composition unknown to us."… "I believe that these extraterrestrial vehicles and their crews are visiting this planet from other planets, which obviously are a little more technically advanced than we are here on Earth,"
Que en paz descanse.
- - -
(1) No sé cuál es el nombre de moda, pero el que recuerdo es este.
Callar alarga la vida
13.11.04 17:00:09 4160.0 m.
Reflexiones, Curiosidades
Hace tres años compré las entradas para ver en Madrid a Marcel Marceau con una sensación de ahora o nunca. Habiéndolo visto siempre con su uniforme de trabajo, sólo podía confiar en la supuesta mortalidad del humano, para suponer que esa gira, sería la última. Aunque también podría haber pensado que los genios son inmortales, pero en fin. Luego en el escenario, cuando te viene a la mente que ese señor, se mueve como un muchacho, se te ocurren cosas como que tiene dobles, como algunos dictadores, pero no para cuidar su integridad física, sino su reputación.
Así las cosas, me sorprendió leer hace unos días, que Marceau estaba con sus ochenta y un años encima, nuevamente de gira. Y no sé a cuento de qué, lo primero que se me vino a la cabeza fue que, tal vez, callar alarga la vida.
Siempre he imaginado que hablar en silencio es un don que sólo se le otorga a esos matrimonios ancianos que llevan siglos juntos. Les miro de reojo en el metro y me fijo como mantienen animadas conversaciones, sólo mirándose (y a veces ni eso). Y como van de un tema a otro, por ejemplo, cuando señalan discretamente con el meñique, los pelos de un rasta que acaba de subir al vagón y sonríen. Eso va más allá de la complicidad, es un alarde práctico de telepatía.
Algunas de las personas más longevas que conozco, han llevado un estilo de vida en el que efectivamente utilizan el habla con economía, y se comunican más a través del silencio. Mi abuela por ejemplo habla en sentencias, con lo cual es mejor hacerle caso, aunque compensa cualquier malentendido con una agradable y honesta sonrisa mientras te escucha.
En todo caso, creo que el mejor de los silencios, es el que se hace para escuchar, aunque la cruda realidad corrobora lo cuesta arriba que se pone desarrollar semejante nivel de superación personal. También hay -me incluyo- quien confunde, a veces, comunicación con dar conversación y pues se vuelve a lo mismo.
Por mi parte y en espera de estudios científicos más precisos que mi intuición, permaneceré fiel a los complejos vitamínicos, y a cuanta infusión prehistórica me conminen a tomar.
Never get a mime talking. He won't stop.
Marcel Marceau
13.11.04 17:00:09 4160.0 m.
Reflexiones, Curiosidades

Así las cosas, me sorprendió leer hace unos días, que Marceau estaba con sus ochenta y un años encima, nuevamente de gira. Y no sé a cuento de qué, lo primero que se me vino a la cabeza fue que, tal vez, callar alarga la vida.
Siempre he imaginado que hablar en silencio es un don que sólo se le otorga a esos matrimonios ancianos que llevan siglos juntos. Les miro de reojo en el metro y me fijo como mantienen animadas conversaciones, sólo mirándose (y a veces ni eso). Y como van de un tema a otro, por ejemplo, cuando señalan discretamente con el meñique, los pelos de un rasta que acaba de subir al vagón y sonríen. Eso va más allá de la complicidad, es un alarde práctico de telepatía.
Algunas de las personas más longevas que conozco, han llevado un estilo de vida en el que efectivamente utilizan el habla con economía, y se comunican más a través del silencio. Mi abuela por ejemplo habla en sentencias, con lo cual es mejor hacerle caso, aunque compensa cualquier malentendido con una agradable y honesta sonrisa mientras te escucha.
En todo caso, creo que el mejor de los silencios, es el que se hace para escuchar, aunque la cruda realidad corrobora lo cuesta arriba que se pone desarrollar semejante nivel de superación personal. También hay -me incluyo- quien confunde, a veces, comunicación con dar conversación y pues se vuelve a lo mismo.
