Solidaridad
31.12.03 08:19:59 2660.0 m.
Escribir hoy es lo más parecido a tener un programa de radio de esos de madrugada, pero no importa. Escribo sólo para cumplir con el ritual de desear algo. Desear - en el sentido de anhelar - que acontezca un incremento de la solidaridad, en general.

Para mi fue una sorpresa encontrar que el DRAE define solidaridad, como una "adhesión circunstancial" a la causa o a la empresa de otros (las comillas son mias) y la sorpresa es por lo de circunstancial. Apostaba a que la solidaridad era un sentimiento de continuo, constante, que podía ser reclamado como la buena educación, pero no es así. Al parecer siempre necesita de algunas descargas mediáticas y ambientes propicios para ser activado, con lo cual, ahora entiendo por qué las campañas de las ONGs, a nivel mundial, se centran en estas fechas y se entremezclan con los anuncios de perfumes.

Nada, que ese es mi deseo, que el adjetivo circunstancial pueda ser flexibilizado en lo posible, y que no sólo las grandes catástrofes despierten ese noble sentimiento. Hay catástrofes anónimas, y menos divulgadas, que se entregan por goteo, con las que se podría ser solidario, sobre todo, esas que hierven dentro de personas de nuestro entorno más próximo.

Hay gente que sólo necesita un abrazo, un oído, o una sonrisa solidaria para quedarse con el mismo efecto liberador, y de descongestión nasal, que sólo se alcanza después de llorar.

Muchas gracias queridos oyentes por su sintonía, y que la pasen bonito.

Feliz Año Julio César
30.12.03 07:21:15 5100.0 m.
En el año 45 antes de Cristo, Julio César inauguró su era, y estableció el 31 de diciembre como fin del año solar. Siguiendo así, el típico estilo de ruptura que necesita todo poder que se respete. Luego en el año 540, con otros en la cima, las cosas cambiaron y se decretó la era de Cristo, con efecto retroactivo, y por allí estamos todavía. Pero siempre manteniendo el calendario solar al estilo egipcio, que no el lunar, que era el favorito de épocas remotas, por su facilidad de observación. A propósito, ese modelo de calendario nos daría un fin de año variable, todos los años.

Esta necesidad humana de simbolizar comienzos se nota principalmente en el tiempo, que cada cultura lo cuenta a partir de acontecimientos primordiales, casi siempre de origen religioso. Por ejemplo, los mahometanos cuentan a partir de la hégira de Mahoma desde La Meca a Medina en el año 622 de nuestro calendario, los Judíos desde un año de referencia que corresponde a la creación del mundo y los chinos desde a coronación del Emperador Amarillo. Así que, salvo error involuntario de mi parte, creo que el 2004 sería el 1382 para los musulmanes, el 5765 para los Judíos y el 4702 par a los Chinos.

Nos encantan los ciclos, por más que sean meras convenciones, como lo son los puntos cardinales o los husos horarios. Resulta interesante observar cómo los seres humanos interpretamos esos cambios de ciclo, casi siempre asociándolos con la renovación. Hay personas que prefieren comenzar dietas o dejar el cigarrillo los lunes. Otros les encantan los meses cuyo primer día coincida con un lunes o que finalice en viernes, y hay otros que el miércoles no inician nada. Pero como norma general, todos los humanos celebran los fines / comienzos de año con rituales más o menos tradicionales relacionados con renacimiento, con oportunidad, con estreno.

Para algunas otras cosas, aun se usa a la luna como referencia: Cortarse el pelo en cuarto creciente para que crezca sano o procrear en luna llena para que salga varón. No estoy seguro si estas son las instrucciones precisas, pero para que se hagan a la idea es suficiente.

En el hemisferio norte, yo hubiese preferido poner el comienzo de año en primavera, para mantener una coherencia ambiental más saludable para el alma, pero bueno, si no nos ponemos de acuerdo con el protocolo de Kyoto o las unidades de medida, mucho menos en esto. Ahora, en el caribe, hay pocas referencias climatológicas para hacer algo parecido con lo cual, lo mejor que se me ocurre, es asociarlo a una fiesta pagana, como los carnavales, que también tienen que ver algo con despojarse, con liberarse... - y miren como son las cosas, la ubicación de esta fiesta aun se rige, como la Semana Santa, por la Luna – eh... si que estaría bien, nuestros estrenos serían disfraces o trajes de baño.

