Software malo. (I)
31.10.03 16:24:37 5840.0 m.
Reflexiones
Tengo un propósito pertinaz, y es intentar explicar las múltiples razones por las cuales el software, con perdón, es una mierda. Por qué pierdes documentos, se cuelgan las máquinas, te atacan los virus... así que les iré escribiendo poco a poco algunas reflexiones que he hecho sobre tema.
Por su edad, el desarrollo de software debería estar maduro y ofrecer estándares de calidad, como ha pasado con otras industrias, como la del automóvil y los electrodomésticos. Por el contrario, cada día va a peor y la creatividad necesaria para mejorarlo surge en el campo rebelde, el que hace estragos. Primera reflexión: Los usuarios y los legisladores han sido muy permisivos con la mala calidad del software. Si alguien compra una lavadora, ésta está cubierta por una garantía mínima fijada por la ley, en algunos países como España es de 2 años. Si no hace lo que debería hacer, reclamas, te la reparan, cambian o devuelven el dinero. Esto con el software no sucede y la gente lo tolera, es como si los fallos formaran parte del producto.
Por ejemplo, el sistema operativo que usa el 90% de los PCs del mundo, tiene una garantía por sólo los primeros 90 días luego de la instalación y los subsiguientes parches de actualización no llevan garantía alguna, de más está decir que probar los fallos es virtualmente imposible. Esto es sólo un ejemplo, se puede encontrar en casi todo el software comercial.
Las peores implicaciones de calidad están hoy relacionadas con la seguridad, creo que es tiempo que la industria del software pase por el mismo proceso de control de garantía y seguridad por el que pasó la industria del automóvil en los años 70. Todos los fabricantes se rebelaron en aquella ocasión, incluso decían que incorporar el cinturón de seguridad encarecería demasiado los automóviles. Hoy en día la seguridad de los coches es un argumento de venta.
No es un llamado a la intromisión del estado, sino a la defensa de los derechos de los consumidores, que además de tener poco de donde elegir son víctimas de un software malo.
31.10.03 16:24:37 5840.0 m.
Reflexiones
Érase una vez un reino encantado, donde existían unas pequeñas máquinas inanimadas y unos alquimistas que, ataviados con batas blancas y recurriendo a rituales secretos, las dotaban de vida. Los alquimistas eran amos, con egos enormes, perseverancia de jubilado enamorado y una autoestima eclipsante. También eran buenos en eso de dotar de vida y apostaban su prestigio en cada ritual.
Con el tiempo, surgieron muchos alquimistas, casi todos carentes de sentimientos gremiales, e inevitablemente los secretos comenzaron a ser revelados. Gentes de todos los clanes del reino fueron también capaces de dar vida a las máquinas, vidas cargadas de taras, pero suficientes para ser aceptadas por los humanos. Incluso los verdaderos alquimistas, en su desesperación, cedieron ante la carrera por hacer más atractivas a las máquinas y comenzaron a vestirlas de gala, aclararle los ojos y refinarles los modos...además de sumarle taras en el proceso. Las funciones vitales de la vida fueron descuidadas.
Los humanos (débiles ellos) obviaron completamente estas taras y aprendieron a vivir con ellas, dado que las pequeñas máquinas eran atractivas. Esta tolerancia era exclusiva para con ellas, pero inaceptable a otro tipo de ingenios. continuará...
Tengo un propósito pertinaz, y es intentar explicar las múltiples razones por las cuales el software, con perdón, es una mierda. Por qué pierdes documentos, se cuelgan las máquinas, te atacan los virus... así que les iré escribiendo poco a poco algunas reflexiones que he hecho sobre tema.
Por su edad, el desarrollo de software debería estar maduro y ofrecer estándares de calidad, como ha pasado con otras industrias, como la del automóvil y los electrodomésticos. Por el contrario, cada día va a peor y la creatividad necesaria para mejorarlo surge en el campo rebelde, el que hace estragos. Primera reflexión: Los usuarios y los legisladores han sido muy permisivos con la mala calidad del software. Si alguien compra una lavadora, ésta está cubierta por una garantía mínima fijada por la ley, en algunos países como España es de 2 años. Si no hace lo que debería hacer, reclamas, te la reparan, cambian o devuelven el dinero. Esto con el software no sucede y la gente lo tolera, es como si los fallos formaran parte del producto.
Por ejemplo, el sistema operativo que usa el 90% de los PCs del mundo, tiene una garantía por sólo los primeros 90 días luego de la instalación y los subsiguientes parches de actualización no llevan garantía alguna, de más está decir que probar los fallos es virtualmente imposible. Esto es sólo un ejemplo, se puede encontrar en casi todo el software comercial.
Las peores implicaciones de calidad están hoy relacionadas con la seguridad, creo que es tiempo que la industria del software pase por el mismo proceso de control de garantía y seguridad por el que pasó la industria del automóvil en los años 70. Todos los fabricantes se rebelaron en aquella ocasión, incluso decían que incorporar el cinturón de seguridad encarecería demasiado los automóviles. Hoy en día la seguridad de los coches es un argumento de venta.
No es un llamado a la intromisión del estado, sino a la defensa de los derechos de los consumidores, que además de tener poco de donde elegir son víctimas de un software malo.
¡Que voz tan fea!
28.10.03 16:25:42 4010.0 m.
Reflexiones
28.10.03 16:25:42 4010.0 m.
Reflexiones
Huyo del peligro de escuchar la voz de un escritor. Lo digo en sentido literal: la voz con la que habla. Ésta suele ser muy fea, y me parece que mientras más me gusta como escribe, más fea es su voz. Eso también es aplicable a su forma de leer, sobre todo cuando leen su propia obra. Desde mi punto de vista es una escena desafortunada, a la que se ven sobre todo expuestos los poetas. Es que parecen que leen como si fuera el Salmo Responsorial.
En momentos de debilidad he escuchado la voz de Pablo Neruda leyendo sus poemas y de verdad que no era la voz que mi mente le había adjudicado a su sensibilidad. Doy gracias a la providencia además, por haber escuchado al Gabo cuando la voz, entonación y forma de leer que me había inventado para él se había esculpido en mi cerebro. El amor en los tiempos del cólera sería para mi cualquier cosa menos su mejor novela, si le hubiese escuchado antes.
Y es que la gran ventaja que tiene el leer, es que las obras están inmunizadas contra la especificidad imaginativa del autor. Él podrá describir con pelos y señales un personaje, pero es el lector el que pone imagen y voz y eso es magia. Podrá tener una prosa provocativa, pero es el lector el que pare los sonidos y dramatiza las oraciones. En mi opinión, radica allí la esencia del disfrutar de la lectura, hay que ser medio actor para interpretar los guiones de las novelas y las sensaciones de los poemas y eso no pasa con casi ninguna otra forma de expresión.
Con esto de la imaginación me he llevado sorpresas, sobre todo cuando se lleva al cine una novela. Por ejemplo: Conocí a Gollum cuando leí El Hobbit de Tolkien, y aunque el personaje está muy bien logrado técnicamente, no se parece en nada a mi personaje a medida.
Obviamente, nuestra voz tampoco es que sea una maravilla y casi siempre la negamos tres veces cuando la escuchamos grabada, pero tampoco es esa la voz interior con que leemos, es otra, una invención de la mente humana, o al menos es eso lo que me pasa a mi y de repente estoy aquí como un necio alardeando de fabricador de voces.
En momentos de debilidad he escuchado la voz de Pablo Neruda leyendo sus poemas y de verdad que no era la voz que mi mente le había adjudicado a su sensibilidad. Doy gracias a la providencia además, por haber escuchado al Gabo cuando la voz, entonación y forma de leer que me había inventado para él se había esculpido en mi cerebro. El amor en los tiempos del cólera sería para mi cualquier cosa menos su mejor novela, si le hubiese escuchado antes.
Y es que la gran ventaja que tiene el leer, es que las obras están inmunizadas contra la especificidad imaginativa del autor. Él podrá describir con pelos y señales un personaje, pero es el lector el que pone imagen y voz y eso es magia. Podrá tener una prosa provocativa, pero es el lector el que pare los sonidos y dramatiza las oraciones. En mi opinión, radica allí la esencia del disfrutar de la lectura, hay que ser medio actor para interpretar los guiones de las novelas y las sensaciones de los poemas y eso no pasa con casi ninguna otra forma de expresión.
Con esto de la imaginación me he llevado sorpresas, sobre todo cuando se lleva al cine una novela. Por ejemplo: Conocí a Gollum cuando leí El Hobbit de Tolkien, y aunque el personaje está muy bien logrado técnicamente, no se parece en nada a mi personaje a medida.
Obviamente, nuestra voz tampoco es que sea una maravilla y casi siempre la negamos tres veces cuando la escuchamos grabada, pero tampoco es esa la voz interior con que leemos, es otra, una invención de la mente humana, o al menos es eso lo que me pasa a mi y de repente estoy aquí como un necio alardeando de fabricador de voces.
Expectations and illusions
27.10.03 16:09:21 3500.0 m.
Bienestar
27.10.03 16:09:21 3500.0 m.
Bienestar
Tengo un amigo que ejerce un férreo control sobre sus propias expectativas con respecto a casi cualquier cosa. Esto hace que la mayor parte del tiempo transmita un aire impasible y que sólo bajo alguna copa de más pueda aflorar algún dejo de euforia. Sólo para el blog decidí copiarle y llevar pocas expectativas, pero en cambio mucha ilusión.
Las expectativas y las ilusiones son unos tipos particulares de esperanza. En el primer caso es una esperanza de realización o consecusión y en otra acepción, es la posibilidad rezonable de que algo suceda. En cuanto a la ilusión es una esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. De todas todas me quedo con ilusión para definir mi sentimiento con respecto a escribir regularmente.
Le comentaba a cyberf cuando comencé, que establecería expectativas semanales para controlarlas mejor, pero ilusiones a largo plazo. Hoy hace 4 semanas de la primera nota y de momento hace buen tiempo. Vamos, que esta nota está inspirada en las celebraciones de los nuevos noviazgos de adolescente: Cumple semana, cumple mes, mes y medio... un continuo pulso de sentimiento que se pasa con el tiempo.