Por mi parte y en espera de estudios científicos más precisos que mi intuición, permaneceré fiel a los complejos vitamínicos, y a cuanta infusión prehistórica me conminen a tomar.
Never get a mime talking. He won't stop.
Marcel Marceau
My English
09.11.04 23:49:11 3500.0 m.
Curiosidades
09.11.04 23:49:11 3500.0 m.
Curiosidades
Mi inglés mejora a pasos de gigante. Esa es la ventaja de vivir en una ciudad que recibe la visita masiva de anglófonos turistas, que se extravían frecuentemente en los hipo-señalizados servicios de transporte. De entre tantos Japoneses topógrafos, británicos envarados o alemanes etílicos, la probabilidad de mantener una agradable charla con alguno de ellos es, sencillamente, enorme.
Esta mañana en la estación de Chamartín, sube al tren un señor británico, con un clon, que parecía ser su hijo. Ambos provistos de una curiosa cara de boyescauts. El Padre se acerca reverencialmente e interrumpe mi lectura con un educado excuse me. Yo le respondo adoptando una pose de sincera atención, añadiendo una leve inclinación del torso. Susan - my teacher bostoniana- dice que el ochenta por ciento de la comunicación es corporal y no verbal, y a mi esa se me da muy bien, porque con ella no tengo problemas de pronunciación ni comprehension. (con la comunicación, que no la teacher, quiero decir) Bueno, seguidamente, y mientras realiza una movimiento de norte a sur con su brazo de avestruz, indicando el sentido de la marcha del tren, el señor británico me pregunta: ¿Atocha? Que aunque me lo dijo en inglés, con esa Ch floja, le entendí perfectamente.
Relajé mi espalda y me concentré en que la respuesta me saliera natural. Tuve la intención de facilitarle alguna que otra información adicional, que le transmitiera confianza, como cuantas paradas faltaban y cosas así. Pero desistí de la idea al observar que llevaba un mapa de la línea férrea en la mano, y no fuera a interpretar que estaba dudando de su capacidad para leer los mapas. Eso a los hombres nos afecta sobremanera.
Así que apunté mi dedo en la dirección de la marcha, sonreí con conocimiento de causa y agregué, yuxtaponiendo un efecto gutural desenfadado, un claro y limpiamente pronunciado: Yes!
Eso es lo que yo llamaría una experiencia de inmersión idiomática. ;)
Esta mañana en la estación de Chamartín, sube al tren un señor británico, con un clon, que parecía ser su hijo. Ambos provistos de una curiosa cara de boyescauts. El Padre se acerca reverencialmente e interrumpe mi lectura con un educado excuse me. Yo le respondo adoptando una pose de sincera atención, añadiendo una leve inclinación del torso. Susan - my teacher bostoniana- dice que el ochenta por ciento de la comunicación es corporal y no verbal, y a mi esa se me da muy bien, porque con ella no tengo problemas de pronunciación ni comprehension. (con la comunicación, que no la teacher, quiero decir) Bueno, seguidamente, y mientras realiza una movimiento de norte a sur con su brazo de avestruz, indicando el sentido de la marcha del tren, el señor británico me pregunta: ¿Atocha? Que aunque me lo dijo en inglés, con esa Ch floja, le entendí perfectamente.
Relajé mi espalda y me concentré en que la respuesta me saliera natural. Tuve la intención de facilitarle alguna que otra información adicional, que le transmitiera confianza, como cuantas paradas faltaban y cosas así. Pero desistí de la idea al observar que llevaba un mapa de la línea férrea en la mano, y no fuera a interpretar que estaba dudando de su capacidad para leer los mapas. Eso a los hombres nos afecta sobremanera.
Así que apunté mi dedo en la dirección de la marcha, sonreí con conocimiento de causa y agregué, yuxtaponiendo un efecto gutural desenfadado, un claro y limpiamente pronunciado: Yes!
