Los hijos del mariquita
29.11.03 17:41:05 6100.0 m.
En Europa está abierto el debate sobre el derecho de adopción de las parejas de un mismo sexo. Algunos países como Holanda y Bélgica, ya aprueban el matrimonio, pero en ambos casos, sin derecho a paternidad. (o maternidad)

Los argumentos de los distintos actores del debate, abarcan un amplio y variopinto abanico de consideraciones: morales, biológicas, religiosas, psicológicas y hasta estéticas. Y mientras más las leo, más me encuentro agradecido por la suerte de haber crecido, en la escuela de tolerancia social que fue mi pueblo.

En mi pueblo había hijos para todos los gustos. Todos eran mis compañeros de colegio y con todos me relacionaba sin ningún tipo de discriminación. La sociedad nos trataba igual a todos y nadie se sentía especial por tener unos u otros progenitores. Sin traumas. Sin secuelas.

Los más abundantes eran los hijos “naturales”, que llevaban sólo el apellido de la madre y cuyo padre, “oficialmente” había muerto mientras la madre estaba embarazada. Bueno, pensándolo mejor, los más abundantes eran los "hijos de puta", no los literales, si no esos que se lo ganaban por méritos propios. Luego estaban los “reconocidos”, que si llevaban los dos apellidos, pero cuyo padre solía ser un anónimo fiscal de tránsito, un próspero optometrista o algún militar retirado, que lo visitaba cada dos años y le dejaba la fortuna de cuatro fuertes.

Una categoría también muy popular, además de solidaria, eran los hijos “recogidos” o de crianza, que superaban el reto de ser criados con los hijos de sangre y lo hacían tan eficientemente, que terminaban tomando el relevo en el negocio familiar. ¡Ah! y los hijos de las aventuras del padre, que las esposas también criaban como suyos.

Luego quedaban los “no alineados”, que en mi pueblo estaban representados por los hijos del cura, los solos, y los hijos del mariquita. Los hijos del cura hacían alarde, en nuestros juegos infantiles, de tener un papá que ¡hablaba en latín!, y llevaban hostias (sin consagrar, digo yo) que nos comíamos con arequipe. Los solos eran la envidia de todos, no tenían, ni padre, ni madre, ni abuela, ni nadie que los reprendiera y aunque parezca increíble, disfrutaban de una precoz y riesgosa independencia, ajena a los vicios, pues estaban tácitamente supervisados por la colectividad. Los chavos del ocho, pues. Y finalmente, los hijos del mariquita, que al revés de lo normal, habían sido abandonados por su madre cuando su padre comenzó a ceder ante la tentación del pintalabios carmín.

En la mayoría de los casos, (también el mío), los varones eran criados exclusivamente entre mujeres, familias matriarcales, como casi todas las del tercer mundo, con unas disciplinas férreas y sin que faltara nada, y en general la prole terminó desarrollando una conducta sexual con distribución estadística normal. Vamos, que no se podía decir, - aunque se chismorreaba -, que los hijos iban a salir con una conducta sexual determinada por ser criados sin referencias femeninas o masculinas.

Los hijos del mariquita, quien los crió en solitario y dejando la espalda en el camino, por las largas horas en pié embelleciendo a las matriarcas, salieron heterosexuales y siendo envidiados en la adolescencia, ya que las mujeres “felices”, solidarias con el padre, le ahuyentaban gratis los fantasmas hormonales. Finalmente, lo más paradójico de todo el cuento, es que los que terminaron convirtiéndose en unos hijos de puta, fueron los hijos del cura.

El come-cejas.
25.11.03 00:01:00 4540.0 m.
El iba en el asiento contrario, dos puestos más adelante.Había subido en la estación anterior. Llevaba un libro anclado al pecho, sujeto con una sola mano, a la manera de un garfio. Con la otra escarbaba con desinterés los pequeños cabellos de su ceja derecha, como quien se toca una oreja. Leía absorto. Sin nervios.