Me divierte y relaja escribir y he podido recuperar algo de la capacidad de observación y escucha. No he escrito ninguna nota de más de una cuartilla (3 minutos de lectura) para no abusar de la atención del piadoso lector, y la única frustración es que las estadísticas de mi hosting sean tan malas que no sé exáctamente cuán poco me leen. Ellas indican que hay accesos desde Argentina, España, Venezuela, México, Singapur, USA, Holanda, Australia, Japón, Seychelles y Alemania pero no puedo saber cuantos son robots y cuantos humanos.
Lo que más me gusta, es saber que tienen la disposición y amabilidad de leerme, y que hacen comentarios y comparten experiencias. Muchas Gracias.
Vamos a ver como siguen estas Cartas Jeroglíficas... esta semana, que aún puedo sucumbir a las "expectativas" de vida de este medio de expresión. ;)
Las expectativas y las ilusiones son unos tipos particulares de esperanza. En el primer caso es una esperanza de realización o consecusión y en otra acepción, es la posibilidad rezonable de que algo suceda. En cuanto a la ilusión es una esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. De todas todas me quedo con ilusión para definir mi sentimiento con respecto a escribir regularmente.
Le comentaba a cyberf cuando comencé, que establecería expectativas semanales para controlarlas mejor, pero ilusiones a largo plazo. Hoy hace 4 semanas de la primera nota y de momento hace buen tiempo. Vamos, que esta nota está inspirada en las celebraciones de los nuevos noviazgos de adolescente: Cumple semana, cumple mes, mes y medio... un continuo pulso de sentimiento que se pasa con el tiempo.
Me divierte y relaja escribir y he podido recuperar algo de la capacidad de observación y escucha. No he escrito ninguna nota de más de una cuartilla (3 minutos de lectura) para no abusar de la atención del piadoso lector, y la única frustración es que las estadísticas de mi hosting sean tan malas que no sé exáctamente cuán poco me leen. Ellas indican que hay accesos desde Argentina, España, Venezuela, México, Singapur, USA, Holanda, Australia, Japón, Seychelles y Alemania pero no puedo saber cuantos son robots y cuantos humanos.
Lo que más me gusta, es saber que tienen la disposición y amabilidad de leerme, y que hacen comentarios y comparten experiencias. Muchas Gracias.
Vamos a ver como siguen estas Cartas Jeroglíficas... esta semana, que aún puedo sucumbir a las "expectativas" de vida de este medio de expresión. ;)
Coleccionista de fracasos.
00:01:00 6020.0 m.
Reflexiones, Del Espacio
Por alguna sinapsis malograda, mi mecanismo de aprendizaje, una vez que obtengo las bases o principios de algo, se basa en la aproximación del tipo: cómo no se deben hacer las cosas. No se trata de aquello de ensayo y error o aprender de los errores. Me refiero a un proceso formal y consciente en el cual aprendo, como aprendería cualquiera, pero analizando lo que fue mal, sobre todo, cómo no se debió haber hecho y qué hacía pensar que la forma "erronea" era la correcta.
Me concentro más en las consecuencias que en los resultados esperados, y aunque se pueda pensar que es un procedimiento costoso, lo que hago es documentarme, principalmente, a partir de los fracasos ajenos. El saberme también vulnerable a ellos me hace verlos de forma más interesada. Me parece que es una aproximación que aporta muchas posibilidades, dado que los fracasos suelen estar mejor documentados que los manuales y programas de aprendizaje, parten de una aplicación real de lo que se intenta conocer, y se encuentran relativamente libres de los paradigmas asociados al objeto de aprendizaje. Además el análisis post facto es más sencillo.
Por lo tanto, me he convertido en un coleccionista de fracasos casi sin darme cuenta. Pensé que algunos de ellos podrían ser lo suficientemente curiosos y atractivos para compartirlos con vosotros, así que los iré publicando de vez en cuando. Sobre todo me gustan los que tiene origen en comportamientos sociales, pero hoy comenzaré por uno tecnológico: El Buran.
Brevemente, el Buran fue la respuesta directa de la antigua URSS al programa del transbordador espacial americano. Los Rusos hacían las cosas a lo grande y el Buran no era excepción, aunque sólo logró un vuelo orbital no tripulado. Parece ser una copia exacta del Shuttle, pero sólo lo es en apariencia, al final les dejo unos links para que puedan ampliar información. A diferencia del estadounidense, sus sistema de lanzamiento no es reusable aunque si mucho más potente, es el cohete Energiya, el más grande del mundo, puede levantar hasta 100 toneladas.
El Buran no lleva motores de propulsión, como el Shuttle, por lo que puede llevar más carga, todo el trabajo de ponerlo en órbita lo hace el cohete al cual está anexo. Los rusos quisieron matar dos pájaros de un solo tiro: Construir un vehículo orbital reusable y el cohete más grande del mundo para ponerlo en órbita a él y a satélites super pesados. Y precisamente de allí saqué el eventual aprendizaje: No mezclar en una sólo iniciativa aproximaciones que por diseño puedan ser antagónicas, dado que aunque cumplas con los objetivos, puede que no sea rentable en la práctica, que fue lo que al final le pasó al Buran. ¿Una perogrullada? pues creo que no, cosas así las veo a diario.
Lo curioso es que hoy en día, lo que quedó de aquel proyecto, el gigantesco Energiya, no es utilizado porque sencillamente no hay nada tan pesado que llevar al espacio. Los satelites modernos son bastante ligeros por razones de eficiencia y lo más pesado que se está construyendo allí afuera es la Estación Espacial Intenernacional, cuyos módulos no pasan de 20 toneladas cada uno, paradójicamente, porque no había cuando se diseñaron, nada tan potente y rentable que pudiera poner mas de 20 toneladas en órbita.
http://www.astronautix.com/project/buran.htm
http://liftoff.msfc.nasa.gov/rsa/pics.html (algunas fotos)
00:01:00 6020.0 m.
Reflexiones, Del Espacio
Me concentro más en las consecuencias que en los resultados esperados, y aunque se pueda pensar que es un procedimiento costoso, lo que hago es documentarme, principalmente, a partir de los fracasos ajenos. El saberme también vulnerable a ellos me hace verlos de forma más interesada. Me parece que es una aproximación que aporta muchas posibilidades, dado que los fracasos suelen estar mejor documentados que los manuales y programas de aprendizaje, parten de una aplicación real de lo que se intenta conocer, y se encuentran relativamente libres de los paradigmas asociados al objeto de aprendizaje. Además el análisis post facto es más sencillo.
Por lo tanto, me he convertido en un coleccionista de fracasos casi sin darme cuenta. Pensé que algunos de ellos podrían ser lo suficientemente curiosos y atractivos para compartirlos con vosotros, así que los iré publicando de vez en cuando. Sobre todo me gustan los que tiene origen en comportamientos sociales, pero hoy comenzaré por uno tecnológico: El Buran.
Brevemente, el Buran fue la respuesta directa de la antigua URSS al programa del transbordador espacial americano. Los Rusos hacían las cosas a lo grande y el Buran no era excepción, aunque sólo logró un vuelo orbital no tripulado. Parece ser una copia exacta del Shuttle, pero sólo lo es en apariencia, al final les dejo unos links para que puedan ampliar información. A diferencia del estadounidense, sus sistema de lanzamiento no es reusable aunque si mucho más potente, es el cohete Energiya, el más grande del mundo, puede levantar hasta 100 toneladas.
El Buran no lleva motores de propulsión, como el Shuttle, por lo que puede llevar más carga, todo el trabajo de ponerlo en órbita lo hace el cohete al cual está anexo. Los rusos quisieron matar dos pájaros de un solo tiro: Construir un vehículo orbital reusable y el cohete más grande del mundo para ponerlo en órbita a él y a satélites super pesados. Y precisamente de allí saqué el eventual aprendizaje: No mezclar en una sólo iniciativa aproximaciones que por diseño puedan ser antagónicas, dado que aunque cumplas con los objetivos, puede que no sea rentable en la práctica, que fue lo que al final le pasó al Buran. ¿Una perogrullada? pues creo que no, cosas así las veo a diario.
Lo curioso es que hoy en día, lo que quedó de aquel proyecto, el gigantesco Energiya, no es utilizado porque sencillamente no hay nada tan pesado que llevar al espacio. Los satelites modernos son bastante ligeros por razones de eficiencia y lo más pesado que se está construyendo allí afuera es la Estación Espacial Intenernacional, cuyos módulos no pasan de 20 toneladas cada uno, paradójicamente, porque no había cuando se diseñaron, nada tan potente y rentable que pudiera poner mas de 20 toneladas en órbita.
http://www.astronautix.com/project/buran.htm
http://liftoff.msfc.nasa.gov/rsa/pics.html (algunas fotos)
Romanticismo Tecnológico
24.10.03 03:26:33 2140.0 m.
Reflexiones
Hoy jubilan a una obra de arte: El Concorde. Aunque la expresión les pueda sonar exagerada, la ingeniería también produce obras de arte, y eso representa el Concorde para mi. Vuela por última vez por no ser rentable y por ser muy caro de mantener, ¡como si hubiese sido diseñado para serlo!. (En lo de caro de mantener coincide con las obras de arte.)
Mi aproximación es totalmente romántica, dirán que es sólo una máquina y que no hay que albergar ese tipo de sentimientos para con algo inanimado, pero es la naturaleza humana: Casi todos albergamos sentimientos para con alguna máquina en algún momento de la vida.
Esta obra de arte, es una expresión de los conocimientos, técnicas de expresión y sentimientos de los ingenieros que lo diseñaron, como lo es un cuadro del pintor, o una novela del escritor. De hecho encuentro en las obras tecnológicas singulares, como este avión supersónico, más mérito porque es una obra de expresión colectiva.
Les dejo unos links por si desean ampliar información, estoy un poco achicopalado para contarles su historia.
http://www.britishairways.com/travel/concvidhome/public/en_gb
http://www.concorde-jet.com
24.10.03 03:26:33 2140.0 m.
Reflexiones

Mi aproximación es totalmente romántica, dirán que es sólo una máquina y que no hay que albergar ese tipo de sentimientos para con algo inanimado, pero es la naturaleza humana: Casi todos albergamos sentimientos para con alguna máquina en algún momento de la vida.
Esta obra de arte, es una expresión de los conocimientos, técnicas de expresión y sentimientos de los ingenieros que lo diseñaron, como lo es un cuadro del pintor, o una novela del escritor. De hecho encuentro en las obras tecnológicas singulares, como este avión supersónico, más mérito porque es una obra de expresión colectiva.