Beagle y Celerac
25.12.03 08:43:08 1760.0 m.
El beagle 2 no envía señales de vida. He esperado un rato antes publicar el post, porque es un poco frustrante dar malas noticias un 25 de diciembre por la mañana. Bueno, los encargados dicen que aún se pueden recibir noticias de él hasta el viernes por la tarde. Este pequeñísimo robot explorador es un esfuerzo de la Agencia Espacial Europea, y su misión era amartizar sobre la parte meridional del planeta marte, con el mismo método de aterrizaje del Pathfinder, con airbags gigantes.

Es una lástima, ya yo tenía preparado desde anoche mi Cerelac, con doce vitaminas y cinco minerales y sus característicos grumitos, para celebrar el que otro artilugio humano se posara sobre en algún sitio allá afuera. A mi esas cosas me siguen pareciendo milagros medievales.

Bueno, a esperar a ver si aparece, se está valiendo de la sonda Estadounidense Odyssey para captar su señal de vida, compuesta a propósito para la ocasión por la banda británica de rock Blur.

Loteria
23.12.03 07:10:16 1220.0 m.
Esta es una breve nota, que viene a mi mente mientras oigo el canturriar de los niños que cantan los números y premios de "El Gordo" de navidad español. Uno de los premios de lotería más grandes del mundo, está en activo desde 1812 y ha prevalecido por encima de reyes, guerras, repúblicas y democracias.

La curiosidad es un uso social de la tecnología: La primera cosa no relacionada con operaciones militares, es decir, auténticamente civil, que se autorizó a transmitir por los primeros telégrafos, instalados en Francia, que eran telégrafos ópticos, fue el resultado de la lotería nacional francesa. De hecho fue autorizado directamente por Napoleon.

La suerte, la esperanza última.

Cuento de Navidad
21.12.03 11:46:28 6220.0 m.
Alguna noche de otoño de 1936, un chofer despierta a su soñoliento camión de carga, le limpia las lagañas del parabrisas y le infunde ímpetu con el acelerador. Le espera un importante viaje. A su espalda lleva un pasajero poco común: el primer lote de obras de arte pertenecientes al Museo del Prado, que para ser protegidas de los bombardeos que han comenzado sobre Madrid, serán evacuadas hacia Valencia.

En el verano anterior y con el fin de poner a salvo el patrimonio artístico Español, había sido creada la Junta del Tesoro Artístico, que no sólo se concentró en evacuar los tesoros del Prado, sino también de proteger las estatuas públicas y edificios emblemáticos. También para concientizar al pueblo, de forma que no destruyeran, por ignorancia, y en medio del drama de la guerra, aquéllas obras que tuviesen contenido religioso o que pudiesen estar relacionadas ideológicamente con el bando contrario. Hay una frase del entonces presidente de la república, Manuel Azaña, que estimo resume el significado de aquella operación: El Museo del Prado es más importante para España, que la República y la Monarquía juntas.

La junta había intentado previamente proteger las obras, albergándolas en las bóvedas blindadas del Banco de España, pero por una manía de los artísticas de otras épocas, los cuadros eran muy grandes y no entraban por la circular puerta acorazada de la bóveda. Aunque, también podríamos culpar a los ingenieros que las diseñaron, por pensar que lo único digno de ser protegido, sería el dinero.

Fue una operación sería y ardua, ejecutada por anónimos héroes, que inventarió, embaló y vigiló miles de piezas, durante sus viajes como fugitivas. Las trasladaron primero a Valencia, dónde fueron almacenas en sitios protegidos, luego a Barcelona y finalmente a Ginebra, bajo el auspicio de la Sociedad de Naciones, para que una vez terminada la guerra, fueran devueltas a España, como en efecto pasó, finalizada la guerra civil y comenzada la segunda mundial. Pero el país de dónde habían salido ya no era el mismo, sus nuevos cuidadores tampoco.