Para mi hubiese sido un viajero más, de esos compañeros anónimos de todos los días, de no haber sido porque, en una pasada de vista, como cuando te asomas para ver la entrada en la próxima estación, noté como, con una habilidad quirúrgica, seleccionó un pelo de su ceja, se lo arrancó de raíz y se lo llevó a la boca. Sin inmutarse, sin aparentemente peder el hilo de la lectura. Hizo lo mismo una segunda vez antes de llegar a su destino.

Traté de fijarme en el autor del libro. En previsión de algún efecto colateral producto de una mala lectura. Los escritores son como los medicamentos, algunas veces hay que suspender su uso si se observan reacciones desfavorables.

Todos tenemos, más o menos, costumbres de auto agresión. Unas físicas y otra psíquicas. Una de las más populares - y anti estética - es la onicofagia, la costumbre de comerse las uñas. Generalmente, es una reacción ante situaciones de estrés continuado y nerviosismo. Es muy difícil luchar contra ella, me consta, y como la mayoría de las manías suele ser un acto inconsciente.

La de nuestro anónimo viajero, es menos común, al punto de que por probabilidades, era imposible que me topara con una persona que la padeciera. Me costó un poco encontrarla, pero en Internet nada se resiste, y sin querer ser un experto en diagnóstico, pude encontrar dos patologías: La primera, es decir, el hecho de arrancarse los pelos de las cejas, es una forma de tricotilomanía, el acto retorcer y arrancarse el pelo en forma compulsiva. La segunda, es la tricofagia, una complicación de la primera, en la cual el cabello una vez arrancado es ingerido. Hace unos días, también pude ver un documental sobre fobias y manías, que trataba ésta y otras patologías de lo más particulares, por decir menos, aunque no llegaron a las cejas. La conclusión es que la gente que la padece sufre, y mucho.

Creo que cuando la ciencia haya descubierto todo sobre nosotros, aún nos quedará el cerebro, resistiéndose, como para consolar a los románticos, recordándonos que por más que lo neguemos, somos un misterio.

Al humorista desconocido
22.11.03 05:17:04 5430.0 m.
El español promedio no conoce a Los Tres Chiflados. De hecho, mientras investigaba para esta nota, he obtenido siempre respuestas negativas, incluso la persona que me atendió en la filmoteca nacional, terminó con un “...para mi son absolutamente desconocidos, lamento no poder ayudarle.”

Tengo curiosidad por saber, cuales fueron los criterios empleados para no proyectar a Los tres chiflados en España. Porque por otro lado, la gente en general conoce a los Hermanos Marx, a el gordo y el flaco y al genio suicida de Buster Keaton. Y aunque entiendo que a muchos lugares tampoco han llegado estos otros trabajadores del humor, pensaba que unos como Curly, Larry y Moe, con más de 200 filmes a cuestas y 50 años de carrera, debían conocerse en todo el mundo, aunque fuese de oídas.

Todo esto, me ha dado para pensar, que tal vez, los movimientos antiglobalización deberían tomar como bandera el humor, porque no hay nada más difícil de globalizar. Me refiero al humor originario, al cercano, y pido que obviemos a las sitcom, (situation comedy) porque, aunque soy fanático de alguna de ellas, pienso que son un producto distinto, son fruto de una ciencia exacta: la ingeniería humorística.

El humor de exportación al cual me refiero, es aquel que puede llegar fielmente a las personas de distintas realidades. Pienso que Los Tres Chiflados hacían ese tipo de humor, en su caso, extravagante y de desastre. Curiosamente, es un humor en el cual se habla poco y actúa mucho. El otro humor, el difícilmente globalizable, es el más efectivo, el que hace que la gente se ría de su realidad y le facilita afrontarla: el humor bandera.

Separados así los “humores”, he de decir, que siempre he tenido mayor admiración por los humoristas de vocación universal. Chaplin fue uno de ellos. Cuando le mostraron por primera vez el cine sonoro, se negó a usarlo, argumentaba que si hablaba, la gente ya no le comprendería.

Lo que si me resulta curioso, es que el supuesto opuesto del humor, el drama simple, sea más fácilmente globalizable (aunque no sé, de repente es otro tipo de humor). Por ejemplo, las telenovelas Latinoamericanas, han sido asimiladas por el público europeo y hasta árabe, pero no me imagino a nadie de aquí riéndose con Radio Rochela, o de allá riéndose con los españoles Cruz y Raya, o a mi riéndome con SNL - Sarurei nait laiv -, vamos que me cuesta, aunque de todo hay.