Eso es lo que yo llamaría una experiencia de inmersión idiomática. ;)
Bracitos a la altura de las costillas.
07.11.04 15:26:09 5560.0 m.
Curiosidades
07.11.04 15:26:09 5560.0 m.
Curiosidades
Tengo una amiga que sostiene que a las mujeres durante el embarazo, en lugar de crecerle las tetas, le deberían brotar dos bracitos a la altura de las costillas; que permanezcan allí por lo menos dos años, de forma de compensarles la limitación motriz que produce el desaprensivo cachorro humano. Yo la secundo, incluso estoy seguro que el posible cuestionamiento estético se enmendaría enormemente con semejante alarde de pragmatismo.
Se que voy en contra de los documentales de la BBC, pero a veces tengo el pálpito de que dejamos de evolucionar físicamente, el día que comenzamos a hacer herramientas, modificar el entorno e imponernos a su dictadura adaptativa(1). Así, con respecto a nuestro físico la cosa quedó como estaba y ya no nos saldrán bracitos a la altura de las costillas (lo siento por mi amiga). Vamos, que las mejoras por las que algunos cirujanos se hacen millonarios y muchos pechos se protuberan(2), es una adaptación a nuestro entorno, sí, pero por exigencias distintas.
En fin, que me da que si alguna oportunidad de evolución física queda pendiente, es más parecido a una tarea de quitar lo que sobra que de modificar lo que hay. Decir si no, que al primer mundo le vendrían bien algunas muelas menos, que los alimentos de hoy son muy blanditos. Para cosas nuevas, pues no estaría de más un emisor de infrarrojos en la punta de la nariz, para no tener que cargar con el mando de la tele, o un apéndice bluetooth en el ombligo para ahorrar en cables.
Si dais por lógicas estas impertinencias, querido lector, sería válido pensar que donde se podrían pronosticar muchos cambios, ante los cuales alardear de nuestra infinita capacidad de adaptación, es en la evolución intelectual. Pero por el lado del enrevesado reto de adaptarnos a nosotros mismos.
Al respecto mi amiga también tiene opinión. Lo que llamo evolución intelectual, ella la adjetiva de espiritual, y de hecho, hasta me cuestiona el uso descuidado de la palabra evolución, porque me dice que la cosa va de dejarse guiar por el instinto, al parecer alguna región atrofiada del cerebro primitivo.
Lo cierto es que casi siempre me gana, soy muy malo argumentando en las distancias cortas, y con explicaciones místicas y algún ritual mediante, me demuestra que la evolución no es de naturaleza racional, ni siquiera la del intelecto. A veces soy yo el que salgo airoso en mis argumentaciones, pero sólo en el plano de la lucha contra las desigualdades económicas y sociales, y todas esas tonterías filiales que ya a nadie el interesan. Curioso entonces, que la cosa queda que para ayudar al prójimo, asunto corrientemente asociado al lado espiritual, viene mejor una buena ración de análisis racional; y que para ayudarse a uno mismo no hace falta sucumbir ante la tangibilidad(3) del consumo, sino dar permiso a algunas audiciones de, tu voz interior.
Curioso.
- - - -
(1) Por fin, la RAE a incluído esta palabra en diccionario. Se podrá consultar en la próxima edición del mismo.
(2) Esta no existe, pero es una sugerencia, con una cadencia tropical.
(3) Tampoco existe, pero, todo se andará.
Se que voy en contra de los documentales de la BBC, pero a veces tengo el pálpito de que dejamos de evolucionar físicamente, el día que comenzamos a hacer herramientas, modificar el entorno e imponernos a su dictadura adaptativa(1). Así, con respecto a nuestro físico la cosa quedó como estaba y ya no nos saldrán bracitos a la altura de las costillas (lo siento por mi amiga). Vamos, que las mejoras por las que algunos cirujanos se hacen millonarios y muchos pechos se protuberan(2), es una adaptación a nuestro entorno, sí, pero por exigencias distintas.