Me enteré de esta historia casualmente, en la soledad del verano pasado y quedé conmovido y sorprendido por ella. Primero porque no la busqué, vi por accidente una película de Antonio Merceno, llamada la Hora de los Valientes, que abordaba la historia, pero centrándola en un solo cuadro, el Autorretrato de Goya. Como soy un poco flojo de lágrima cuando estoy solo, terminé mezclando el sudor de los ojos con el de la frente, en medio de los 40 grados que hacía en el saloncito de mi casa, en pleno agosto. A la mañana siguiente, me fui al Museo del Prado para ver de cerca la pintura en cuestión, que ahora tenía significado para mi. Lo aclaro, porque padezco alguna tara genética que hace que me aburra un mar en las pinacotecas.

Lo de sorprendido, es porque en el mismo museo, por esos días se llevaba a cabo una exposición fotográfica sobre el tema, y pude satisfacer con detalle todas las incógnitas que se me planteaban sobre este hecho real.

Sé que fue de los cuadros, pero me quedan sombras de tristes sospechas sobre cual habrá sido el destino, de todas los protagonistas anónimos, cargadores, cuidadores, restauradores, ingenieros que diseñaron las protecciones y de nuestro imaginario pero probable chofer, que muy seguramente se aburriría tanto como yo, pero que sabía el significado de su carga.


Lamentos expectorantes
17.12.03 18:19:14 4630.0 m.
El despecho está en desuso. La gente hoy en día se evade, se aturde o se agüevonea, pero no se despecha. Se ha descuidado ese ejercicio espiritual y mental tan necesario para la felicidad y que si no se aprende desde muy joven, hace que las relaciones malogradas, nunca se superen y terminen acumulándose como un lastre, como una mala compañía para las relaciones futuras.

Los responsables de salud en los países del primer y segundo mundo, deberían tomar en serio esta peculiaridad, ya que amenaza con convertirse en un riesgo sanitario. En un problema público de salud mental, comparable a lo que hoy representan la depresión y la angustia. Hay que comenzar a fomentar el buen despecho, tal como se promueve el uso del preservativo.

La industria del despecho es también responsable de la degradación de las formas, que han sido explotadas sin reforestar, hasta poner a este noble sentimiento al borde de la extinción. Aparenta ésta, haberse quedado sin recursos para continuar con el prehistórico negocio, que gravita entorno a las miserias de amor humanas. De hecho, los únicos supervivientes del kit del despecho, son los recursos menos elaborados, vulgares y si acaso los más perjudiciales: El alcohol y el chocolate. Ya no se hace música para el despecho, ni hay locales adecuados para despechados, ni terapistas anónimos de esos que te escuchaban el cuento en la barra.

La reflexión sentimental profunda, el veneno del dolor y los lamentos expectorantes ya no se consideran para superar un mal de amor. Creo, humildemente, que sin esas prácticas estamos rondando, de forma temeraria, el analfabetismo sentimental. Contimás hoy, cuando nuestra alta esperanza de vida nos da tiempo y nos hace más propensos a ser acariciados por unas cuantas compañías y para ello estimo, necesitaremos saber “limpiarnos” entre una y otra.

No es que sea un despechado experto para hablar de estas cosas, más bien es que he vivido muchos pre-despechos. Son sin duda más intensos, porque lo son de amores platónicos, así que siguiendo la tradición filosófica, podrían haberlos llamado despechos aristotélicos, pero que de filosóficos no tenían nada. Eran sufridos, sobre todo porque el alcohol se me da mal y sólo me quedaba la ecléctica combinación de canciones de Felipe Pirela y películas de Sandra Bullock, ya que es bien sabido que un clavo platónico saca a otro.

Un despecho bien llevado debería desembocar en la completa resignación y en una tranquilidad de espíritu tal, que permita allanar, cucharada a cucharada, el camino tortuoso que nos conduce... a tropezar de nuevo con la misma piedra.

Mi christma de navidad.
16.12.03 05:24:23 2340.0 m.


Busqué y busqué una Carta Jeroglífica con un motivo navideño, y terminé por convencerme que son piezas muy raras y de coleccción. Así que adelanto esta intención de felicitarles y desearles que les pasen buenas cosas en el año venidero, a hoy 16 de diciembre, que además comienzan las misas de gallo. La más propicia que encontré, es esta que les muestro, en la cual está la figura de un”niño varón”. Lo que sí les doy inmediatamente como pista es la ciudad destino, porque me parece lo más difícil, dado que la carta está un poco deteriorada, es lo que está en la parte superior, donde está un dibujo junto con los “reales”: Eso quiere decir que el destino es Ciudad Real. Si hacen click sobre la imagen obtendrán una versión más perfilada para facilitar el descifrado.