Finalmente, quisiera hacer una referencia a los humoristas secretos, aquellos que vemos a escondidas, y que casi nadie admite haber visto, para no exponerse a rechazo social. Porque nuestros gustos en el humor también pueden delatarnos. El mío es Rowan Sebastian Atkinson, mejor conocido como Mr. Bean. Lo vi por accidente, hace como doce años, en el canal del estado...- ¡ven!, oculto, donde casi nadie pudiera verlo - y desde entonces recurro a él, de vez en cuando, como terapia, porque definitivamente, con los otros, con los seudo-humoristas de vocación universal que por estos días gobiernan el mundo, no se si reírme o llorar.


Chica seria y responsable
19.11.03 15:59:31 3170.0 m.
Las paradas de autobuses de las zonas residenciales de Madrid, están tapizadas con anuncios improvisados y de caligrafía esperanzada. En ellos los inmigrantes ofrecen servicios varios: asistentas, jardineros, choferes... apelan a su nacionalidad como carta de presentación, y un ingenuo uso de intangibles, seriedad y responsabilidad, completan la nota.

Suelen ir más o menos así: Chica (incluir gentilicio), seria y responsable, se ofrece para cuidar niños, o ancianos, labores del hogar sabiendo cocina y plancha. Interna o por horas, favor llamar al teléfono x, preguntar por Zulay.

Ya les comenté en una nota anterior, que también colecciono periódicos viejos. En ellos, junto al olor naftalínico del raquítico papel amarillo, es muy común encontrar avisos clasificados, como estos que he extraído:
Caracas jueves 13 de septiembre de 1955. Ultimas Noticias

SE OFRECE SEÑORITA ESPAÑOLA
de buena presencia para casa
de familia niñera cargadora,
sírvanse llamar a este Nº 55-07-38

CHOFER ESPAÑOL CON MAS DE 11
años de experiencia en el país
y suficiente experiencia en el ramo
de camiones, desea responsabilizarse
en alguna empresa o compañia.
Dirección Canónigo a San Ramón, garaje Abreu.
Telf 55-63-45

Caracas, lunes 26 de julio de 1955. Ultimas noticias

SE SOLICITA SEÑORITA ESPAÑOLA,
o Italiana para trabajar en café o refresquería.
Avenida principal San Agustín del Sur,
La Charniga, Palma Sola.

Una de las razones por las cuales me gusta analizar los detalles cotidianos de la inmigración, en cualquier época, es porque me permite entender mejor el fenómeno y me facilita ahondar en el concepto de ciclo histórico. Además, puedo corroborar que casi ningún pueblo ha estado preparado para ella (ni origen, ni destino), y que la memoria histórica común, suele tener ataques de amnesia, debido a los golpes de testa que le dan los pueblos.


k vna s sta
17.11.03 16:44:01 4240.0 m.
Una empresa británica despidió a dos mil quinientos empleados a través de mensajes de texto (sms), enviados a sus móviles (celulares). Una popular emisora de televisión española despidió a más de 200 empleados a través del fax, llamadas telefónicas y mensajes de voz, dejados en contestadoras. El 40% de las grandes empresas en España, se decanta por el correo electrónico para comunicar despidos.

Prefiero definir la tecnología por sus usos sociales, y cada vez que veo un nuevo invento, me entretengo en intentar adivinar cómo lo usará la gente. Pero los que encabezan esta nota, creo que comienzan a apuntalar conductas empobrecedoras. Corriendo el riesgo de parecer cursi, opino que hay cosas que están hechas para decirse directamente, en persona, y vale que quede un justificante escrito, pero que siempre se dé la oportunidad de escuchar y ver a quien hace la comunicación.

Tal vez todo lo comenzó el mismo Dios, cuando en lugar de anunciar con su propia voz los diez mandamientos, los escribió en unas tablitas. Aunque es propio decir, que resarció el error cuando envió a su hijo, nuestro Señor, y le dejó instrucciones claras de no dejar nada escrito, cosa que éste cumplió cabalmente. Luego otros, como Sócrates también le imitaron.