En fin, que me da que si alguna oportunidad de evolución física queda pendiente, es más parecido a una tarea de quitar lo que sobra que de modificar lo que hay. Decir si no, que al primer mundo le vendrían bien algunas muelas menos, que los alimentos de hoy son muy blanditos. Para cosas nuevas, pues no estaría de más un emisor de infrarrojos en la punta de la nariz, para no tener que cargar con el mando de la tele, o un apéndice bluetooth en el ombligo para ahorrar en cables.
Si dais por lógicas estas impertinencias, querido lector, sería válido pensar que donde se podrían pronosticar muchos cambios, ante los cuales alardear de nuestra infinita capacidad de adaptación, es en la evolución intelectual. Pero por el lado del enrevesado reto de adaptarnos a nosotros mismos.
Al respecto mi amiga también tiene opinión. Lo que llamo evolución intelectual, ella la adjetiva de espiritual, y de hecho, hasta me cuestiona el uso descuidado de la palabra evolución, porque me dice que la cosa va de dejarse guiar por el instinto, al parecer alguna región atrofiada del cerebro primitivo.
Lo cierto es que casi siempre me gana, soy muy malo argumentando en las distancias cortas, y con explicaciones místicas y algún ritual mediante, me demuestra que la evolución no es de naturaleza racional, ni siquiera la del intelecto. A veces soy yo el que salgo airoso en mis argumentaciones, pero sólo en el plano de la lucha contra las desigualdades económicas y sociales, y todas esas tonterías filiales que ya a nadie el interesan. Curioso entonces, que la cosa queda que para ayudar al prójimo, asunto corrientemente asociado al lado espiritual, viene mejor una buena ración de análisis racional; y que para ayudarse a uno mismo no hace falta sucumbir ante la tangibilidad(3) del consumo, sino dar permiso a algunas audiciones de, tu voz interior.
Curioso.
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(1) Por fin, la RAE a incluído esta palabra en diccionario. Se podrá consultar en la próxima edición del mismo.
(2) Esta no existe, pero es una sugerencia, con una cadencia tropical.
(3) Tampoco existe, pero, todo se andará.
Jeroglífica en verso
04.11.04 10:17:26 1940.0 m.
Bienestar
04.11.04 10:17:26 1940.0 m.
Bienestar
Hay una variedad de Carta Jeroglífica que me encanta por su originalidad. En ellas, la dirección y nombre del destinatario estan encriptadas en verso, variante de la encriptación ya en desuso, desde que Don Nostradamus la utilizó para asustar a los pecadores.
Las hay muy pocas, y la mayoría están celosamente guardadas por sus destinatarios en parcas cajas de zapatos, apretujadas de seguro con algún descabezado cordón. Me gusta imaginar que de vez en cuando son visitadas y admiradas en silencio, como si fuesen expectorantes de la nostalgia.
Aquí hay un ejemplo fechado el once de julio de mil novecientos cincuenta y siete.
¡A que está bonita!
Las hay muy pocas, y la mayoría están celosamente guardadas por sus destinatarios en parcas cajas de zapatos, apretujadas de seguro con algún descabezado cordón. Me gusta imaginar que de vez en cuando son visitadas y admiradas en silencio, como si fuesen expectorantes de la nostalgia.
Aquí hay un ejemplo fechado el once de julio de mil novecientos cincuenta y siete.
Allá voy pa los madriles / con el permiso de ustedes / a buscar entre sus calles / la de Mesón de Paredes. / Allí entraré en una casa / que con la Ronda hace esquina / en busca de una familia / que, por cierto, es granadina. / La mamá -doña Josefa- es maestra nacional / y las dos hijas que tiene / son ... !una preciosidad! / Si estas señas no le bastan, / sepa pues señor cartero / que la citada familia / huele a tomillo y romero.
¡A que está bonita!