Otra curiosidad es que a este tipo de envío navideño de felicitación le llaman por aquí christma, en alusión a Christmas Cards, del inglés. Y sólo se aplica a este tipo de felicitación postal navideña. Así que les envio este Chrismat.

Para los que tengan problemas, el jueves les doy la dirección de Esta carta Jeroglífica y de la primera que envié que me dí cuenta que tampoco lo hice en su momento.

Los domingos no inventes
12.12.03 17:33:52 4280.0 m.
La historia es injusta con los inventores. Los encargados de elegir lo que debe conmemorarse de manera oficial y con pompa, se han empeñado siempre en considerar, exclusivamente, hechos sociales y religiosos para hacer desfiles militares y representaciones escolares.

En cambio, los hechos tecnológicos, que realmente han introducido modificaciones transcendentales en nuestras vidas, son obviados de manera lapidaria, como si cupiese duda que los inventores de los aviones, la penicilina o el microchip no hubiesen contribuido a mejorar el mundo. Eso a mi me parece el principal desaliento que los gobiernos hacen a la maltrecha investigación. Qué niño va a querer ser científico o inventor cuando eso no tiene mérito ni produce realización.

Es una injusticia porque el inventor, además de batallar contra sus propios fantasmas, debe soportar el escarnio público por la excentricidad de sus aspiraciones: volar como los pájaros, transmitir imágenes a distancia, reproducir la voz humana o teletransportarse.

Por todo esto, hoy quiero invitarles a pensar durante diez segundos, a modo de homenaje, en la proeza que hace cien años, un 17 de diciembre, llevaron a cabo Wilbur y Orville Wright, cuando tras 4 años de esfuerzos y una voluntad a toda prueba, en una playa de Kitty Hawk, lograron mantener en vuelo un aparato más pesado que el aire, durante 59 segundos y recorriendo una infinita distancia de 284 metros. Digo proeza, porque aún hoy los expertos en eso de volar, se preguntan cómo le hicieron para levantar del suelo el Flayer III.

Estos autodidactas fabricantes de bicicletas, demostraron ante todo perseverancia y disposición hacia la experimentación científica, y para mi, una paciencia mendeliana, porque incluso su padre, que era ministro de la iglesia evangélica, les hizo prometer que jamás harían pruebas en domingo. Y eso, estoy seguro les resultó una tortura. Me imagino lo que sufrían cuando tenían algo a punto un sábado por la noche.

Dicen las malas lenguas, que cada vez que el papa visita un país aumentan las “vocaciones” sacerdotales. Eso se llama promoción. Un efecto parecido, pero para vocaciones científicas se hubiese logrado si en todas las escuelas, en la tele, en el cine, y en los baños públicos, se hubiesen recordado los cien años del primer vuelo de los hermanos Wright. Claro, aunque esto es un agravio comparativo, porque todo el mundo sabe que al final, la vocación sacerdotal es una “llamada de Dios” y la científica una excentricidad.


¿algún psiquiatra a bordo?
10.12.03 17:59:29 4190.0 m.
Alguna noche impertinente y de forma imprevista, - como cuando confiados en la fuente del hombre del tiempo, sales sin paraguas y te llueve – alguna noche decía, sueño vívidamente que una asignatura que creía haber aprobado, en realidad estaba aplazada y que no estaba graduado.

Lo más curioso del asunto es que en el mismo sueño, recuerdo el acto de grado y mi realidad onírica, como un jurado en contra, haya duda razonable y concluye que dicho acto nunca existió. Entonces despierto asustado e inmóvil, como para que el cerebro no se percate de que estoy despierto. Busco las fotos del grado, esas en la que pareces un clon de sonrisa nerviosa, y la copia del título, las lamo a ambas y todo vuelve a la normalidad.