Les dejo unos links por si desean ampliar información, estoy un poco achicopalado para contarles su historia.
http://www.britishairways.com/travel/concvidhome/public/en_gb
http://www.concorde-jet.com
Aves migratorias
22.10.03 15:00:06 1450.0 m.
Inmigración
22.10.03 15:00:06 1450.0 m.
Inmigración
En esta breve nota de contrastes, les comento esta iniciativa conjunta entre el gobierno español y la Organización Internacional para las Migraciones, que tiene como objetivo sufragar los gastos del retorno voluntario a sus patrias de origen, a aquellos inmigrantes que lo soliciten. Muchos emigrantes, sobre todos de los países más pobres, queman sus naves cuando emprenden estas aventuras, que a veces terminan mal por razones que van desde penurias económicas, pasando por imposibilidad de adaptación meteorológica hasta la implacable nostalgia. Finalmente se ven atrapados y no vuelven porque económicamente no pueden. A priori la considero una iniciativa de vocación humanitaria, será interesante observar su evolución.
Por otro lado, y he aquí el contraste, las fuerzas armadas españolas, ofrecen oportunidad de incorporarse a sus filas, a nacionales de los países del otrora imperio.
Por otro lado, y he aquí el contraste, las fuerzas armadas españolas, ofrecen oportunidad de incorporarse a sus filas, a nacionales de los países del otrora imperio.
El léxico del Maquinista
00:01:49 4890.0 m.
Reflexiones
Me gustan los trenes. Mas bien me encantan, en el sentido romántico de la palabra. Hace unos días volvía del trabajo en uno de ellos, como habitualmente lo hago, cuando de repente en medio del recorrido el tren se detuvo bruscamente, tanto que unas abuelitas que iban en el asiento contiguo invocaron asistencia celestial.
No sabíamos lo que había ocurrido y no recibíamos ningún mensaje del maquinista, pasaron unos minutos y ya el pasaje, que así nos llaman, comenzaba a impacientarse por la falta de información que explicara la prolongada detención, hasta que se escuchó por la megafonía interna un mensaje tan atentido como poco clarificador: “Atención señores viajeros, este tren se encuentra detenido por una incidencia en catenaria.”
Aunque entendí de qué se trataba, porque me gustan los trenes digo, la mayoría del pasaje se miraban las caras y bromeaban con lo criptico del mensaje. El murmullo fue interrumpido por un segundo mensaje que advertía que se prestara mucha atención porque iban a dar las instrucciones de evacuación, tras lo cual soltó: “Un convoy se alineará con nosotros, y sereis evacuados por la parte anterior de la segunda composición primero y la primera composición después” Igual de claro que el anterior, aunque esta vez fue muy curioso, porque hubo gente que atendiendo al mismo mensaje, comenzó a moverse unos hacia la parte trasera y otros a la delantera del vagón.
Lo cierto del caso, es que el maquinista, preso de su léxico habitual, fue incapaz de hacer que la gente se enterara de nada. Y esto no es un caso exclusivo de su profesión, hay otras que me gustan mucho como la de los taxistas que poseen radio de onda corta, que terninan llamando a sus clientes “73”, la de los abogados, que además lo hacen a propósito porque su trabajo es más de intérprete que de otra cosa y las de los militares que sustituyen un simple “si“, por el largo e incómodo “afirmativo”. De los profesionales de la informática no hablaré por no herir susceptibilidades. Lo cierto es que hay otros, los golpedos camioneros, que aunque caen en lo mismo, casi todo el mundo les entiende.
No importa a qué nivel, suele ser fácil reconocer la profesión de la gente por las palabras que utiliza. Creo que hay que intentar pensar más lo que se dice y hacer un esfuerzo por ponernos en los zapatos del otro para saber si nos entiende, que al final es lo que nos interesa. Con eso, nuestro maquinista pudo haber dicho, compadeciendose del anónimo pasaje: “Atención, este tren se encuentra detenido por falta de electricidad”... Está bien, lo diré más claro: que se rompió el cable continuo, "la catenaria", de donde el pantógrafo ;) toma la corriente.
00:01:49 4890.0 m.
Reflexiones
No sabíamos lo que había ocurrido y no recibíamos ningún mensaje del maquinista, pasaron unos minutos y ya el pasaje, que así nos llaman, comenzaba a impacientarse por la falta de información que explicara la prolongada detención, hasta que se escuchó por la megafonía interna un mensaje tan atentido como poco clarificador: “Atención señores viajeros, este tren se encuentra detenido por una incidencia en catenaria.”
Aunque entendí de qué se trataba, porque me gustan los trenes digo, la mayoría del pasaje se miraban las caras y bromeaban con lo criptico del mensaje. El murmullo fue interrumpido por un segundo mensaje que advertía que se prestara mucha atención porque iban a dar las instrucciones de evacuación, tras lo cual soltó: “Un convoy se alineará con nosotros, y sereis evacuados por la parte anterior de la segunda composición primero y la primera composición después” Igual de claro que el anterior, aunque esta vez fue muy curioso, porque hubo gente que atendiendo al mismo mensaje, comenzó a moverse unos hacia la parte trasera y otros a la delantera del vagón.
Lo cierto del caso, es que el maquinista, preso de su léxico habitual, fue incapaz de hacer que la gente se enterara de nada. Y esto no es un caso exclusivo de su profesión, hay otras que me gustan mucho como la de los taxistas que poseen radio de onda corta, que terninan llamando a sus clientes “73”, la de los abogados, que además lo hacen a propósito porque su trabajo es más de intérprete que de otra cosa y las de los militares que sustituyen un simple “si“, por el largo e incómodo “afirmativo”. De los profesionales de la informática no hablaré por no herir susceptibilidades. Lo cierto es que hay otros, los golpedos camioneros, que aunque caen en lo mismo, casi todo el mundo les entiende.
No importa a qué nivel, suele ser fácil reconocer la profesión de la gente por las palabras que utiliza. Creo que hay que intentar pensar más lo que se dice y hacer un esfuerzo por ponernos en los zapatos del otro para saber si nos entiende, que al final es lo que nos interesa. Con eso, nuestro maquinista pudo haber dicho, compadeciendose del anónimo pasaje: “Atención, este tren se encuentra detenido por falta de electricidad”... Está bien, lo diré más claro: que se rompió el cable continuo, "la catenaria", de donde el pantógrafo ;) toma la corriente.
Ritual, amuleto y talismán.
18.10.03 00:01:00 5400.0 m.
Reflexiones, Nota Dominguera
18.10.03 00:01:00 5400.0 m.
Reflexiones, Nota Dominguera
¡Que supersticioso eres!, ¡Que manía la tuya! Así suelen cebarse en aquellos comportamientos nuestros que tienen como origen un ritual. Si especulamos un poco, podríamos decir que en realidad no se trata de superstición, sino de un algo grabado por la evolución en todos lo seres humanos y de lo que nadie está exento: El ser humano necesita los rituales. Hay muchos de ellos que se confunden con costumbres, pero que en realidad me atreveria a definirlos como mecanismos de aseguramiento de la calidad dentro de la psiquis humana.
Hay rituales casi imperceptibles, como el bateador que se santigua antes de batear - cosa que también hacen algunos pilotos de fórmula 1 como Barrichello - o el levantarse con el pie derecho todos los días. Los hay también más sofisticados, como los marineros que hacen ofrendas al mar antes de zarpar o el de aquél gentilicio Caribe que aplaude colectivamente el aterrizaje, luego de un largo vuelo en avión.
Pensaba yo que habría áreas como la ciencia y la tecnología que estarían a salvo de estos rituales, pero hasta en el campo de investigación espacial, los rusos concretamente, se siguen rituales: Desde hace 40 años, todos los pilotos que van al espacio, realizan exactamente las mismas cosas que realizó Gagarin en su primero vuelo: desde firmar la puerta de su habitación, desayunar lo mismo que él desayunó, orinar en medio de camino que los conduce hasta la nave, - aunque no tengan ganas se hace la parada -, hasta plantar un árbol al volver.
En la misma línea están los amuletos, que entonces serían como anclajes de conducta, que nos regulan la confianza. Puede ser desde una reliquia familiar, pasando por un objeto especial cualquiera, hasta alguna ropa que hayamos utilizado en una actividad en la cual logramos un resultado exitoso. Una preda-amuleto, pues. Los deportista son unos expertos en el tema, sobre todo con la ropa interior y el calzado. Los ejecutivos lo son con las corbatas. Los estudiantes, expertos también en rituales, suelen hacer de sus utensilios amuletos: Antes de finalizar mi carrera presenté un exámen muy difícil usando un portaminas cualquiera, luego de eso, los últimos 10 exámenes los presenté y aprobé con este mismo efectivo amuleto, de hecho aún lo conservo. Piénselo: nuestro pañalito o trapito de la infancia, sin el cual no podíamos ir a ninguna parte, no era más que un objeto inductor de confianza.
Un tratamiento distinto le doy al talismán. Aunque suele usarse para fines parecidos al amuleto, sus atributos son de origen mágico, con lo cual se trata más de un acto de fe, que de autoconfianza inconscientemente inducida. Pero bueno, la mágia también forma parte de nosotros. Ya les veo la cara... pensarán que no, que eso de la magia y los talismanes es pura superstición que nadie "estudiao" se dejaría llavar. Pues sólo dejénme decirles, que el centro de control en Baikonur se entera cuando comienza la ingravidez dentro de la nave Soyuz, cuando empieza a flotar un pequeño talismán colgante que llevan a bordo... ;)
Hay rituales casi imperceptibles, como el bateador que se santigua antes de batear - cosa que también hacen algunos pilotos de fórmula 1 como Barrichello - o el levantarse con el pie derecho todos los días. Los hay también más sofisticados, como los marineros que hacen ofrendas al mar antes de zarpar o el de aquél gentilicio Caribe que aplaude colectivamente el aterrizaje, luego de un largo vuelo en avión.
Pensaba yo que habría áreas como la ciencia y la tecnología que estarían a salvo de estos rituales, pero hasta en el campo de investigación espacial, los rusos concretamente, se siguen rituales: Desde hace 40 años, todos los pilotos que van al espacio, realizan exactamente las mismas cosas que realizó Gagarin en su primero vuelo: desde firmar la puerta de su habitación, desayunar lo mismo que él desayunó, orinar en medio de camino que los conduce hasta la nave, - aunque no tengan ganas se hace la parada -, hasta plantar un árbol al volver.