Estoy a favor del uso de la tecnología para mejorar la comunicación, no para deshumanizarla. Sin duda hay muchas personas que ya usan estos métodos para decir cosas importantes: pedir matrimonio, proponer noviazgos, dar pésames, mentar la madre, y que por otro lado odian hablar con una computadora para consultar su saldo bancario, para esta tarea si que prefieren a un humano. Es una cosa loca.

Al menos nos queda el teléfono: si se observa a alguien hablando por teléfono, se nota que se le hace difícil no sonreír o fruncir el ceño para acompañar lo que dice, aunque quien lo escucha no lo está viendo. Pero de allí, a comunicar transcendencias en ochentas caracteres, se me antoja un esnobismo chabacano.

Todo esto me trae a la memoria a una empresa que conocí, que llevaba estas prácticas a niveles muy sofisticados: Si una mañana encendías la máquina y no podías hacer login en la red, era indicativo de que debías pasar por recursos humanos a buscar el finiquito... muchas veces vi a más de uno palidecer cuando se equivocaba escribiendo su clave o estaba activo el caplock.

El buen nombre
15.11.03 15:55:53 4260.0 m.
Conozco gente que no está a gusto con su nombre de pila, incluso algunos que se lo cambian y hacen que la gente les llame de otra forma, con el segundo nombre, o el diminutivo. Una de las primeras cosas que no podemos escoger en la vida, es nuestro propio nombre. Es responsabilidad de nuestros padres y alguna que otra vez, de las habilidades mecanográficas del funcionario que nos inscribe en el registro civil.

Hasta qué punto el nombre ejerce influencia en la personalidad (o al revés). Hay gente que tiene la cara de su nombre y no concibo que pudiese llamarse de otra manera, pero hay otros que, definitivamente, han sido víctimas de la falta de pensamiento anticipatorio de sus padres. También me gustaría saber si el nombre funciona como un patrón, si nuestros progenitores albergan la esperanza que nuestro comportamiento responda, al significado de nuestro nombre: Próspero, Angélica, Blanca, Pura, Justo, Dolores...

Lo que si es cierto, es que tienen una influencia de marketing: ¿Imaginan a Marilyn Monroe llamándose Norma Jean? pues yo no. O a Hitler usando su verdadero apellido, Schicklgruber; ¡hasta nos hubiésemos ahorrado una guerra!, y a propósito: ya en Irak hay unos cuantos niños que se llaman Bush.

Todo esto viene a cuento, porque hoy en día tenemos a nuestra disposición un lujo que estaba reservado al Papa, a los artistas, poetas y prostitutas: Elegir nombre, y arropar con él una personalidad. Notad, que nosotros tampoco podíamos elegir nuestro apodo o mote, también lo elegían por nosotros, y casi siempre para recordarnos defectos.

Pero hoy tenemos Internet y aquí podemos elegir nombre, (de momento) y aunque parezca una estupidez, el elegido dice mucho de nuestra personalidad real. Es en lo primero que me fijo en los foros y en los blogs, en estos seudónimos, porque son producto de un ejercicio de libertad.

Suelen repetirse muy poco, casi todos son muy originales, cortos y perseverantes. Aunque hay casos extremos, personas que lo cambian con el estado de ánimo y otros que tienen varios, que usan para decir según qué cosas. Yo por ejemplo tengo dos, pero hay uno que ya está muy mayor y no quiere salir de casa.

Finalmente, no creo que nuestros nombres en Internet sean un esfuerzo por el anonimato, dado que hoy en día la tecnología permite descubrir que eres un perro, sino más bien una oportunidad de ser más como quisiéramos ser.

El peso del sonido
12.11.03 00:01:00 4480.0 m.
Cuando le llevaron a Leonard Bernstein una grabación en compact disc para que la escuchara por primera vez, comentó que el sonido era de una fidelidad asombrosa, pero que parecía estar en el aire, que le hacía falta la otra dimensión del sonido: el peso.