Vamos a ver. Cuando digo sueño vívido no me refiero a ese estado medio real, medio imaginario que suele darse, por ejemplo, en los sueños húmedos y en los números complejos (aquello que la raíz cuadrada de –1 es igual a i), si no a un estado contundentemente consciente, con todos los sentidos en alerta, como con una sobre-dosis de fármaton.

Todo esto lo he guardado siempre como un secreto, no vaya a ser que fuera verdad, es decir, por si fuera necesario hacerse el loco y llevarse el secreto a la tumba, total muchos médicos rurales ejercen magistralmente toda la vida y sólo estudiaron 2 años de veterinaria. Me he decidido a escribirlo hoy, porque casualmente otros amigos me han confesado, amparados en el programa de protección de testigos, que les pasaba exactamente lo mismo, aunque con pequeñas variaciones despreciables.

Se que hay dioses-niño que, aburridos en el olimpo, se divierten haciendo pequeñas maldades a los humanos, pero el que provoca estos sueños, es un oscuro especialista que se ríe continuamente del mismo chiste. Es una diversión cruel y apestosa porque casi nunca recuerdo los “buenos” sueños y cuando lo logro, me salen negados con el tecnicolor: en blanco y negro.

Qué profunda necesidad de masoquismo cerebral requiere “revivir” algo que nunca existió. Me intriga el misterio detrás de este patrón. Lo del estrés post traumático me resulta una explicación pobre e inapropiada, porque más expuestos estamos al trauma que puede producirnos este tipo de sueños-cometa, así que si hay algún psiquiatra a bordo, por favor que se manifieste.

Distribuye, que algo queda
08.12.03 17:36:28 4160.0 m.
Harry Potter y la Orden del Fénix, no se publicó en mayo pasado simultáneamente en todos los idiomas. Sólo en Inglés. La versión en Español quedó para febrero, unos cuantos meses después. A Daniela Raiti, una argentina de 34 años eso no le gustó, y desde su página coordinó a decenas de voluntarios en la traducción del 100% del libro al castellano, a través de su foro y por correo electrónico. Por gusto, como quien “pone flores en su balcón”. Luego lo publicó en su web, para que los fanáticos del mago adolescente pudiesen bajárselo. Las editoriales presionaron y site fue cerrado.

Pasado el temporal, Daniela da unas cuantas explicaciones en su site e incluso está llamando a un boicot para el día 21 de febrero, fecha de la publicación del libro en Castellano.

Anécdotas aparte, lo traigo a colación como ejemplo de uso social de la tecnología, esta vez orientado al trabajo colaborativo, auto organizado y con herramientas, digamos... primitivas. No puedo hablar sobre la calidad y coherencia de la traducción, ya que la información en los medios es un poco confusa, y no he tenido acceso al mismo, aunque Daniela aún mantiene el link en su site. Pero me quedo con que es un esfuerzo difícil de coordinar, - si es que ha existido la intención de hacerlo- . Por otro lado, es una muestra más de la potencialidad del desarrollo distribuido. Así también se hace la mayoría del software libre.

Que veo venir otra oleada de torpe discusión tecnológica, por la cuestión del formato de distribución de las creaciones, como en el caso de las discográficas. Si, las editoriales ya se enfrentan a copias ilegales, sobre todo en Latinoamérica, pero en todo caso en papel, ahora además tendrán que “enfrentarse” a aquéllos que eventualmente no obtienen beneficio económico. Además, no se trata sólo de copiar, sino de aportar el “valor agregado” de la traducción y si me apuran un poco, hasta comentarios colectivos al margen.

Se me ocurre que comenzarán a colocar mecanismos anti copia en el "papel" (ya existe el papel digital) y leerán el iris de tu ojo para verificar la identidad del lector. ¡Ay Umberto! que hasta le harán un remake al Nombre de la Rosa en versión cibernética.

Ofrendas Bancarias
07.12.03 15:31:11 2310.0 m.
Hace un mes, publiqué esta nota en la cual les comentaba sobre las curiosas estrategias de los Bancos Españoles para ganarse al cliente inmigrante. Como una breve actualización, les comento que recientemente los grandes bancos están además, contratando personal de origen inmigrante para atender mejor a estos nuevos clientes.