En la misma línea están los amuletos, que entonces serían como anclajes de conducta, que nos regulan la confianza. Puede ser desde una reliquia familiar, pasando por un objeto especial cualquiera, hasta alguna ropa que hayamos utilizado en una actividad en la cual logramos un resultado exitoso. Una preda-amuleto, pues. Los deportista son unos expertos en el tema, sobre todo con la ropa interior y el calzado. Los ejecutivos lo son con las corbatas. Los estudiantes, expertos también en rituales, suelen hacer de sus utensilios amuletos: Antes de finalizar mi carrera presenté un exámen muy difícil usando un portaminas cualquiera, luego de eso, los últimos 10 exámenes los presenté y aprobé con este mismo efectivo amuleto, de hecho aún lo conservo. Piénselo: nuestro pañalito o trapito de la infancia, sin el cual no podíamos ir a ninguna parte, no era más que un objeto inductor de confianza.
Un tratamiento distinto le doy al talismán. Aunque suele usarse para fines parecidos al amuleto, sus atributos son de origen mágico, con lo cual se trata más de un acto de fe, que de autoconfianza inconscientemente inducida. Pero bueno, la mágia también forma parte de nosotros. Ya les veo la cara... pensarán que no, que eso de la magia y los talismanes es pura superstición que nadie "estudiao" se dejaría llavar. Pues sólo dejénme decirles, que el centro de control en Baikonur se entera cuando comienza la ingravidez dentro de la nave Soyuz, cuando empieza a flotar un pequeño talismán colgante que llevan a bordo... ;)
Amplitud Modulada
17.10.03 00:01:00 5800.0 m.
Curiosidades
17.10.03 00:01:00 5800.0 m.
Curiosidades
En el Caribe provincial existen todavía muchas radios que emiten en amplitud modula (AM). Todas ellas tienen una forma muy peculiar de hacer la radio, y se soportan en un estilo de estrecha participación con sus oyentes. Permítanme hacer esta nota en tiempo pasado, aunque mucho sea presente, es sólo para aceitar la memoria.
La manera de ser de estas emisoras caló tanto en la sociedad, que aún finalizando el siglo XX, sus anuncios de identificación de planta mantenían un tono pomposo, donde un locutor de voz grave y circunspecta, justo después de hacer sonar unas campanadas como las del Big Ben, decía más o menos: “Esta es Ecos del Torbes, su emisora predilecta. Transmitiendo en la frecuencia de 780 kilohertz y 50.000 vatios efectivos en antena. Desde San Cristóbal, Venezuela, patria de el Libertador.”
Estas radios ofrecían todo un mundo de servicios sociales, empezando por dar la hora continuamente, - aún cuando casi todo el mundo usaba reloj - y mantener a la sociedad informada de los acontecimientos noticiosos. Ellas despertaron a varias generaciones, muy temprano en la mañana, a golpe de marimba entre noticia y noticia.
Casi todas tenían secciones llamadas de servicio público, algo como los SMS, pero en Broadcast, que permitían a los ciudadanos enviar mensajes cortos y de importancia a familiares y amigos distantes, por ejemplo: “Se le participa a José Gómez, en la hacienda trapichito, que debe ir a buscar a los nuevos peones a la parada del autobús el próximo sábado a las 7AM. Comunicación que hace Don Juan.” Otros muy comunes eran los que anunciaban la pérdida de objetos o documentos en las inmediaciones de tal sitio, y que se ofrecía gratificación al devolverlos a “esta emisora“. Imaginen, las emisoras incluso eran receptores de objetos perdidos. Pero los que más me gustaban, eran aquellos anuncios que permitían denunciar ante “los organismos competentes” que los vecinos de tal zona llevaban varios días sin agua, o que el hampa los tenía locos.
El no va más de estos mensajes, - que en este caso no eran gratuitos - eran los obituarios radiados. Empezaban con algo como: “Ha muerto cristianamente Doña fulana de tal.“ luego nombraban a una letanía de gente con el fin que se enterasen de la muerte de la doña, y terminaban invariablemente con un “...sobrinos, primos, tíos, demás familiares y amigos invitan al acto del sepelio que se realizará en la iglesia tal”. También prevalece minoritariamente una costumbre preciosa: Ver los partidos de béisbol o fútbol por televisión pero sin volumen, dejándole la tarea de narración a los locutores de la radio.
Las radios también facilitaban el cortejo amoroso, porque existía un servicio llamado, “las complacencias”, a través de las cuales se podía dedicar, por una cantidad simbólica, una canción a la chica de tus sueños: Los valientes dejaban su nombre y los menos, la famosa coletilla de “de parte de un admirador secreto.”
Muchas de estas radios han podido superar la aparición de las FM, cuyo estilo es tan diferente que ¡ni siquiera dan la hora!. Pero lo que realmente me asombra, es que puedo observar cómo tecnologías actuales, siguen sacándole partido a los comportamientos sociales que inicialmente explotaron las radios en Amplitud Modulada.
La manera de ser de estas emisoras caló tanto en la sociedad, que aún finalizando el siglo XX, sus anuncios de identificación de planta mantenían un tono pomposo, donde un locutor de voz grave y circunspecta, justo después de hacer sonar unas campanadas como las del Big Ben, decía más o menos: “Esta es Ecos del Torbes, su emisora predilecta. Transmitiendo en la frecuencia de 780 kilohertz y 50.000 vatios efectivos en antena. Desde San Cristóbal, Venezuela, patria de el Libertador.”
Estas radios ofrecían todo un mundo de servicios sociales, empezando por dar la hora continuamente, - aún cuando casi todo el mundo usaba reloj - y mantener a la sociedad informada de los acontecimientos noticiosos. Ellas despertaron a varias generaciones, muy temprano en la mañana, a golpe de marimba entre noticia y noticia.
Casi todas tenían secciones llamadas de servicio público, algo como los SMS, pero en Broadcast, que permitían a los ciudadanos enviar mensajes cortos y de importancia a familiares y amigos distantes, por ejemplo: “Se le participa a José Gómez, en la hacienda trapichito, que debe ir a buscar a los nuevos peones a la parada del autobús el próximo sábado a las 7AM. Comunicación que hace Don Juan.” Otros muy comunes eran los que anunciaban la pérdida de objetos o documentos en las inmediaciones de tal sitio, y que se ofrecía gratificación al devolverlos a “esta emisora“. Imaginen, las emisoras incluso eran receptores de objetos perdidos. Pero los que más me gustaban, eran aquellos anuncios que permitían denunciar ante “los organismos competentes” que los vecinos de tal zona llevaban varios días sin agua, o que el hampa los tenía locos.
El no va más de estos mensajes, - que en este caso no eran gratuitos - eran los obituarios radiados. Empezaban con algo como: “Ha muerto cristianamente Doña fulana de tal.“ luego nombraban a una letanía de gente con el fin que se enterasen de la muerte de la doña, y terminaban invariablemente con un “...sobrinos, primos, tíos, demás familiares y amigos invitan al acto del sepelio que se realizará en la iglesia tal”. También prevalece minoritariamente una costumbre preciosa: Ver los partidos de béisbol o fútbol por televisión pero sin volumen, dejándole la tarea de narración a los locutores de la radio.
Las radios también facilitaban el cortejo amoroso, porque existía un servicio llamado, “las complacencias”, a través de las cuales se podía dedicar, por una cantidad simbólica, una canción a la chica de tus sueños: Los valientes dejaban su nombre y los menos, la famosa coletilla de “de parte de un admirador secreto.”
Muchas de estas radios han podido superar la aparición de las FM, cuyo estilo es tan diferente que ¡ni siquiera dan la hora!. Pero lo que realmente me asombra, es que puedo observar cómo tecnologías actuales, siguen sacándole partido a los comportamientos sociales que inicialmente explotaron las radios en Amplitud Modulada.
Manual del buen soldado
15.10.03 00:01:00 4840.0 m.
Reflexiones, Qué pasaría si...
15.10.03 00:01:00 4840.0 m.
Reflexiones, Qué pasaría si...
La guerra preventiva se ha puesto de moda. Lamentablemente, se iniciarán conflictos bajo esta concepción aquí y allá y me cuesta asumir esta realidad, sobre todo por ser poco proclive a la violencia, dada mi naturaleza ilusa. Y no lo digo porque ser pacifista se haya puesto también de moda, sino porque es la verdad. 
A estas "campañas preventivas" son enviadas personas con obvia formación militar, vestidos de altísima tecnología y con una capacidad de seguir instrucciones casi sin cuestionar, cosa primordial en la vida militar. En las guerras hay muertos, heridos, refugiados, familias destrozadas, y gente que se vuelve loca, pero no hablaré de esta la principal consecuencia, sino de una colateral: La pérdida del patrimonio cultural ante la mirada indiferente de un soldado anónimo.
Los soldados son entrenados para destrozar, entre muchas otras cosas, pero no para discernir sobre lo que están destrozando. Así que, si por ejemplo necesita hacerse con un edificio para hacer fuerte, realmente poco le importará si está repleto de obras de arte e historia humana de incalculable valor, probablemente no podrá interpretar lo que ello representa y facilite, e incluso promueva, su destrucción por estar eventualmente asociada a su enemigo. Es lógico, se juega la vida.
Como parte de la estrategia de guerra, los soldados deberían ser instruidos para saber observar, para entender lo que tienen al frente, en el contexto de las distintas culturas a donde van a “prevenir”, o a “conflictear” (que ahora no se llama guerrear), e incluso ser capaces de proteger los bienes culturales ante los saqueos de los mismo habitantes.
Las obras de arte y los monumentos históricos, forman parte de la identidad de un país, son esos símbolos necesarios para recuperar la moral, la vida normal, la esperanza después del destrozo. Y además son patrimonio de la raza humana, aunque esto últimamente no es un buen argumento.
Antes, el patrimonio artístico era botín de guerra. Los tiranos de antaño tenían una formación cultural que, aunque a veces anodina, permitía preservar intactas las obras de arte, que eventualmente se convertían en inspiración para los pueblos que luego emprendían otra guerra con el fin de recuperarlas.
Después de la segunda guerra mundial, se firmó un convenio en la Haya para la protección, en tiempos de guerra, de estos bienes culturales universales, pero hoy en día vale de poco, porque quienes lideran las campañas de prevención no lo han firmado.