Me llamó mucho la atención esta afirmación, porque no me había detenido a pensar en ello, así que me puse a probar y realmente si, el peso en la música grabada de forma analógica existe, y es una de las pocas cosas que en ella, no dependen del oído.

Hice la prueba con mis discos de vinilo de la Billo’s Caracas Boys, con los que pude comparar, dado que los tengo en CD también. Para los lectores que no sepan qué es la Billo’s, os comentaré muy brevemente:

Fue el mismo Dios, hace más de 60 años, en una de sus últimas apariciones en público, quien abriendo un claro entre las nubes llamó a un dominicano llamado Luis María Frómeta y le dijo: A ti como que se te da bien eso de la música ¿no?, pues entonces te ordeno, como hice con Mozart, que inventes algo digno de mí, para lo cual te regalo el don de la innovación. Así fue como nació esa institución, una aproximación de Big Band con instrumentos de viento metal y percusión caribeña, que ejecuta música celestial.

Entonces, hice la prueba comparando varios temas y entendí el concepto del peso al cual se refería Bernstein, es algo que no se oye, sino que se siente y hace que la experiencia sea bien distinta. No es que tenga un ataque retro, casi todo lo escucho en CD, es sólo que puedo dar fe que la experiencia es superior. Probé con otros ungidos por Dios, como Queen y pasa lo mismo.

Aja... obviamente cuando han surgidos nuevos formatos para almacenamiento de arte, se ha planteado el mismo tema. Cuando surgió el disco de vinilo, la gente decía que eso era una aberración degradante y que nada superaría la experiencia de la ejecución en directo, lo mismo con el teatro y el cine y luego la televisión. Lo curioso es que todos estos formatos siguen vigentes, y más o menos continúan teniendo la misma preferencia: en directo, analógico y digital. Cuando puedan hagan la prueba, además, como se hace con ritual, limpiar el disco, ponerlo en el plato, colocar la aguja, pues da la sensación que la música también se puede palpar.


Sobres crípticos.
10.11.03 16:24:51 3560.0 m.
Antes de 1840, todas las cartas eran con cobro a destino. El cartero llegaba con el sobre, tu lo veías y decidías si lo aceptabas, en cuyo caso pagabas el importe del envío. El sistema de correos no estaba muy generalizado, porque era además caro y lento.

Pero la comunicación está por encima de todo, y la gente se las ingeniaba para usar el sistema, sin pagar nada. La siguiente es una anécdota muy recurrida en las introducciones a la filatelia.
Estando Rowland Hill en la cafetería de una posada donde estaba hospedado, llegó un cartero con una carta para una joven empleada. Ésta, tras echarle un ojo al sobre, la rehusó alegando que no tenía dinero para pagar el envío. Rowland conmovido pagó los 2 chelines y entregó la carta a la joven, quien le comunicó impresionada que no sabía leer y que además la carta estaba vacía, lo importante era el sobre, que contenía el mensaje cifrado que le enviaba su novio.

Imagino que para cifrar el mensaje se colocarían pequeñas marcas, se adornaría la caligrafía, se remarcarían las letras o cosas así. Imagino digo, porque no encuentro documentación que explique cómo hacían para no despertar sospechas, lo que sí es cierto es que no eran cartas jeroglíficas, como las que inspiran este blog.

La joven empleada le contó el secreto al hombre equivocado, porque al mentado Hill se le ocurrió una idea rompedora, innovadora, revolucionaria, muy controvertida y que tuvo que superar una dura carrera burocrática: Que el costo del envío lo pagara, por adelantado, el que enviaba la carta. No sé a ustedes, pero a mí me resulta, retrospectivamente, una solución de una elegancia transgresora.

Así surgió el primer sello postal, el Penny Black y la forma de hacer los envíos tal y como los conocemos hoy.

Ahora, que tal si la solución al spam pasara por una vuelta a los orígenes. ¿Qué pasaría si tuviésemos que pagar para recibir o leer un email?