Los casos puntuales que ya existían estaban para satisfacer al turista de larga permanencia, y a los jubilosos jubilados nórdicos en la Costa del Sol. En otros casos, se trataba de una necesidad, dado que los inmigrantes procedentes, por ejemplo, de Europa del este no hablan español. Pero lo nuevo ahora, es que se trata de una estrategia de diferenciación para hacer que los clientes se sientan "como en casa". Se habla ya de 1.5 millones de clientes extranjeros atendidos por la banca Española.

Sólo espero que la reproducción del "ambiente hogareño" no se lo tomen al pie de la letra, porque hay que advertir que, por ejemplo, los cajeros (los de carne y hueso), de los bancos en Latinoamérica son una especie de Dios, y no me gustaría tener que descubrime a mi edad, llevando las ofrendas matutinas para ganarme su misericordia: El cuartico e' jugo, el cachito, y el alarde de equilibrio que significa llevar el "con leche" volcánico en la cajita vacia del chocolate Savoy.

Felicitaciones al Reino
06.12.03 07:25:14 3290.0 m.
Esta nota es para felicitar a los Españoles, que hoy 6 de diciembre conmemoran los 25 años de la aprobación, en referedo popular, de su Constitución.

Realmenente es muy interesante observar lo que se dieron como pueblo durante el periodo de transición. Recurriendo al trillado ejemplo, si alguien hubiese entrado en coma en noviembre de 1975, cuando murió Franco, y despertado hoy, le resultaría increíble la transformación que ha tenido el pueblo Español.

Lo que hoy les pudiera resultar normal a la generación que ha nacido y crecido en los últimos 25 años, eran cosas excepcionales antes de 1975. Incluso algunas limitaciones resultaban dolorosamente ridículas, principalmente en los derechos sociales: no existía el divorcio, las mujeres no podían ni abrir una cuenta bancaria sin permiso escrito del marido, los anticonceptivos eran ilegales, no había derecho a huelga, ni de asociación política, ni libertad de expresión y sólo tenían dos canales de televisiones, que además eran del estado.

Por lo que he podido conversar con gente que la vivió, ni ellos mismos estaban seguros de cómo terminaría aquéllo, sólo contaban con una no autoreconocida fe, y la voluntad de no estropearlo todo.

Para ilustrarles un poco, el equivalente Latinoamericano de lo que he visto aquí, a nivel de reconciliación nacional, sería que dentro de 25 años algún recalcitrante político o temindo opositor de estos días , se encuentre firmando su biografía tranquilamente en una feria literaria de su país, sin escolta, sin miedo. Eso fué lo que pensé cuando vi a Santiago Carrillo haciendo eso en la Feria del Libro de Madrid la primavara pasada.

Confío en que las adolecentes democracias Latinoamericas puedan superar con éxito, la traición de sus hormonas, sientiéndose algún día tan orgullosas de lo que son y tienen, que puedan recordar humildemente lo que fueron.

Imagine all the people.
04.12.03 15:35:43 5040.0 m.
De en medio del bullicio y el apretujamiento, se sobrepuso una voz fuerte y clara que preguntó dos veces si alguien sabía en cuál estación estaban. Era una pregunta a priori necia, porque cualquiera puede enterarse viendo hacia el anden. Es por eso que nadie dijo nada, y pasaron unos segundos hasta que una chica respondió, al percatarse de que quien preguntaba y su acompañante, eran invidentes. Iban bastón en mano y ataviados con los colores del Real Madrid, se dirigían, como el 110% de los viajeros de ese convoy del metro, al Estadio Santiago Bernabeu para “ver” el clásico de la jornada, que su equipo disputaba contra el Atlético de Madrid.

Un señor mayor, no soportó la curiosidad y volteó para preguntarles cómo le hacían para “ver” el juego, a lo que los chicos respondieron: lo vemos por la radio y por los gritos de la gente, mientras dibujaban círculos en el aire con su antebrazo, para referirse a las ochenta mil almas que junto a ellos colmarían el estadio esa noche.

Me encuentro desprovisto de recursos para ayudarles a hacerse una idea, de lo que el fútbol representa para los españoles. Mi postura explicativa sería: los hombros levemente encogidos, los dedos de mi mano derecha juntos, al estilo italiano, la boca apretada y la frente dibujando una expresión de frustración, así que simplemente háganse a la idea de que les resulta vital. Pero la escena que les he contado me interesa, no por el fútbol, sino por otra cosa: Me permitió percatarme, por contraste, que para la mayoría de nosotros, los “videntes”, la vista posee el monopolio de la imaginación.