Lo triste del asunto es que todo se resume en el rotundo fracaso de los sistemas educativos de occidente, porque siguen poniendo el desganado énfasis en que la gente aprenda las características artísticas de un cuadro o edificio, en lugar de ayudarle a formarse una idea interna de su significado.

A estas "campañas preventivas" son enviadas personas con obvia formación militar, vestidos de altísima tecnología y con una capacidad de seguir instrucciones casi sin cuestionar, cosa primordial en la vida militar. En las guerras hay muertos, heridos, refugiados, familias destrozadas, y gente que se vuelve loca, pero no hablaré de esta la principal consecuencia, sino de una colateral: La pérdida del patrimonio cultural ante la mirada indiferente de un soldado anónimo.
Los soldados son entrenados para destrozar, entre muchas otras cosas, pero no para discernir sobre lo que están destrozando. Así que, si por ejemplo necesita hacerse con un edificio para hacer fuerte, realmente poco le importará si está repleto de obras de arte e historia humana de incalculable valor, probablemente no podrá interpretar lo que ello representa y facilite, e incluso promueva, su destrucción por estar eventualmente asociada a su enemigo. Es lógico, se juega la vida.
Como parte de la estrategia de guerra, los soldados deberían ser instruidos para saber observar, para entender lo que tienen al frente, en el contexto de las distintas culturas a donde van a “prevenir”, o a “conflictear” (que ahora no se llama guerrear), e incluso ser capaces de proteger los bienes culturales ante los saqueos de los mismo habitantes.
Las obras de arte y los monumentos históricos, forman parte de la identidad de un país, son esos símbolos necesarios para recuperar la moral, la vida normal, la esperanza después del destrozo. Y además son patrimonio de la raza humana, aunque esto últimamente no es un buen argumento.
Antes, el patrimonio artístico era botín de guerra. Los tiranos de antaño tenían una formación cultural que, aunque a veces anodina, permitía preservar intactas las obras de arte, que eventualmente se convertían en inspiración para los pueblos que luego emprendían otra guerra con el fin de recuperarlas.
Después de la segunda guerra mundial, se firmó un convenio en la Haya para la protección, en tiempos de guerra, de estos bienes culturales universales, pero hoy en día vale de poco, porque quienes lideran las campañas de prevención no lo han firmado.
Lo triste del asunto es que todo se resume en el rotundo fracaso de los sistemas educativos de occidente, porque siguen poniendo el desganado énfasis en que la gente aprenda las características artísticas de un cuadro o edificio, en lugar de ayudarle a formarse una idea interna de su significado.
Esencia Tonta
14.10.03 00:01:00 5350.0 m.
Reflexiones
14.10.03 00:01:00 5350.0 m.
Reflexiones
Hace unas semanas leí un artículo de la escritora española Rosa Montero, donde abordó el tema de cómo el dinero, además de hacerte tender al envilecimiento, lograba que aflorara en la gente su lado tonto. Argumentaba para ello, la infinidad de correos-estafa-que-funcionan, los cuales prometen “seguras” ganancias a partir de cuentos tan rebuscados como... la herencia de una abuelita sin descendientes, cuyo asesor fiscal es responsable de distribuir aleatoreamente entre católicos practicantes, según los deseos de la finada. Vamos, que has salido beneficiado y que lo único que tienes que hacer es depositarle a dicho asesor una cifra x para pagar el papeleo (Este no es el caso que expone Montero, pero me dio por practicar.) Lo cierto es que asombrosamente ¡hay gente que cae!
Otra estafa inmortal es la de los trileros, una forma primitiva y poco refinada, que creo que es anterior a la fundación del Reino Español y que aún goza de buena salud.
Mientras leía el artículo, pensaba que en ello radicaba la diferencia entre la gente que tenía éxito en los negocios y los que no: la habilidad de mantener su lado tonto bajo control. Me puse a cuestionar la afirmación y me encontré con un caso que me hizo sentir que nada, que no hay opción, que tu lado tonto saldrá tarde o temprano.
Martha Stewar es una celebridad en los Estados Unidos, es una mujer que se ha hecho a sí misma en el negocio de la cocina, la moda, la decoración del hogar, que vive de su reputación, que edita libros, que es un icono pues. Además era consejera de la bolsa de Nueva York. Desde agosto pasado, está siendo acusada por el uso de información privilegiada en una transacción bursátil, en la cual vendió un día antes que se desplomaran, las acciones que poseía de una compañía de Biotecnología. Detrás de todo esto hay un entramado sentimental que no mencionaré por cuestión de principios. Los tribunales decidirán, prima el principio de inocencia.
Ahora lo que me llama la atención: La fortuna personal de esta señora antes del escándalo, estaba calculada en mil millones de dólares. Y lo que hubiese perdido si no hubiese actuado como presuntamente lo hizo, usando información privilegiada, ascendía apenas a 50.000 dólares. Eso es todo lo que hubiese perdido, lo que proporcionalmente es una tontería, si tomamos en cuenta todo lo que este escándalo ha dañado su reputación y patrimonio.
Me resisto a creer que este tipo de comportamiento se pueda explicar aludiendo a la codicia. Creo que ésta tiene sus propios mecanismos de regulación que hacen que la gente no se precipite de forma tan indecorosa.
Parece que nuestra esencia se ve obligada a aflorar, aún por encima de nuestra condición social, cultural y económica. Que los millonarios también tienen sus trileros y su escopeta de feria. Que somos tontos.
Por los momentos mejor dejo de escribir... ya me salió el popup del Internet Casino y me siento vulnerable.
Otra estafa inmortal es la de los trileros, una forma primitiva y poco refinada, que creo que es anterior a la fundación del Reino Español y que aún goza de buena salud.
Mientras leía el artículo, pensaba que en ello radicaba la diferencia entre la gente que tenía éxito en los negocios y los que no: la habilidad de mantener su lado tonto bajo control. Me puse a cuestionar la afirmación y me encontré con un caso que me hizo sentir que nada, que no hay opción, que tu lado tonto saldrá tarde o temprano.
Martha Stewar es una celebridad en los Estados Unidos, es una mujer que se ha hecho a sí misma en el negocio de la cocina, la moda, la decoración del hogar, que vive de su reputación, que edita libros, que es un icono pues. Además era consejera de la bolsa de Nueva York. Desde agosto pasado, está siendo acusada por el uso de información privilegiada en una transacción bursátil, en la cual vendió un día antes que se desplomaran, las acciones que poseía de una compañía de Biotecnología. Detrás de todo esto hay un entramado sentimental que no mencionaré por cuestión de principios. Los tribunales decidirán, prima el principio de inocencia.
Ahora lo que me llama la atención: La fortuna personal de esta señora antes del escándalo, estaba calculada en mil millones de dólares. Y lo que hubiese perdido si no hubiese actuado como presuntamente lo hizo, usando información privilegiada, ascendía apenas a 50.000 dólares. Eso es todo lo que hubiese perdido, lo que proporcionalmente es una tontería, si tomamos en cuenta todo lo que este escándalo ha dañado su reputación y patrimonio.
Me resisto a creer que este tipo de comportamiento se pueda explicar aludiendo a la codicia. Creo que ésta tiene sus propios mecanismos de regulación que hacen que la gente no se precipite de forma tan indecorosa.
Parece que nuestra esencia se ve obligada a aflorar, aún por encima de nuestra condición social, cultural y económica. Que los millonarios también tienen sus trileros y su escopeta de feria. Que somos tontos.
Por los momentos mejor dejo de escribir... ya me salió el popup del Internet Casino y me siento vulnerable.
Los Taikonautas
13.10.03 10:02:28 3820.0 m.
Del Espacio
13.10.03 10:02:28 3820.0 m.
Del Espacio
En esta semana de Octubre de 2003 -si todo va bien, el miércoles 15- se inicia lo que puede ser el tercer gran y renovador impulso en la conquista espacial. China se convierte en el tercer país en poner, por sus propios medios, un hombre allí, fuera del planeta.
Como en casi cualquier otra actividad del desarrollo humano, mientras más participantes, mayor beneficio global. Sin la guerra fría probablemente estuviésemos hoy en pañales (aún más) en la conquista del espacio. La competencia entre EEUU y Rusia por la última frontera aceleró exponencialmente el desarrollo tecnológico de la industria espacial en beneficio del resto de la humanidad.
Al menos esa es la versión que todos conocemos, pero desde la perspectiva histórica la carrera fue por la supremacía de modelos políticos y sociales. Los Estados Unidos sufrieron luego del Sputnik una grave crisis interna, sobre todo cuestionando su modelo educativo y la capacidad de sus científicos para mantener seguro el país. Hoy a China, la mueven los mismos válidos principios de demostrar que su modelo, su sociedad, son capaces de llegar a las estrellas: esencia humana, qué le vamos hacer.
El titánico y secreto esfuerzo chino parte con la ventaja de todo el conocimiento previo. Al menos saben que el hombre puede sobrevivir en el espacio y soportar la reentrada, recordemos que todo este era pura incertidumbre al inicio de la hermosa carrera espacial. Adicionalmente ha basado oficialmente toda su tecnología en la más confiable que existe, la Rusa, y de esto deja constancia la similitud entre la nave China Shenzhou y la Rusa Soyuz.
Evidentemente estamos ante la presencia de un primer paso. Pronto, podríamos ver al primer hombre no americano orbitando la luna, o a chinos en la estación espacial. El diseño de la nave china permitiría, al parecer, ir a la luna y acoplarse a la Estación Espacial Internacional.
Esperemos que la bienvenida al club sea exitosa, suerte al primer Taikonauta.
Links:
- Enthusiasm for Manned Chinese Space Mission Grows as Launch Window is Firmed
- NASA and China Should Work Together, Apollo Moonwalker Says
[Cyberf y yo hemos escrito este post en colaboración y lo publicamos en ambos blogs]
Como en casi cualquier otra actividad del desarrollo humano, mientras más participantes, mayor beneficio global. Sin la guerra fría probablemente estuviésemos hoy en pañales (aún más) en la conquista del espacio. La competencia entre EEUU y Rusia por la última frontera aceleró exponencialmente el desarrollo tecnológico de la industria espacial en beneficio del resto de la humanidad.