Seguro de Compañía
08.11.03 07:25:12 4330.0 m.
Veo venir el negocio que surgirá alrededor de la soledad del anciano y con seguridad será fríamente explotado. Se ofrecerán seguros de compañía: nietos sustitutos e hijos a medida, que les llevarán a misa y al médico, les hablarán bonito y escucharán sus cuentos, y cuando llegue el momento, les llorarán y enterrarán, todo por un porcentaje de la pensión.

A mi juicio, esta es otra de esas aberraciones sociales de occidente. Una inclinación obstinada hacia las vidas más largas, por un lado, y la destrucción de los valores necesarios para garantizar el bienestar de los ancianos, por el otro. No se promueven los intangibles como la tolerancia, el amor, la amabilidad, el respeto y sobre todo, el valor de la compañía. Conozco ancianos que van hasta tres veces por semana a su agencia bancaria, para realizar trámites inútiles, sólo por sentir que alguien les presta atención.

En Madrid han muerto, íngrimos y solos en sus casas 68 ancianos en lo que va del año (y 63 en París). El mundo sólo se ha percatado por las pistas que deja la muerte: el hedor característico y la tele encendida a deshoras. En el caso más elegante, algún vecino los echa en falta después de varios días y llama a la policía.

Estas personas mayores, por diversas razones, no viven su retiro-espera en una residencia de ancianos. La mayoría porque no la pueden pagar, ya que hay pocas y son caras y otros, los que podrían, porque se niegan rotundamente a abandonar sus casas. Independientemente de los argumentos esgrimidos, entiendo a los que no se quieren marchar: creo que al final de sus vidas, cuando miran atrás, descubren que nunca han hecho realmente lo que les apetecía, y quieren experimentar una sensación de control in extremis, decidir dónde esperar pacientemente la muerte, oyendo la tele y viendo la radio.

Ya el porcentaje de personas mayores de sesenta y cinco años supera, en España, a los menores de dieciséis: En los años venideros, la proliferación de estos dramas anónimos hará que la prensa no se interese por ellos, y terminen siendo vistos como normales. Los abuelos son víctimas de una desincorporación social prematura e injusta.

Vaya futuro que nos espera...el único derecho gratuito que nos quedará, será votar en las elecciones. Todo lo demás... a pagar, como se paga por las urgencias de amor.


La Ultralectura
00:01:00 1710.0 m.
Hace unas semanas, escribí una nota sobre esa manera de leer de pasada, corriendo el riesgo de perderse ideas e incluso de no asimiliar el significado correcto de lo escrito. Bueno, un amigo que lo leyó me comentaba de viva voz, no por escrito, que él tenía el problema opuesto y que eso le producía más o menos tensión, dependiendo de lo leído.

Si leeo un párrafo - me decía - y siento que no he pasado por todas la palabras o a la mínima duda sobre la compresión o ante un descuido, tengo que volver a empezar. Es decir, que no soporta sobrevolar lo leído. De alguna forma eso le limita sobre la cantidad de cosas que puede leer...

Incluso para leer ciertas cosas es un suplicio, más cuando se utiliza terminología distinta a la del uso cotidiano. Por otro lado le ayuda en otras cosas, por ejemplo lee mejor en inglés.

Que eso, que hay gente pa' tó.

El Idealismo Aplicado.
05.11.03 15:30:51 4240.0 m.
No conozco a ningún ex hippy pobre. La generación que abanderó los ideales de libertad, amor y se rebeló contra los convencionalismos sociales y económicos, se descubre hoy llena de exitosos empresarios, profesionales y escritores, en fin, de conservadores modernos.

Tal vez sólo una porción, la que conforman los hippys eternos, aún vaga por algunos pueblos de la India buscándose a si mismos, mientras otra encallece sus manos tejiendo pulseras al ras del suelo. El resto creo que lograron “encontrarse” y me temo que más que un encuentro, fue un encontronazo.

Nunca he tenido claro si fue realmente una revolución, simple rebeldía o un accidente. Los ex hippie que conozco, no me lo aclaran del todo, y lo único que puedo sacar en limpio, por el brillo de sus ojos al recordar, es que lo pasaron muy bien. Todos ellos se retiraron “a tiempo”: los más sinceros admiten que ocurrió cuando sus padres cortaron la financiación de la aventura, otros confiesan que fue porque ya habían experimentado suficiente.