Tuve un jefe -del cual adopté un curioso gusto por las cafeteras- que decía que la vejez comenzaba cuando dejábamos de fantasear, y creo que este verbo es el más adecuado para describir, lo que perdemos cuando centramos nuestra capacidad de imaginar solamente en el sentido de la vista. En las imágenes.

El DRAE define fantasear como un grado superior de la imaginación y eso me sirve. Cuando niños, poníamos todos los sentidos a trabajar para fantasear. Jugando a policías y ladrones hasta “sentíamos responsabilidad”. Habían fantasías auditivas, gustativas y táctiles. Lo que es una lástima, es que se adormezcan estas capacidades, porque creo que servirían no solamente como terapia, sino como una excelente herramienta trabajo. ¿Se acuerdan de los ex hippie?, creo que ellos aún la conservan.

Se atrofian tanto los otros sentidos para participar en la imaginación, que hasta la medicina alternativa hace fortuna para despertarlos: aromaterapia, musicoterapia, masaje metamórfico, uf.

De momento comenzaré, con dosis homeopáticas, por el sentido del oído. Eso si, con mucho cuidado, porque la imaginación es “la loca de la casa”, y no vaya a ser que empiece decir lo que no quiero escuchar.

Simón B. revisited.
02.12.03 17:20:44 5250.0 m.
Conocí a Simón B., mientras llenaba el álbum de cromos (que todavía conservo como un tesoro) que se lanzó en 1983 en ocasión del bicentenario de su nacimiento. Ese mismo año, cuando ya casi lo tenía lleno, una profesora de religión tuvo a bien desmitificarlo ante la clase: cuando le preguntamos si él era un pecador, porque vivió con Manuela S. sin estar casado, y con el agravante de que ella si lo estuviera, dijo secamente: él era un hombre como todos los demás. Y sin otro comentario pasó al siguiente sacramento. Para nuestra mente infantil, fue muy gratificante el descubrir que nuestro héroe de los cromos, también hacía pupú.

Hace unos días leí un libro que venía de regalo con una revista que compro habitualmente. Era una pequeña biografía de Simón B. Me animé a leerlo porque no estaba escrito por un coterráneo del protagonista, si no por el uruguayo Nelson Martínez Díaz. Está redactado de forma sucinta y, lo principal, bien justificado en relación al contexto histórico

Lo disfruté. Me enteré de un montón de pormenores, que no me enseñaron nunca, y refresqué el contexto en el cual escribió lo que pensó. A nosotros nos daban las cosas ya masticadas, en un librito que resumía sus pensamientos, como máximas infalibles, originales y que no fueron inspiradas por nadie.

Me dio para muchas reflexiones, y notas curiosas, pero hay una que me llamó mucho la atención: en el Discurso de Angostura, cita a Montesquieu, cuando escribe: “el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce la mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política.” Me llama la atención porque pienso que encierra un reto filosófico muy actual, ya que considero que no hay nada más difícil de objetivar que la felicidad.

Tengo amigos y conocidos que han viajado a países que padecen pobreza, malos gobiernos y niveles de vida paupérrimos. Siempre les pregunto si percibieron felicidad en la gente y casi siempre me responden que si. Es como si la felicidad fuese una cosa que está por encima de los gobiernos y que cada pueblo redefine para si.

Se me antoja pensar, que el Libertador puso muy bien en contexto lo que estaba diciendo, y que la felicidad es un concepto que, de aquel tiempo a esta parte, ha cambiado mucho.(tal vez antes era menos exigente.) Insisto en lo del contexto, porque hay otras cosas suyas, que hoy en día, hubiesen provocado una resolución de Naciones Unidas, como el Decreto de Guerra a Muerte, por ejemplo.

De todas sus facetas, la que más termino admirando es la de analista político. Tenía una capacidad pasmosa para palpar la realidad, aún por encima de lo que para él era deseable. Nada, que estoy “de historia” por estos días, ahora me dio por el Diario de O’Leary, el irlandés asombrado que acompañó a Simón B.

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