Al menos esa es la versión que todos conocemos, pero desde la perspectiva histórica la carrera fue por la supremacía de modelos políticos y sociales. Los Estados Unidos sufrieron luego del Sputnik una grave crisis interna, sobre todo cuestionando su modelo educativo y la capacidad de sus científicos para mantener seguro el país. Hoy a China, la mueven los mismos válidos principios de demostrar que su modelo, su sociedad, son capaces de llegar a las estrellas: esencia humana, qué le vamos hacer.
El titánico y secreto esfuerzo chino parte con la ventaja de todo el conocimiento previo. Al menos saben que el hombre puede sobrevivir en el espacio y soportar la reentrada, recordemos que todo este era pura incertidumbre al inicio de la hermosa carrera espacial. Adicionalmente ha basado oficialmente toda su tecnología en la más confiable que existe, la Rusa, y de esto deja constancia la similitud entre la nave China Shenzhou y la Rusa Soyuz.
Evidentemente estamos ante la presencia de un primer paso. Pronto, podríamos ver al primer hombre no americano orbitando la luna, o a chinos en la estación espacial. El diseño de la nave china permitiría, al parecer, ir a la luna y acoplarse a la Estación Espacial Internacional.
Esperemos que la bienvenida al club sea exitosa, suerte al primer Taikonauta.
Links:
- Enthusiasm for Manned Chinese Space Mission Grows as Launch Window is Firmed
- NASA and China Should Work Together, Apollo Moonwalker Says
[Cyberf y yo hemos escrito este post en colaboración y lo publicamos en ambos blogs]
¡Gracias Fernando Alonso!
12.10.03 00:01:00 1830.0 m.
Nota Dominguera
Permítanme esta breve nota de agradecimiento público, para el piloto de Fórmula 1 Asturiano (del Principado de Asturias, España), Fernando Alonso, por los buenos momentos que ha proporcionado a su minúscula afición. Después de 5 años en los cuales he estado siguiendo la Fórmula 1 sin tener un favorito - sólo por gusto por los deportes de estrategia - en este campeonato, me he divertido bastante.
Tal vez les parezca un poco exagerado el gesto, pero vivir en un país como este sin que te guste el futbol, como me pasa a mi, es un reto social. Aunque no pude disfrutar de la sensación de llegar los lunes al trabajo y comentar con los amigos la carrera del día anterior, porque nadíe la había visto, ha valido la pena. Al menos algunos amigos cercanos han sido pacientes cuando me he descargado con ellos contándole (sesgadamente, como Dios manda) las carreras.
Este año Alonso quedó de sexto, con 3 terceros, un segundo y una victoria, pero apenas tiene 21 años... todo se andará.
12.10.03 00:01:00 1830.0 m.
Nota Dominguera

Tal vez les parezca un poco exagerado el gesto, pero vivir en un país como este sin que te guste el futbol, como me pasa a mi, es un reto social. Aunque no pude disfrutar de la sensación de llegar los lunes al trabajo y comentar con los amigos la carrera del día anterior, porque nadíe la había visto, ha valido la pena. Al menos algunos amigos cercanos han sido pacientes cuando me he descargado con ellos contándole (sesgadamente, como Dios manda) las carreras.
Este año Alonso quedó de sexto, con 3 terceros, un segundo y una victoria, pero apenas tiene 21 años... todo se andará.
Estudio fantasma.
11.10.03 00:01:00 3480.0 m.
Reflexiones
11.10.03 00:01:00 3480.0 m.
Reflexiones
Una de las frases que más me incomoda encontrar en cualquier reportaje, nota de prensa, libro, revista y hasta tele venta trasnochada, es esa de “estudios o investigaciones” han demostrado que tal o cual cosa es cierta. Hay muchas variantes de lo mismo, como la célebre “científicamente comprobado”.
Estas frases no son más que un llamado a un acto de fe, un intento por tratar de dotar a lo dicho, de un aura de seriedad y credibilidad que por si solo probablemente no tendría.
Obviamente, no ha de confundirse esto con aquellos que hacen referencia expresa al estudio en cuestión. De hecho, hay algunas frases con las que se puede ser benevolente y hasta propiciar su uso, como cuando indican que “expertos recomiendan” o los “entendidos en el tema aseguran que...” pero es que la de los estudios a secas me resulta inaceptable.
Con ese argumento intentan que todo cuele: cursos de inglés donde aprendes sin estudiar, un aparato para adelgazar con sólo 3 minutos al día, la inocuidad de alguna medicina alternativa, la posesión de armas peligrosas por parte de algún tirano babilonio, etc.
Ciertamente no sé de dónde viene la manía de utilizar dicha frase, pero cuando realmente te pones a investigar sobre un tema y te encuentras con ella, y tratas de dar con los citados estudios, te topas con la versión documental de que aquello me lo dijo una prima que tiene un amigo que es cuñado de la señora que saca a pasear al perro de la esposa del científico que trabajó de auxiliar de algún gurú del asunto y lo dejó plasmado en sus memorias.
Como ven hay cosas que no cambian, ya que no hay mucha diferencia entre esto y el charlatán que iba por los pueblos del Caribe vendiendo el elixir de la juventud y la cura definitiva contra el mal de ojo... sobre todo cuando estudios científicos han demostrado que el mal de ojo sólo se cura rezándolo. ;)
Estas frases no son más que un llamado a un acto de fe, un intento por tratar de dotar a lo dicho, de un aura de seriedad y credibilidad que por si solo probablemente no tendría.
Obviamente, no ha de confundirse esto con aquellos que hacen referencia expresa al estudio en cuestión. De hecho, hay algunas frases con las que se puede ser benevolente y hasta propiciar su uso, como cuando indican que “expertos recomiendan” o los “entendidos en el tema aseguran que...” pero es que la de los estudios a secas me resulta inaceptable.
Con ese argumento intentan que todo cuele: cursos de inglés donde aprendes sin estudiar, un aparato para adelgazar con sólo 3 minutos al día, la inocuidad de alguna medicina alternativa, la posesión de armas peligrosas por parte de algún tirano babilonio, etc.
Ciertamente no sé de dónde viene la manía de utilizar dicha frase, pero cuando realmente te pones a investigar sobre un tema y te encuentras con ella, y tratas de dar con los citados estudios, te topas con la versión documental de que aquello me lo dijo una prima que tiene un amigo que es cuñado de la señora que saca a pasear al perro de la esposa del científico que trabajó de auxiliar de algún gurú del asunto y lo dejó plasmado en sus memorias.
Como ven hay cosas que no cambian, ya que no hay mucha diferencia entre esto y el charlatán que iba por los pueblos del Caribe vendiendo el elixir de la juventud y la cura definitiva contra el mal de ojo... sobre todo cuando estudios científicos han demostrado que el mal de ojo sólo se cura rezándolo. ;)
La Infralectura
09.10.03 00:01:00 4510.0 m.
Reflexiones
Creo que he adquirido un síndrome muy problemático. Vamos a llamarlo de momento infralectura: Esa tendencia a leer de forma temeraria, como confiados en nuestra intuición.
Yo creo que he estado expuesto, como muchos, a ingentes horas de lectura de cosas que no leía porque quería, sino porque mi trabajo lo reclamaba, y esas cosas se leen, por lo menos, muy mal. Centrémonos en la lectura online para ilustrar el asunto, pero no quedan descartados los informes, el periódico y las notas familiares en la nevera.
Cuando leemos online, solemos hacerlo pasando la vista rápidamente por las líneas, y confiando que el cerebro hará su trabajo de llenar los huecos. Lamentablemente, esos huecos se llenan con nuestra realidad, y no con la realidad de quien escribe, y eso puede dar lugar a que se lean cosas que no se escribieron. Se lee como si dijésemos, “aja, dime rapidito que aquí hay muy mala cobertura.” Asimismo, la falta de diversidad en nuestras lecturas, hace que nos acostumbremos a reconocer frases hechas que, sin querer ser yo muy objetivo, se terminan pasando por alto en busca del meollo de lo leído. Por ejemplo: “ha traído como consecuencia”, “repercute en”, “me dirijo a usted en la oportunidad de”, “es fundamental de contemplar”, “...exigió al máximo tribunal” ;), y así por el estilo.
De esta forma, por ejemplo, se leen los emails, las notas de prensa y las notas de blogs :(. Algunos hasta se ayudan marcando con el mouse los párrafos sobre los cuales pasan la vista, como para medir el progreso. Un ejemplo más de cómo nos cambia la tecnología: Antes, lo caro era escribir / hablar y se hacía de forma breve. Ahora lo caro es leer, bien porque nos cuesta tiempo, o dinero, que viene a ser lo mismo.
La infralectura es cruel, porque sin esa forma de "leer" no podrías “ver” - que no leer -, la cantidad de emails, informes, artículos y postits que nos inundan diariamente. Pero el extremo del asunto, es cuando te descubres haciendo lo mismo con tu escritor favorito, el buen artículo del domingo, o el último libro que te han recomendado. ¡Pensar lo que se han esforzado esos señores, que viven de eso, para que uno les dé un mateo!
Nada, hago un llamado al rescate de la lectura lenta, al menos de una o dos cosas, con las que hagamos un esfuerzo consciente de disfrutar las metáforas, los puntos y las comas y esa voz interior tan particular que te va diciendo cosas como: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento...”
09.10.03 00:01:00 4510.0 m.
Reflexiones

Yo creo que he estado expuesto, como muchos, a ingentes horas de lectura de cosas que no leía porque quería, sino porque mi trabajo lo reclamaba, y esas cosas se leen, por lo menos, muy mal. Centrémonos en la lectura online para ilustrar el asunto, pero no quedan descartados los informes, el periódico y las notas familiares en la nevera.
Cuando leemos online, solemos hacerlo pasando la vista rápidamente por las líneas, y confiando que el cerebro hará su trabajo de llenar los huecos. Lamentablemente, esos huecos se llenan con nuestra realidad, y no con la realidad de quien escribe, y eso puede dar lugar a que se lean cosas que no se escribieron. Se lee como si dijésemos, “aja, dime rapidito que aquí hay muy mala cobertura.” Asimismo, la falta de diversidad en nuestras lecturas, hace que nos acostumbremos a reconocer frases hechas que, sin querer ser yo muy objetivo, se terminan pasando por alto en busca del meollo de lo leído. Por ejemplo: “ha traído como consecuencia”, “repercute en”, “me dirijo a usted en la oportunidad de”, “es fundamental de contemplar”, “...exigió al máximo tribunal” ;), y así por el estilo.