Poco a poco se despojaron de sus símbolos, cortaron sus barbas, embaularon sus faldas y calzaron sus pies... y abordaron sus nuevas vidas con un concepto que me parece el secreto de su éxito: El idealismo aplicado.

No se confundan, que no voy de gurú de autoayuda. Lo que quiero decir es que quedaron marcados por la sensación de libertad, y si querían re-experimentarla, tenía que producir mucho dinero. Le aplicaron a sus aventuras empresariales la misma pasión e idealismo que al estilo de vida hippie y funcionó. Sus objetivos no fueron al estilo ortodoxo de las unidades de producción o de aburrida terminología empresarial, por el contrario, hicieron uso de expresiones inspiradoras: Si producían licuadoras, lo que se proponían era vender tiempo (y libertad) a las mujeres. Si hacían ordenadores se consideraban artistas y con ello se proponían “cambiar el mundo” (y lo hicieron). Siempre con aspiraciones / inspiraciones idealistas pero con los pies en el suelo.

Son listos, en el sentido de tener claro que todo lo hacen por la libertad. Con lo cual se divierten un montón consiguiéndola y disfrutando de ella, viviendo vidas más intensas.

El idealismo aplicado podría ayudar a recuperar la economía mundial (que no la libertad) ya que es por definición creativo y contrario a los paradigmas, lo que pasa es que andamos escasos de hippys y nos sobran especuladores.

La Inopinión
04.11.03 00:02:00 4350.0 m.
Hoy en día, el ejercicio de formarse una opinión, es como un deporte de alto riesgo. La complejidad que a veces alcanza la realidad, hace que sea difícil fijar posición sobre determinados temas.

Siempre han existido mecanismos para dificultar la opinión, pero hoy el proceso está rodeado de un aura de desconfianza. Solía basarme en la confiabilidad de las fuentes para luego hacerme una idea de las cosas, pero dicha confiabilidad varía de fuente en fuente, dependiendo del tema. Además la confianza es otro tipo de esperanza y ésta a su vez es un estado de ánimo... como se complican las cosas ¿no?

No es solamente que se manipule la información - que es la materia prima para la opinión razonada - es que además se omita alguna cara de la "realidad" a fin de favorecer cierta postura. Si, esto siempre ha existido, pero la escala actual hace que comparativamente con otras épocas de la historia, las consecuencias sean más drásticas, sobre todo por su velocidad.

Todo esto provoca que surjan, a mi juicio, varios efectos colaterales: i) que se facilite la formación de posturas extremas, por lo simples que son. No hay posiciones intermedias. Es el estilo de los buenos contra los malos. Este es el más extendido, ii) que se asuma la opinión que se espera que tengas, por tu contexto social, y iii) que se asuma una posición de indeferencia, de las del tipo incapacitante. Creo que ésta última es la peor de todas, porque imposibilita la utilización del dialogo interior como herramienta de ajuste. Sencillamente no me importa.

Yo esperaría que la libertad de expresión y la multiplicidad de medios de información regule, por contraste, el desequilibrio, pero eso no siempre sucede. Obviamente la libertad de expresión es esencial para lograr el equilibrio, pero no siempre se logra.

Por último, está el punto del diferencial de velocidad: Tarde o temprano, podría llegar a formarme una opinión sobre algún tema, porque para eso tiene uno el cerebro. La catástrofe ocurre cuando la realidad se desarrolla a una velocidad tal, que hace que para cuando te haz formado una opinión, ya es demasiado tarde y ésta no sirve para nada.

Es en ese punto cuando sigo el consejo-jedi de mi compañera, que dice que me deje guiar por el instinto... uf... el problema es que lo hago con la sospecha de que el instinto no sea más que un reflejo de nuestras opiniones más profundas...


¡Muérase Tranquilo!
00:01:00 3930.0 m.
En España, el negocio de las transferencias de remesas internacionales de inmigrantes, representó en el año 2002, 775 millones de euros.