De esta forma, por ejemplo, se leen los emails, las notas de prensa y las notas de blogs :(. Algunos hasta se ayudan marcando con el mouse los párrafos sobre los cuales pasan la vista, como para medir el progreso. Un ejemplo más de cómo nos cambia la tecnología: Antes, lo caro era escribir / hablar y se hacía de forma breve. Ahora lo caro es leer, bien porque nos cuesta tiempo, o dinero, que viene a ser lo mismo.
La infralectura es cruel, porque sin esa forma de "leer" no podrías “ver” - que no leer -, la cantidad de emails, informes, artículos y postits que nos inundan diariamente. Pero el extremo del asunto, es cuando te descubres haciendo lo mismo con tu escritor favorito, el buen artículo del domingo, o el último libro que te han recomendado. ¡Pensar lo que se han esforzado esos señores, que viven de eso, para que uno les dé un mateo!
Nada, hago un llamado al rescate de la lectura lenta, al menos de una o dos cosas, con las que hagamos un esfuerzo consciente de disfrutar las metáforas, los puntos y las comas y esa voz interior tan particular que te va diciendo cosas como: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento...”
El Síndrome Burnout. (o de estar quemado)
07.10.03 00:01:00 5270.0 m.
Bienestar
¡Me tienen harta, no me consideran, un día de estos voy a desaparecer y no me van a ver más! Creo que muchos hijos han escuchado alguna vez, de boca de sus madres, una frase más o menos como esa. Suele ocurrir cuando la continua exposición al estrés de la crianza las sobrepasa, su capacidad de tolerancia se agota, la mente no da más, el alma se les achicopala y el cansancio las define. Es una cosa que ha ido creciendo poco a poco hasta que se manifiesta. Afortunadamente, la naturaleza ha dotado a las madres de un “algo” que hace que se sobrepongan y salgan de esos estados, pero no ocurre lo mismo con el resto de las actividades humanas y mucho menos en el trabajo.
El concepto detrás del Síndrome Burn-out, o estar quemado, fue acuñado por H. J. Freudenberg en 1974 y podría definirse –libremente, si me permiten- como lo que viene después de un período continuado de estrés laboral: Años trabajando bajo presión, sin ser reconocido el esfuerzo, recibiendo maltrato, sin verle el queso a la tostada, etc.
Las personas que lo desarrollan padecen ansiedad, angustia, sentimiento de fracaso, depresión, fatiga, falta de concentración, ausencia de sueños (además de insomnio) distanciamiento afectivo y así un largo etcétera de cosas desagradables: Que están quemados pues. Y no es que sea una cosa pasajera y asociada a la labor específica dónde se desarrolla, hay casos crónicos que pueden desembocar en una incapacidad total para volver a trabajar. No es una cosa como que te cambias de trabajo y ya.
Estadísticamente se presenta más en aquellos gremios donde se interactúa constantemente con el público, en los maestros y profesores, en los empleados del sector sanitario y los ejecutivos. Las personas más vulnerables son aquéllas que se exigen demasiado, necesitan mantener el control, se consideran indispensables y no admiten el fracaso.
No sé, me temo que las empresas que desatienden el diseño de puestos de trabajo de calidad, no importa a qué nivel, y descuidan el equilibrio entre la vida personal y profesional de sus empleados, están arriesgando demasiado. Entiendo que la situación de los distintos mercados puede ejercer una presión que últimamente raya en la supervivencia, pero están creando un círculo peligroso que conduce a otro tipo de fenómenos, como el “mobbing” o acoso moral en el trabajo. Todo esto ya existía de antes, lo que pasa es que ahora tienen otro nombre y se diagnostican en cantidades alarmantes.
Los expertos recomiendan, intentar llevar, conscientemente, una vida equilibrada en la medida de lo posible, realizar actividades ajenas al trabajo, tratar de concentrarse en la parte del trabajo que más les llene, y desarrollar la habilidad de decir que no oportunamente. En casos extremos, consultar con un especialista.
No estaría de más, como terapia complementaria, aprender a reírse de uno mismo.
Para saber más click aquí, es una fuente antigua pero muy seria y completa.
07.10.03 00:01:00 5270.0 m.
Bienestar

El concepto detrás del Síndrome Burn-out, o estar quemado, fue acuñado por H. J. Freudenberg en 1974 y podría definirse –libremente, si me permiten- como lo que viene después de un período continuado de estrés laboral: Años trabajando bajo presión, sin ser reconocido el esfuerzo, recibiendo maltrato, sin verle el queso a la tostada, etc.
Las personas que lo desarrollan padecen ansiedad, angustia, sentimiento de fracaso, depresión, fatiga, falta de concentración, ausencia de sueños (además de insomnio) distanciamiento afectivo y así un largo etcétera de cosas desagradables: Que están quemados pues. Y no es que sea una cosa pasajera y asociada a la labor específica dónde se desarrolla, hay casos crónicos que pueden desembocar en una incapacidad total para volver a trabajar. No es una cosa como que te cambias de trabajo y ya.
Estadísticamente se presenta más en aquellos gremios donde se interactúa constantemente con el público, en los maestros y profesores, en los empleados del sector sanitario y los ejecutivos. Las personas más vulnerables son aquéllas que se exigen demasiado, necesitan mantener el control, se consideran indispensables y no admiten el fracaso.
No sé, me temo que las empresas que desatienden el diseño de puestos de trabajo de calidad, no importa a qué nivel, y descuidan el equilibrio entre la vida personal y profesional de sus empleados, están arriesgando demasiado. Entiendo que la situación de los distintos mercados puede ejercer una presión que últimamente raya en la supervivencia, pero están creando un círculo peligroso que conduce a otro tipo de fenómenos, como el “mobbing” o acoso moral en el trabajo. Todo esto ya existía de antes, lo que pasa es que ahora tienen otro nombre y se diagnostican en cantidades alarmantes.
Los expertos recomiendan, intentar llevar, conscientemente, una vida equilibrada en la medida de lo posible, realizar actividades ajenas al trabajo, tratar de concentrarse en la parte del trabajo que más les llene, y desarrollar la habilidad de decir que no oportunamente. En casos extremos, consultar con un especialista.
No estaría de más, como terapia complementaria, aprender a reírse de uno mismo.
Para saber más click aquí, es una fuente antigua pero muy seria y completa.
Misa, infancia y radicales libres.
05.10.03 00:01:00 4770.0 m.
Reflexiones
05.10.03 00:01:00 4770.0 m.
Reflexiones
Por razones que no vienen al caso, suelo ir a misa. Trato de sentarme siempre entre la segunda y tercera fila, tal vez como un reflejo de la escuela, donde nos asignaban el mismo pupitre para todo el año (por lo que el ritual de la atención se llevaba a cabo siempre desde la misma perspectiva). A la citada misa, también suele ir con su familia, un niño de unos 7 años. Se sientan, invariablemente en la primera fila.
Como se sabe, el ritual católico trata también de mantener la forma física de sus fieles, lo cual se logra con una rutina conocida de ponerse en pié, sentarse, arrodillarse y vuelta a empezar.
Hasta aquí todo normal, si no fuese porque de casualidad he notado, a lo largo de los meses, que el niño en cuestión, como si de una competencia se tratase, está expectante a los momentos que tácitamente marcan la pauta de los ejercicios y, siempre que hay que ponerse en pié, se adelanta un poquito en hacerlo, se posa sobre la tablita del banco que sirve para arrodillarse (con lo cual gana en altura), y luego mira hacia atrás y sonríe. Está claro que el chico está practicando un juego y hoy descubrí cual era: Llegué tarde y me tocó sentarse en un extremo del banco, en un ángulo desde el cual pude leer sus labios justo después de la sonrisa, cuando susurró para si: !La olaaa!
Claro, las trescientas personas que hay en la iglesia, no están sincronizadas y la gente se levanta a distintos tiempos y los de adelante son los que marcan la pauta para los que se van quedando dormidos en la parte de atrás. Y allí está, la ola humana que nuestro niño disfruta. (y ahora yo también.)
Creo que el mayor daño que los radicales libres causan a nuestro cuerpo, no es el envejecimiento celular, sino probablemente algún efecto colateral, no descubierto aún por la ciencia, que hace que perdamos la capacidad de encontrar placer en las cosas sencillas, en las que tenemos más a mano. Creo que esto no es una capacidad exclusiva de la inocencia infantil, estoy convencido que las personas que viven vidas más o menos a gusto consigo mismas, lo hacen porque mantienen y cultivan la capacidad de imaginar y disfrutar de lo que hay, aun por encima de las implacables pruebas que experimentamos en el día á día.
Creo que haciendo un esfuerzo por recordar como un paño rojo en la espalda era suficiente para sentirnos superman, podemos rescatar un poco esta buena costumbre y refinarla con la ventaja de la experiencia... al mejor estilo de los cineastas europeos, esos que desentierran escenas cotidianas y las convierten en arte.
Como se sabe, el ritual católico trata también de mantener la forma física de sus fieles, lo cual se logra con una rutina conocida de ponerse en pié, sentarse, arrodillarse y vuelta a empezar.
Hasta aquí todo normal, si no fuese porque de casualidad he notado, a lo largo de los meses, que el niño en cuestión, como si de una competencia se tratase, está expectante a los momentos que tácitamente marcan la pauta de los ejercicios y, siempre que hay que ponerse en pié, se adelanta un poquito en hacerlo, se posa sobre la tablita del banco que sirve para arrodillarse (con lo cual gana en altura), y luego mira hacia atrás y sonríe. Está claro que el chico está practicando un juego y hoy descubrí cual era: Llegué tarde y me tocó sentarse en un extremo del banco, en un ángulo desde el cual pude leer sus labios justo después de la sonrisa, cuando susurró para si: !La olaaa!
Claro, las trescientas personas que hay en la iglesia, no están sincronizadas y la gente se levanta a distintos tiempos y los de adelante son los que marcan la pauta para los que se van quedando dormidos en la parte de atrás. Y allí está, la ola humana que nuestro niño disfruta. (y ahora yo también.)
Creo que el mayor daño que los radicales libres causan a nuestro cuerpo, no es el envejecimiento celular, sino probablemente algún efecto colateral, no descubierto aún por la ciencia, que hace que perdamos la capacidad de encontrar placer en las cosas sencillas, en las que tenemos más a mano. Creo que esto no es una capacidad exclusiva de la inocencia infantil, estoy convencido que las personas que viven vidas más o menos a gusto consigo mismas, lo hacen porque mantienen y cultivan la capacidad de imaginar y disfrutar de lo que hay, aun por encima de las implacables pruebas que experimentamos en el día á día.
Creo que haciendo un esfuerzo por recordar como un paño rojo en la espalda era suficiente para sentirnos superman, podemos rescatar un poco esta buena costumbre y refinarla con la ventaja de la experiencia... al mejor estilo de los cineastas europeos, esos que desentierran escenas cotidianas y las convierten en arte.
De Nostalgia Culinaria y The Harina PAN Locator
02.10.03 00:01:00 4520.0 m.
Curiosidades, Inmigración
02.10.03 00:01:00 4520.0 m.
Curiosidades, Inmigración
Soy un emigrante. Desde que asumí conscientemente mi condición, he desarrollado más fácilmente habilidades para adaptarme al entorno con muchos menos traumas. El proceso de adaptación pasa por hacer aikido a los caprichos meteorológicos, los sociales y en mi caso, muy especialmente, a la nostalgia culinaria: Parece una cosa fútil, pero de qué comemos (y cómo) depende mucho el éxito de estas aventuras trashumantes.
No soy de naturaleza extremista, por lo cual no me refiero a intentar continuar comiendo lo mismo y de la misma forma que en tu país de origen, eso sería una insensatez. Hay que disfrutar de la diversidad y, en ocasiones, beneficios de las costumbres culinarias locales. Pero hay momentos en que los recuerdos olfativos y gustativos son muy fuertes, y en alguien que se ve imposibilitado de satisfacerlos, pueden ocasionar trastornos imprevisibles. (de repente no, ¿pero a que ha quedado ostentosa la frase? :>> ). Extrapolo desde lo que le pasa a las personas que hacen regímenes para adelgazar, que a medida que le quitan placeres, se ponen de mal humor... que en el caso de los emigrantes es fatal, porque el buen humor es imprescindible para aquello del aikido que les conté.
Y es que hay olores, sabores y texturas que son fuente de equilibrio y hay que tratar de experimentarlas de vez en cuando. Sobre todos aquellos impregnados con amor en nuestra infancia. (donde también se des-impregnaron los que rechazamos). Ahora bien, hay destinos migratorios que no tienen los ingredientes de dichos placeres, y entonces allí si que la llevamos mal... justo hasta que la necesidad propicia la creatividad y surgen emigrantes que resuelven el problema, creando de paso, buenos negocios.
Hoy les traigo, un ejemplo curioso de esta creatividad, y es el caso de un producto consumido por los Venezolanos. Una Harina de Maíz refinada para hacer su acompañante típico, la Arepa, que la Real Academia define como:
Y la curiosidad es cómo emigrantes de un país, con casi inexistentes antecedentes migratorios, se las arregla para encontrar sus productos. En este link http://caracas.servebeer.com/cocina/pan.html podrán encontrar proveedores de dicha harina en casi todo el mundo.
Bueno provecho.
No soy de naturaleza extremista, por lo cual no me refiero a intentar continuar comiendo lo mismo y de la misma forma que en tu país de origen, eso sería una insensatez. Hay que disfrutar de la diversidad y, en ocasiones, beneficios de las costumbres culinarias locales. Pero hay momentos en que los recuerdos olfativos y gustativos son muy fuertes, y en alguien que se ve imposibilitado de satisfacerlos, pueden ocasionar trastornos imprevisibles. (de repente no, ¿pero a que ha quedado ostentosa la frase? :>> ). Extrapolo desde lo que le pasa a las personas que hacen regímenes para adelgazar, que a medida que le quitan placeres, se ponen de mal humor... que en el caso de los emigrantes es fatal, porque el buen humor es imprescindible para aquello del aikido que les conté.
Y es que hay olores, sabores y texturas que son fuente de equilibrio y hay que tratar de experimentarlas de vez en cuando. Sobre todos aquellos impregnados con amor en nuestra infancia. (donde también se des-impregnaron los que rechazamos). Ahora bien, hay destinos migratorios que no tienen los ingredientes de dichos placeres, y entonces allí si que la llevamos mal... justo hasta que la necesidad propicia la creatividad y surgen emigrantes que resuelven el problema, creando de paso, buenos negocios.
Hoy les traigo, un ejemplo curioso de esta creatividad, y es el caso de un producto consumido por los Venezolanos. Una Harina de Maíz refinada para hacer su acompañante típico, la Arepa, que la Real Academia define como:
"f. Ant., Col. y Ven. Especie de pan de forma circular, hecho con maíz ablandado a fuego lento y luego molido, o con harina de maíz precocida, que se cocina sobre un budare o una plancha.”En Venezuela existen muchas marcas de harina precocida, pero quien rescató la tradición de la arepa desde 1960, - que antes era de maíz pilado – fue la Harina P.A.N. (Por cierto las siglas significan Productos Alimenticios Nacionales.)
Y la curiosidad es cómo emigrantes de un país, con casi inexistentes antecedentes migratorios, se las arregla para encontrar sus productos. En este link http://caracas.servebeer.com/cocina/pan.html podrán encontrar proveedores de dicha harina en casi todo el mundo.
Bueno provecho.
The "forward" based relationships
01.10.03 00:01:00 4670.0 m.
Reflexiones
01.10.03 00:01:00 4670.0 m.
Reflexiones
Mantener el “contacto” es ahora mucho más fácil, lo difícil es saber cómo está la gente.
Creo que el extremo de este tipo de paradoja es lo que yo llamaría “The Forward based relationships”. Estoy seguro que ya alguien debió haber inventado un nombre cortito y en Inglés para esta cosa (que tampoco sé si la he escrito bien en Inglés), pero viene a ser la tendencia a hacer reenvíos de emails a una lista de amigos, contactos o conocidos, con la esperanza que un correo que te ha llegado a ti le interesará a ellos. Todos lo vivimos, así que saben de qué estoy hablando. Éstos reenvíos tienen de todo, desde chistes, reflexiones, recetas hasta cadenas. El que esté libre de pecado...
Las razones son conocidas y válidas: el malsano ritmo de vida, el exceso de trabajo, las preocupaciones, los muchachos, la economía o simplemente flojera.
No queda tiempo para el mantenimiento de las relaciones como Dios manda y el forward se presenta como una opción, como un comentario de sobremesa, pero en una sola dirección. No estoy diciendo que esto sea malo ni bueno, sólo me intereso por el fenómeno, porque yo tampoco escapo a él.
Me atrevería a pensar que todo este asunto es un reflejo de nuestra realidad. Me resulta curioso ver que hacemos forward a gente que tenemos al lado, en nuestro sitio de trabajo, a tu novia, hermanos, a quienes en definitiva se lo podrías contar personalmente.
Intenté buscar estadística, pero no encontré. Así que apelé por preguntarle a mis conocidos cercanos. Miren lo que hallé: poco más o menos el 70% de los emails que mi muestra de 10 personas recibe, es forward. Me resultó altísimo, porque les pedí que incluyeran sólo el correo reenviado por gente que conocieran personalmente y obviaran el spam.
Es un tipo extraño de relación, porque hay que tratar de suponer cómo está alguien por el tipo de reenvíos que hace: Si son chistes, arriesgadamente asumo que está contento (o muy triste, depende del chiste) y quiere compartir, como es normal, su estado conmigo. Si reenvía cadenas o se hace eco de leyendas urbanas, sugiere un dejo de ingenuidad, y así más o menos hasta niveles bastante rebuscados. Aunque hay cosas fáciles, como saber que opina de sus gobernantes. En cualquier caso, como optimista que se respete, asumo que mi remitente me extraña y es su manera hacer un toque de contacto.
Finalmente, la sofisticación del asunto está en los reenvíos tipo bumerán, que vuelven implacablemente al remitente (¡y destinatarios!), como en los argumentos de las telenovelas, donde el protagonista es perseguido por su pasado.
Creo que el extremo de este tipo de paradoja es lo que yo llamaría “The Forward based relationships”. Estoy seguro que ya alguien debió haber inventado un nombre cortito y en Inglés para esta cosa (que tampoco sé si la he escrito bien en Inglés), pero viene a ser la tendencia a hacer reenvíos de emails a una lista de amigos, contactos o conocidos, con la esperanza que un correo que te ha llegado a ti le interesará a ellos. Todos lo vivimos, así que saben de qué estoy hablando. Éstos reenvíos tienen de todo, desde chistes, reflexiones, recetas hasta cadenas. El que esté libre de pecado...
Las razones son conocidas y válidas: el malsano ritmo de vida, el exceso de trabajo, las preocupaciones, los muchachos, la economía o simplemente flojera.
No queda tiempo para el mantenimiento de las relaciones como Dios manda y el forward se presenta como una opción, como un comentario de sobremesa, pero en una sola dirección. No estoy diciendo que esto sea malo ni bueno, sólo me intereso por el fenómeno, porque yo tampoco escapo a él.
Me atrevería a pensar que todo este asunto es un reflejo de nuestra realidad. Me resulta curioso ver que hacemos forward a gente que tenemos al lado, en nuestro sitio de trabajo, a tu novia, hermanos, a quienes en definitiva se lo podrías contar personalmente.
Intenté buscar estadística, pero no encontré. Así que apelé por preguntarle a mis conocidos cercanos. Miren lo que hallé: poco más o menos el 70% de los emails que mi muestra de 10 personas recibe, es forward. Me resultó altísimo, porque les pedí que incluyeran sólo el correo reenviado por gente que conocieran personalmente y obviaran el spam.
Es un tipo extraño de relación, porque hay que tratar de suponer cómo está alguien por el tipo de reenvíos que hace: Si son chistes, arriesgadamente asumo que está contento (o muy triste, depende del chiste) y quiere compartir, como es normal, su estado conmigo. Si reenvía cadenas o se hace eco de leyendas urbanas, sugiere un dejo de ingenuidad, y así más o menos hasta niveles bastante rebuscados. Aunque hay cosas fáciles, como saber que opina de sus gobernantes. En cualquier caso, como optimista que se respete, asumo que mi remitente me extraña y es su manera hacer un toque de contacto.
Finalmente, la sofisticación del asunto está en los reenvíos tipo bumerán, que vuelven implacablemente al remitente (¡y destinatarios!), como en los argumentos de las telenovelas, donde el protagonista es perseguido por su pasado.