Casi todos los emigrantes adquieren grandes deudas en sus países de origen para "partir". Cuando encuentran empleo, trabajan como posesos para pagar esas deudas. Después de unos años, los que tienen éxito comienzan a estabilizarse, enviar dinero a su familia con regularidad, y aspiran a los normales créditos al consumo de las sociedades primermundistas: comprarse un coche de segunda mano, mejorar sus condiciones de vida, etc. Históricamente los bancos se pierden de excelentes cliente por simples prejuicios, dado que el extranjero paga religiosamente, porque se juegan su permanencia en ello.

Recientemente, los bancos están descubriendo el mercado inmigrante, y aunque aún faltan años luz para que los empleados de las agencias se sientan a gusto atendiendo a los diferentes; los departamentos de nuevos productos están trabajando a toda máquina para captar los ahorros y las comisiones del envío de las remesas. Los primeros en intentarlo son los bancos con inversiones en Latinoamérica y las ideas varían desde bajas comisiones, otorgar tarjetas de débito a los familiares en los países de origen para facilitar las transferencias, hasta centros integrales, atendidos por inmigrantes, donde se puede enviar dinero, llamar por teléfono, mantener una video conferencia y así por el estilo. Hasta ahora existen sólo pruebas pilotos.

Pero el producto que más me ha llamado la atención, y que probablemente se convierta en estándar en los próximos años, es el Seguro de Repatriación de Cadáver. Imaginen el anuncio: Domicilie su nómica con nosotros y muérase tranquilo, que lo empaquetamos y lo devolvemos a su país, sin costo alguno para sus familiares.

Aunque suene un poco macabro, pienso que es un seguro muy útil, porque morirse en España es un poco caro, entre 2600 y 3000 euros “por vez”. Irónicamente, una cantidad parecida a la deuda que un emigrante del tercer mundo adquiere para venir a buscarse la vida, sólo que esta vez le deja la deuda a su familia. Aunque los banqueros son muy listos, y seguro que un día de éstos, por la tarde, inventan alguna forma de hacer transferencias desde el más allá...


La tozudez de la dilación.
03.11.03 00:01:00 3850.0 m.
Algunas lunas atrás, mi buen amigo cyberf, publicaba en su blog una nota titulada Que no quiero dormir, donde argumentaba sobre las bondades que aportaría el no necesitar del sueño. Es una excelente nota del tipo “que pasaría si”.

Inicialmente le rebatí indignado, sin una especialmente elegante argumentación, el que intentara asomar beneficios en la supresión del último bastión - después del sexo - de las conquistas de la naturaleza: El sueño. Pero sus repercusiones sociales eran las que más me llamaron la atención.

Su aproximación era esencialmente física, una pastilla que haga que no necesitemos dormir y que eso no afecte nuestras capacidades mentales. Con los días seguí reflexionando sobre el tema – quesque soy muy lento - e intuía que el gran pero, estaría en factores que no tenían que ver con la parte física. La mayoría de la gente que comentaba la nota asumía una, tan simpática como utópica, voluntad de hierro para aprovechar mejor cualquier tiempo extra disponible: sacar dos carreras, pluriempleo, entre otros, pero aún así no me cuadraba. La conclusión a la que he llegado es que el “pero” es psicológico: La tozudez de la dilación humana.

Los seres humanos postergamos la acción hasta que se cumplan ciertas condiciones, que usualmente están relacionadas con la inminencia del cierre de su ventana de realización. Vamos, sino el adagio no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy hubiese pasado de moda. Postergamos casi todo y por eso creo que siempre nos falta tiempo para hacer las cosas. No estimo que se trate de una postergación intencionada, sino – a especular se ha dicho – algún mecanismo de la evolución humana, para garantizar el que sólo empleásemos energía en aquellas acciones que, priorizadas en último momento, fuesen esenciales para la supervivencia. |-|

Mi conclusión es que no sabríamos que hacer con tanto tiempo disponible, porque todas las cosas que podríamos hacer las postergaríamos de forma natural. De hecho, de forma libre sólo hacemos inmediatamente aquéllas que nos ponen bien cerca del placer o bien lejos del dolor... ... ... y dormir es un placer, por lo tanto impostergable.



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